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Sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional debate situación económica del país

Inicia Sesión Extraordinaria de la Asamblea con presencia de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel

La Segunda Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la X Legislatura comenzó este jueves en el Palacio de las Convenciones con la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana, y el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Foto: Heriberto González Brito

En las palabras introductorias, Esteban Lazo, presidente del Parlamento, recordó la vigencia del pensamiento del líder histórico de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien enseñó a todo nuestro pueblo que la única salida, por muy difícil que sea la situación, es vencer y vencer.

Luego de dos días de preparación, los diputados cubanos tendrán esta jornada para recibir la actualización sobre la situación de la economía en el país, así como debatir para su aprobación la Ley de Comunicación, al tiempo que también quedarán constituidas hoy las comisiones permanentes de trabajo y el Cronograma Legislativo del presente mandato, entre otros temas.

No puede haber ganancias lucrativas y excesivas

El punto más crítico que tenemos es el problema de los precios, señaló Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro cubano, al intervenir este jueves ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, en la segunda sesión extraordinaria de su X Legislatura, que sesiona en el Palacio de Convenciones.

Al actualizar a los diputados sobre la marcha de la economía hasta el cierre de abril, el también ministro de Economía y Planificación explicó que la inflación tiene varias causas. Indicó que “algunas no podemos resolverlas, por el aumento del costo de las importaciones”, y puso como ejemplo un barco de aceite que antes costaba 8 millones de dólares y hoy cuesta 16.

Alejandro Gil, Ministro de Economía. Foto: Heriberto González Brito

Si es posible incidir en el bajo rendimiento del sector empresarial, y también en la especulación que ha surgido a partir de aprovechar el déficit de oferta para fijar altos precios que algunos segmentos pueden pagar, “lo cual no resuelve ningún problema de la población”.

Indicó que estas prácticas no son ajenas a las regulaciones de precios del país ni a la responsabilidad social de todos los actores económicos. “No puede haber esas ganancias lucrativas y excesivas. Hay que exigir fichas de costo y facturación donde corresponda. Es de las tareas principales que tenemos que enfrentar”, enfatizó Gil Fernández.

Al introducir el punto, el diputado explicó los objetivos generales del Plan de la Economía aprobado para 2023, que da prioridad a la estabilización macroeconómica del país y a reestructurar el mecanismo de asignación de divisas, entre otros.

Al explicar resultados al cierre de abril, inició por la ejecución de las exportaciones de bienes, que están al 27% de lo previsto, donde sobresale el arribo de casi un millón de visitantes, en un crecimiento del 28% con respecto al pasado año, pero que solo es la mitad de 2019.

Arribar a los tres millones de visitantes en el año es imprescindible para lo que queremos hacer, expresó el viceprimer ministro, al señalar que los ingresos totales en divisas en los primeros cuatro meses no se cumplen de acuerdo con lo planificado, con una ejecución lineal del 24 por ciento.

Informó también sobre el impacto de las formas no estatales de gestión, con un incremento de sus importaciones, que deben superar en el año los mil millones de dólares. “Hay una tendencia a la importación de bienes finales, no de insumos para producir en el país, con el propósito de vender a altos precios. Es algo en lo que debemos profundizar”, indicó.

Foto: Heriberto González Brito

Sobre el mercado cambiario, que inició sus operaciones en agosto de 2022 y se ha mantenido con restricciones en su oferta y en coexistencia con un mercado ilegal, explicó que se compran diez veces más divisas que antes, lo cual ha permitido reactivar producciones que estaban semiparalizadas, como en el mueble, la industria electrónica, el acero,  y producciones agropecuarias como la carne de cerdo y la adquisición de arroz.

Explicó algunas de las ventajas que supone la bancarización de los servicios, lo cual incluye mayor transparencia, seguridad y control a las operaciones, en lugar de invertir en emitir más papel moneda.

En cuanto a la empresa estatal socialista, dijo que el 84% tuvo resultados positivos al cierre del cuatrimestre, pero todavía 285 tienen pérdidas, 126 menos que en igual periodo del año pasado.

Algunas de esas entidades tienen esa situación por la decisión gubernamental de congelar sus precios de venta para no trasladar el incremento de los costos de importación a los consumidores, en una medida que busca contrarrestar los altos niveles de inflación actuales, abundó Gil Fernández.

Añadió que se trabaja en nuevas transformaciones para la empresa estatal, como los esquemas cerrados para las divisas y la preparación de la Ley de Empresas.

