La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), en la Isla de la Juventud, presidida por su secretaria general, Yusmary Olivera Pupo, ha organizado matutinos de denuncias ante el brutal ataque de fuerzas militares de EE. UU. contra Venezuela y el inaceptable, vulgar y bárbaro secuestro de nuestro hermano el presidente Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores.

En los colectivos que agrupan los 14 sindicatos existentes aquí, desde horas tempranas de este lunes, antes de iniciar el acto central del territorio, las secciones sindicales condenarán el atroz suceso cometido ayer por Estados Unidos.
Denunciado de manera contundente en el discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en el acto de condena a la agresión militar a la República Bolivariana de Venezuela y como respaldo a su legítimo presidente Nicolás Maduro Moros, expresado en la Tribuna Antimperialista.
Los más de 29 000 obreros del Municipio Especial alzarán sus voces para condenar y denunciar esas acciones, como un acto de terrorismo de Estado; «un asalto criminal contra nuestra América, Zona de Paz; una violación de la soberanía de una nación que es símbolo de independencia, dignidad y solidaridad, y un ataque inaceptable al derecho internacional», como subrayó el Presidente de la República de Cuba.
Exigirán respeto hacia la tierra de Bolívar, sagrada, donde viven hombres, mujeres, niños y pueblo en general, trabajadores que cada día enfrentan obstáculos para defender ese suelo.
La dirigente sindical Yusmary Olivera Pupo dijo que, igualmente, el secretariado municipal de la CTC hace suyas la declaración de esta organización, donde queda explícita la cobardía y lo criminal del alevoso ataque de madrugada a un pueblo pacífico y noble.
«Repudiamos la violación de la soberanía e independencia, por parte del gobierno estadounidense hacia Venezuela; considerado un acto de terrorismo de Estado, una muestra de fascismo que pretende imponer e instaurar sobre la humanidad, violando las normas del derecho internacional.
«Mañana nos vemos en la Plaza Memorial El Pinero a las nueve para cerrar filas ante ese gigante que pretende aplastar a América Latina y encontrará un cuadro apretado de rostros sindicales», concluyó Olivera Pupo.

