Icono del sitio Trabajadores

“Embajadores” de las comunidades

Unos están inquietos, no es para menos, la experiencia de llevar arte a las comunidades alejadas y en transformación de la geografía pinera es increíble y emocionante.

 

Dibujando mí sombra fue uno de los juegos preferidos de los pequeños. Foto: Cortesía del sistema de Casa de Cultura

 

Hacia allá van artistas aficionados y las unidades artísticas de los instructores de arte, representativas del sistema de casas de cultura del Municipio Especial Isla de la Juventud, en busca de fomentar el gusto estético y cultural como parte de la gira: Aquí estamos comunidad.

Esta actividad de extensión comunitaria, donde se visitan las comunidades en transformación, se realiza como espacio fijo cada miércoles a las nueve de la mañana, pero en los dos primeros meses del 2024 no se ha podido hacer ante la situación existente del combustible.

Aunque el sistema de casas de cultura cuenta con 49 instructores de arte, mientras la Brigada José Martí tiene 28, estos últimos diseminados en las escuelas del sector educacional, a la “algarabía comunitaria” se suman desde los 12 rostros más experimentados ubicados en las cuatro casas de cultura del territorio hasta los bisoños.

Ruuum…. Ruuum….

Montan alegres la guagua, luego de acomodar las mochilas intercambian criterios, comentan qué hacer para aprovechar al máximo el tiempo y sacarle una sonrisa a cada habitante, pues tan solo tienen tres horas para interactuar con estos vecinos.

Mariolis, Miguel Ángel, Iraida; Leticia, Yeni, Tito con la danza: Festejo; la solista Malvis; Anyelis con su tango Mambo; todos harán vibrar la tierra, también van en la guagua los sonidistas y directivos de Cultura.

Al rato se avizora el poblado, un cartel grande identifica el lugar: Comunidad La Caoba. Descienden cargados de sueños y con deseos de hacer.

La celebración siempre responde a ese símbolo: Olga Alonso González, Instructora de Arte, de la especialidad de Teatro que ejerció como orientadora del Teatro Regional, donde creó los grupos de aficionados Vladimiro Maiakovski, Folklore, Chaplin, Ismaelillos, Pantomimas, integrados por niños y adultos. Nació el 18 de febrero de 1945.

Olguita, como todos la llamaban, murió el día 4 de marzo de 1964, cuando se trasladaba para impartirle clases a un grupo de campesinos que se encontraban cercados por los alzados que había en el Escambray, el tractor en que viajaba sufrió desperfectos, se volcó y ella murió de forma instantánea.

Igual que esta legendaria instructora de arte, quien, con su morral lleno de libros, las botas impregnadas de lluvia, los pantalones azules rotos en las rodillas y una carpeta anhelantes de sueños traviesos para materializarlos en el Escambray, esta “tropa” lleva su arte hasta lugares recónditos.

 

No faltó el disfraz en el espectáculo. Foto: Cortesía del sistema de Casa de Cultura

 

Llegaron los artistas…

En el área de la bodega los esperan parte del vecindario y al frente de ellos está el promotor cultural del Consejo Popular, además del delegado del área; el bullicio comienza, se corre la voz que ya llegaron los artistas, algunos los miran como si hubiesen bajado de otro planeta, tal vez nunca imaginaron que a allí se asomara tanto arte.

Los de artes plástica tienen consigo hojas, pinceles y acuarelas para rubricar flores, mariposas, tigres o un escorpión en la cara o cualquier parte del cuerpo de los habitantes; por el micrófono se escucha la invitación a disfrutar del espectáculo, dejar a un lado los quehaceres domésticos y mover el cuerpo.

La payasita Motoneta y su ayudante Cacha la rumbera, sacan su maquillaje y empiezan a darle colores a sus rostros. Los de danza calientan las piernas, el dúo Tradición vocaliza con El cuarto de Tula.

Cerca de las diez de la mañana se abre el imaginario telón: Cacha la rumbera aparece y no hay quien se resista a no mover los pies, lo mismo bailan casino que mambo con la música de Habana de Primera.

“Un, dos, tres y…chachachá por aquí, chachachá por allá”; “haber… vamos muchachos pónganle ritmo y sabor a esa coreografía”; “Deben mejorar la proyección escénica y es fundamental que pierdan el miedo”, expresan los Embajadores de la Cultura y el Humanismo.

En La Caoba se potencia la educación en valores, la creatividad, el gusto estético, la salvaguarda de tradiciones, así como la formación de hábitos y habilidades en el tiempo libre. el carismático Oscar Marten, de Teatro, los hace reír con la narración de Blanca Nieve y los siete enanitos.

Otros sacan al público de sus sillas con: Yo quiero bailar con Marielena, mi suco suco, Juan panadero quiero pan, dame un rabito de lechón… canción que tarareando mientras se “roban” a bailadores.

 

20 años de una idea del Comandante

Este 2024 se cumplen 63 años de la primera Escuela de Instructores de Arte, un sueño del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, de donde, en septiembre de 1963, egresaron, de su primera graduación, cerca de cuatro mil jóvenes.

En el 2000 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al frente del Grupo de Trabajo de la Batalla de Ideas, aprobó la creación de las nuevas Escuelas de Instructores de Arte; en el 2004 egresaron los primeros, fuerza artística ya deja una estela en las instituciones educativas de la Isla de la Juventud donde fueron ubicados para transformar el entorno.

Este 18 de febrero se cumple 20 años de creado esta fuerza como factor determinante para la educación artística en el país.

Estos muchachos hoy están haciendo su historia bajo el paradigma de Olga Alonso.

 

Sigue el arte hinchando corazones

Cerca del mediodía guitarra en mano brotan canciones amorosas. Al tiempo que en el área del parqueo unos juegan Dibujando mí sombra. Un vecino del lugar saca su poemario y declama dos o tres. Julia, cederista destacada, canta Mamá yo quiero saber, de dónde son los cantantes… El más joven de la comunidad, tira sus pasillos de reguetón y los pequeños se deleitan con la Vaca Lola y otros temas musicales infantiles.

Se acaba el tiempo, es hora de concluir el espectáculo. Los habitantes de claman que no se vayan los visitantes, solicitan repetir la fiesta, quizás ocurra, pero por lo pronto otros vecinos de la Isla esperan por estos Embajadores del Humanismo, como los llamó el Comandante en Jefe en la primera graduación de esta fuerza artística.

 

Otras actividades llevan los instructores de arte a las comunidades en transformación del Municipio Especial Isla de la Juventud. Foto: Cortesía del sistema de Casa de Cultura

 

Vuelve el  Ruuum…Ruuum..

Vuelven a subir la guagua, ahora el cansancio los consume, pero en su rostro no falta una sonrisa.

Aún faltan otras actuaciones parecidas, expresan. Cederistas, federadas, ama de casa, niños, adolescentes y cuantos vecinos de esa zona, terminaron temprano sus quehaceres y disfrutaron del encuentro de estos embajadores del humanismo y de las comunidades.

Compartir...
Salir de la versión móvil