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RETRATOS: La suerte de Odenis

Odenis Castro Fernández es uno de esos jóvenes que da gusto conocer. Inteligente, responsable, trabajador y altruista, se ha entregado con pasión al colectivo de la empresa RadioCuba, en el cual comenzó a laborar en el 2019, al graduarse como ingeniero en telecomunicaciones y electrónica en la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría.

 

El joven ingeniero Odenis Castro Fernández recibió el Sello 8 de Octubre que otorga la ANIR. Foto: Agustín Borrego Torres.

 

Nacido el 13 de diciembre de 1991, en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón, recuerda que de niño le gustaba mucho jugar pelota y era amante del atletismo. “Casi llego a ingresar a la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE); pero, por cosas de la vida, no fue así”, apunta.

Ya residía en la barriada de Lawton, cuando al concluir la secundaria básica, ingresó en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, ubicada en el Cotorro.

Aunque no siguió la vida militar, dice que esa etapa fue vital en la formación de valores. “De ahí, supongo, adquirí ese malestar que me provocan el que las cosas no se hagan bien; o cuando los asuntos simples se tardan una eternidad en realizar sin necesidad”.

Hoy, agradece el apoyo de su familia: “Fue sin dudas quien más influyó para que cursara ingeniería en telecomunicaciones y electrónica. Mis padres, Olga y Santiago, resultaron el motor impulsor para terminarla. Sin ellos no hubiera sido lo mismo”, dijo.

Un centro lleno de héroes anónimos

Con muchas expectativas, Odenis comenzó su vida laboral en septiembre de 2019. “Fui asignado para hacer el servicio social en RadioCuba División La Habana. Ahí conocí una empresa llena de héroes anónimos que garantizan las trasmisiones de radio y televisión del país, no obstante, las carencias y limitaciones”, apunta.

“Mi suerte, y digo suerte porque sé que los universitarios a veces llegan a las empresas a mirar, a hacer papeles o a estar esperando porque algún día les enseñen y los pongan a hacer algo y, en mi caso, no perdí tiempo.

“Las tareas de impacto y las responsabilidades me fueron llegando de prisa, siempre con la supervisión de la administración y de mi tutor Michel Gómez. No obstante, tuve que aprender sobre la marcha e ir adquiriendo conocimientos ‘montado en el burro’, como se dice”, afirma.

De la mano de la ANIR

El joven se adentró también en el trabajo de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR), con tal fuerza, que en la actualidad es el presidente de la asociación en su empresa. “Tras muchos consejos de dirección en los cuales se abordaba la necesidad de reconocer y remunerar a los autores de trabajos de innovación y/o proyectos de impacto, sin llegar a un final satisfactorio y concreto, me llegó la tarea de crear e impulsar un movimiento que luchara por estimular la creatividad, la solución de problemas que afectan la eficiencia, la producción y la calidad de los servicios”, rememora.

Odenis está orgullo de su empresa, según él, llena de héroes anónimos. Foto: cortesía del entrevistado

 

En un principio, no creyó que pudiera lograr una rápida transformación. “Había que hacer muchas cosas, incluso, temas legales, leyes que aplicar, etc, y para un recién graduado…. imagínese, no era fácil”, acota.

Pero, el motor empezó a funcionar. “El primer resultado lo tuvimos en el 2021, pues por primera vez se pagó el impacto económico de una innovación. El reconocimiento de la administración por la tarea realizada no se hizo esperar.

“Para 2022 fue otro el nivel. Hubo innovadores que llegaron a recibir premios y distinciones provinciales y nacionales en los fórums de ciencia y técnica, y mi entidad fue condecorada con la Condición 8 de Octubre, que otorga la ANIR.

“No es el fruto de una sola persona, es el resultado del trabajo de muchos: desde aquel que molesto cada vez que necesito imprimir un documento, hasta aquellas que me han asesorado en temas tan delicados como el jurídico y económico.

“Para tener una idea aproximada de lo que significa el trabajo de los innovadores en RadioCuba, les puedo comentar que detrás de gran parte de la señal de televisión analógica que hoy aún recibimos en nuestros hogares, están las manos de esos hombres. Ellos permanecen en la lucha diaria, cotidiana contra la obsolescencia tecnológica y la falta de partes y piezas de repuesto de equipos que tienen varios años de explotación. El bloqueo económico impuesto a Cuba por Estados Unidos hace cada vez más difícil adquirir cualquier pieza u equipo.

“Igual ocurre con la televisión digital, con poco más de 10 años de explotación de la técnica instalada. Uno de los trabajos más importantes en este servicio fue la modificación al transmisor R&S CH 38 de TDT (Televisión Digital Terrestre).

“Producto de una avería, quedó fuera de servicio y con las modificaciones realizadas se evitó afectar el servicio para la población. Así tenemos muchísimos trabajos.

“Llevamos tres años en este movimiento y, por solo citar números, solamente en el pasado año, nuestras innovaciones tuvieron un impacto económico favorable de cerca de seis millones de CUP, sin mencionar otros que, si bien no han significado un beneficio económico, si han sido relevantes para la sociedad. Este 2023 va mejor aún, pues a Michel le fue entregado el Premio Nacional Mayor Impacto Económico 2022 y, además, el  Sello 8 de Octubre, distinción que también tuve el honor de que me fuera otorgada.

Sin grandilocuencias, al exponer todos esos resultados de la ANIR, una conclusión sale de sus labios: “Los innovadores son el alma de este movimiento, sin ellos no pudiera existir nada”.

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