Ernesto es un joven que quería dejar de fumar y no lo lograba hasta que le recomendó que tratara de buscar un cigarrillo electrónico que era inofensivo, ayudaba a deja el tabaquismo y además tenía un sabor agradable. Cuando Ernesto lo consiguió lo usaba durante todo el día, cuando en realidad estaba consumiendo una nueva amenaza a la salud.
Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que funcionan con batería y producen un aerosol al calentarse un líquido que por lo general contiene nicotina, saborizantes y oros compuestos químicos que se consumen en forma de vapor. Se les conoce también como vapeadores o vapers y al acto de consumirlos se le denomina vapeo.
Existe gran variedad de estos dispositivos que aparecen en forma de cigarros regulares o pipas, memorias USB, bolígrafos u otros artículos
El aerosol del cigarrillo electrónico no es inofensivo, ya que contiene sustancias dañinas a la salud como la nicotina. La exposición a esta puede tener efectos nocivos duraderos en el desarrollo del cerebro
Iniciar el uso de estos cigarrillos en la adolescencia o la juventud genera más posibilidades de consumir cigarros regulares en el futuro.
Su utilización durante el embarazo puede traer resultados adversos en el crecimiento y desarrollo del feto.
Puede además causar cáncer, mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos pulmonares.
Constituyen puertas de entrada a otras adicciones.
A Ernesto le parecerá este cigarrillo muy novedoso y atractivo, pero ni lo ayuda a dejar el hábito de consumir cigarros regulares ni lo libra de adquirir enfermedades. En realidad, la clave está en no fumar ni vapear, para evitar sus efectos perjudiciales a la salud.
Fuente:Prosalud