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Piña colada para una ciudad

La ciudad de Ciego de Ávila acogerá desde el miércoles 3 de abril el programa de su más significativo encuentro cultural, y una de las convocatorias (probablemente la más importante) de la llamada música fusión en Cuba: el Festival Piña Colada, que llega a su edición XXI en una compleja situación económica, y que persiste en su vocación decididamente integradora.

 

“El mero hecho de que haya Festival ya es un logro, pero no es hacerlo por hacerlo: hay que hacerlo bien” —asegura su principal animador y director general, el músico Arnaldo Rodríguez, quien alterna su pródiga creación artística con una incansable labor de promoción de valiosas expresiones de la cultura cubana, con énfasis en su proyección comunitaria.

“Ya no estamos hablando de un festival adolescente, son más de dos décadas, es un encuentro consolidado. Pero mantiene ese espíritu joven y fresco: el de promocionar lo mejor de la música contemporánea. Y no es solo ir a disfrutar la música, sino también pensarla. En el Piña Colada hay espacios teóricos para debatir acerca de la relación de la cultura con el entramado social”.

Arnaldo Rodríguez, diputado a la Asamblea Nacional, avileño orgulloso de sus raíces, apuesta por tender puentes a la sensibilidad y las demandas de los públicos emergentes. “El Festival surgió un 4 de abril, fecha significativa para los jóvenes y los niños; es un sector inquieto, ávido de novedades. Por eso nos proponemos ofrecer espectáculos de calidad, con artistas de gran impacto. Convertimos la ciudad en un gran escenario para muchas maneras de sentir la música. El factor común siempre será la calidad”.

El Festival, de hecho, es la gran fiesta anual de una provincia que tiene la piña como símbolo. De ahí el nombre de la cita, que se ha convertido ya en una verdadera marca referencial. “Dinamizamos la vida artística del territorio. Las principales plazas, teatros y centros culturales se ponen en función del programa. Partimos de perfiles bien establecidos y vinculamos también las tradiciones de la zona. Ciego de Ávila atesora una gran riqueza musical, con expresiones provenientes de varias regiones del Caribe. El Piña Colada es una plataforma para disímiles estilos de la música contemporánea”.

El catálogo es de primera línea: Buena Fe, Laritza Bacallao, Alain Pérez, Telmary, Maykel Blanco y su Salsa Mayor, Isaac Delgado… y por supuesto, Arnaldo Rodríguez y su Talismán, la agrupación anfitriona. De la trova a la música popular bailable, del jazz al género urbano: serán cinco jornadas muy intensas, un regalo para una ciudad, para su gente.

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