La madrugada del 3 de enero estremeció a Venezuela y a buena parte del continente. La noticia del secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa por parte del gobierno de Estados Unidos desató una ola de indignación internacional. En Cuba, donde cientos de jóvenes venezolanos se forman como profesionales de la salud, la respuesta no se hizo esperar. Este 5 de enero, la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara se convirtió en tribuna de denuncia y solidaridad.

Cientos de estudiantes, trabajadores y directivos se congregaron en los bajos del rectorado para condenar la agresión y reafirmar el compromiso con la paz continental y la soberanía de los pueblos. La institución, que acoge a más de 7 500 estudiantes de pre y posgrado y cuenta con una plantilla de 1 556 trabajadores, alzó su voz con la fuerza de una comunidad que no olvida su vocación internacionalista.
Presidieron el acto autoridades del Partido, el Gobierno y el sector de la Salud en la provincia, junto a representantes sindicales y estudiantiles. Entre ellos, el doctor Calixto Orozco Muñoz, rector de la Universidad, acompañó a la comunidad universitaria en este gesto de respaldo a Venezuela.
Desde el podio, la estudiante venezolana Anaya Gabriela Pérez Ruggeiro, de cuarto año de Higiene y Epidemiología, compartió el estremecimiento vivido tras los sucesos: «Nos escribían desde temprano, mis tíos estaban en La Guaira, sentimos miedo, pero también mucho apoyo aquí en Cuba, me llamaron profesores, compañeros, directivos; me sentí muy acogida». La joven, oriunda de Caracas, agradeció el respaldo recibido en medio de la incertidumbre: «Me dieron un espacio en el acto para expresar lo que sentimos como venezolanos. Siempre me he sentido muy bien aquí en Cuba. Aunque Venezuela es mi patria, este país me ha acogido con cariño y solidaridad».

El sentimiento de respaldo se extendió también entre los trabajadores. Noris Moreno Camacho, secretaria del Buró Sindical Especial de la Universidad, expresó con firmeza: «El sentimiento es de rechazo rotundo a la acción del gobierno de Estados Unidos. Ha sido una acción vil, engañosa, que viola incluso su propia constitución. Tenemos colaboradores en Venezuela y estamos en contacto directo con sus familias. Haremos cuantos actos sean necesarios para exigir la devolución del presidente legítimo y su esposa». La dirigente sindical confirmó que ya se ha planificado el acompañamiento a los familiares de los colaboradores, algunos residentes fuera de Santa Clara, como parte del compromiso institucional con su bienestar.

La indignación también se hizo sentir desde otras latitudes. Augusto Kagni, estudiante togolés de Medicina y miembro del Consejo de la FEU, alzó su voz en nombre de los estudiantes extranjeros: «Este no es solo un ataque contra Venezuela, es una puñalada a la autodeterminación de los pueblos. Hoy fue Venezuela, mañana puede ser cualquier país. Alzamos la voz por la paz y la soberanía». Con palabras encendidas, denunció la agresión como un acto de «mandarín imperial» y reafirmó la admiración por la resistencia de Cuba y Venezuela: «Como futuros profesionales de la salud, defendemos la vida, y la vida de un pueblo solo es posible con soberanía, con justicia y con paz».
Acerca del autor
Anisbel Luis Reyes
Licenciada en Periodismo, reportera y redactora de prensa en la Emisora Estereocentro de la ciudad de Santa Clara, reportera en el periódico Vanguardia, y corresponsal de Villa Clara en el periódico Trabajadores.







