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Yaguabo, recuperación por la vida

Desafían el fango dejado por las intensas lluvias y llegan de casa en casa asegurándose de que la salud y la vida sean los mejores rostros de la recuperación.

 

En la comunidad de Yaguabo, en el municipio holguinero de Cacocum, se monitorea constantemente el estado de salud de la población. Foto: Dirección Provincial de Salud

Son una comitiva de médicos y personal de enfermería que en la comunidad de Yaguabo, limítrofe entre Granma y Holguín velan por que las inundaciones derivadas por la reciente vaguada y el desbordamiento de canales de Azcuba no tengan consecuencias sanitarias.

Julio Yamel Verdecia, director provincial de Salud en Holguín, destacó a Trabajadores, en primer lugar, «la confianza que ese pueblo ha mostrado por todos los trabajos que allí se están haciendo en nombre de la Revolución, del Estado, del Partido y el Gobierno y en especial de nuestro sector que ha estado acompañando minuto a minuto cada transformación».

El galeno plantea que los trabajadores de la salud se han integrado a las acciones de recuperación de esa comunidad perteneciente al municipio de Cacocum, de las más afectadas por la vaguada en el territorio, y todos «los días se hace un trabajo de colectivo en función de pesquisar activamente la aparición de cualquier sintomatología preocupante».

«Me refiero a enfermedades diarreicas, infecciones o afecciones respiratorias. También tenemos presente lo que pudiera darse en cuestiones de patologías como la leptospirosis, que puede aparecer en estos períodos de intensas lluvias», argumenta.

 

Foto: Dirección Provincial de Salud

Precisa Yamel Verdecia, quien es también Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, que las intervenciones sanitarias masivas han surtido efecto  y apunta que los pobladores están cumpliendo con las normativas que en el orden preventivo se han dispuesto.

El acompañamiento en materia de salud a la población de alrededor de 400 habitantes abarca atención médica «cara a cara», audiencias sanitarias, focales, labores adultucidas y una vigilancia diferenciada por grupos etáreos.

«Nos aseguramos de que los grupos vulnerables tengan una atención diferenciada y continua, como los niños pequeños, lactantes, mujeres embarazadas y ancianos discapacitados. Y en función de eso el trabajo de salud no cesa», señala el directivo.

«Por nuestra parte todo está asegurado y yo creo que es una muestra de cuánto se puede hacer cuando la Patria nos necesita. Ahí estará siempre el ejército de batas blancas».

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