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El Conjunto Folclórico Nacional a escena

Han pasado más de seis décadas de aquellas primeras funciones y el espíritu es el mismo. Pero son otros los tiempos, otros los desafíos. La compañía más emblemática del movimiento de la danza de inspiración folclórica en Cuba regresa al escenario de la sala Avellaneda con un programa integrador, para demostrar la vigencia de una tradición que bebe y tributa al acervo popular de la nación.
Foto: Yuris Nórido

 

Las creaciones de tres coreógrafos importantes en la historia de la agrupación confluirán en escena. Del maestro Santiago Alfonso se interpretará Olokun y Danzón Barroco. De quien fuera por varios años el director del Conjunto, Manolo Micler, Cautivos, Okún, Habanera, Ayanu, Isora Club y Carnavaleando. Mientras que de Roberto Espinosa se escenificará Ogguere y Oyá.

Momento significativo será el homenaje a Luis Carbonell en el centenario de su nacimiento. Su declamación de A la rumba, de José Zacarías Tallet, es punto de partida de Ave María, la rumba, de Francisco Pancho González, con música de Guido López Gavilán interpretada por la Camerata Romeu.

Desde el lirismo de las raíces africanas en la cultura del pueblo hasta la fuerza arrolladora del carnaval. Divinidades del panteón yoruba y bailadores en las fiestas populares. Ritmo, color, poesía del movimiento. Es la riqueza de expresiones arraigadas en la identidad nacional.

Con esta temporada, el Conjunto Folclórico Nacional, dirigido ahora por el primer bailarín Leiván García, reconoce la labor de generaciones de bailarines y maestros, que conforman la historia y garantizan el futuro de una de las grandes compañías escénicas cubanas.

Las funciones serán viernes y sábado, a las 7:00 p.m., y el domingo a las 5 de la tarde. Las entradas están a la venta en la taquilla del teatro.

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