En Cuba hay un solo sistema empresarial y tiene que funcionar en función del desarrollo económico y social del país, aseveró, al recalcar que a ninguna empresa se le pide trabajar sin utilidades, pero las legislaciones funcionan para todas.

Foto: Heriberto González Brito

En cuanto a los déficits en las producciones agropecuarias, dijo que son también una urgencia, porque bajan los volúmenes en casi todos los renglones. “La especulación con precios altos en los alimentos no solo es injusta, roza ya lo inhumano”, censuró.

Sobre el programa porcino explicó el descenso de la entrega de carne a la industria, porque todo estaba montado sobre importaciones de pienso. No estamos parados, pero la caída es grande, expresó al hablar de la conexión de la producción de carne de cerdo con lo que se obtiene del mercado cambiario.

Indicó que la canasta familiar normada le cuesta al país entre mil 500 y mil 600 millones de dólares, a pesar de los incumplimientos. “Tenemos que avanzar en que la producción nacional participe más en esa canasta normada”, orientó, “hay que hacer un balance alimentario en cada municipio, para que cada territorio satisfaga lo que sea posible”.

En el tema de la generación de electricidad, explicó que ha habido un sobreconsumo de diésel para disminuir las afectaciones, lo cual impacta en el transporte público y privado, la agricultura y la zafra, la transportación de productos e interprovincial.

Puso ejemplo de nuevas inversiones de alimentos, como confituras y pastas, cervezas; y de detergente, que denotan el interés del país de no detener su desarrollo. También explicó las inversiones en el programa hidráulico, las comunicaciones y en Antillana de acero, así como en los vehículos eléctricos.

Informó además que la inflación acumulada hasta abril es de más del 11%, y en relación con abril del pasado año es más del 45%. Pero en los alimentos es más del 70% entre ambos años, sin contar el incremento acumulado de años anteriores. “Lo que tenemos que combatir son las causas de la inflación”, añadió.

Del abastecimiento del sistema de salud dijo que se debe recuperar gradualmente, aunque señaló la falta de 281 medicamentos y 174 con una cobertura menor de 30 días.

Abordó las situaciones de vulnerabilidad que afectan a una parte de la población, lo cual incluye las dificultades de las personas jubiladas y pensionadas, por lo cual se da prioridad a los programas sociales que buscan aliviar la situación.

Gil Fernández expresó que la estabilización macroeconómica depende de aumentar producción de alimentos y de reordenamiento fiscal y financiero, y resumió entre los principales propósitos para 2023 buscar una mayor estabilidad del sistema eléctrico y en el suministro de combustible y enfrentar la inflación desde todas las aristas.

En dos horas de Asamblea un millón de dólares de daño por el bloqueo

Foto: Heriberto González Brito

Como parte del análisis posterior a a intervención del Ministro de Economía, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla hizo una pormenorizada explicación sobre los daños del bloqueo contra Cuba, que ascienden a 150 mil 410 mil millones de dólares.

Enumeró todas las medidas contra el país a lo largo de la historia y en los años más recientes, y puso como ejemplo que solo en las dos horas que habían transcurrido de las sesiones parlamentarias, el daño contra la economía cubana por esa política sería de un millón de dólares.

Advirtió que si se anunciaran medidas en las próximas semanas para beneficiar al sector privado, eso sería parte de un esfuerzo por impedir que el Estado opere con esos fondos, aunque sería positivo.

Enfatizó en el perjuicio que provoca la inclusión de Cuba en la lista de estados terroristas, con consecuencias de extrema gravedad.

Es injusto equiparar nuestros problemas internos con los daños que provoca el bloqueo, aseveró Rodríguez Parrilla, sin dejar de señalar las deficiencias a la hora de comunicar esos efectos negativos.

Relacionó las consecuencias inhumanas de esa guerra económica, en asuntos tan sensibles como la disponibilidad de equipamientos y suministros médicos.

Podemos sobreponernos a las dificultades del bloqueo, pero no podemos ignorarlo, aseveró.

Tenemos que aceptar el desafío de acciones para crear una oposición política interna y fragmentar a nuestra sociedad, expresó el canciller, al enfatizar que no queda otro remedio que sobreponernos y emanciparnos de los daños humanitarios y a la economía que provoca el bloqueo.

Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, llamó la atención sobre cómo las medidas para arreciar el bloqueo se han tomado justo en momentos cuando más daño podía ocasionarse al país.

Rico debate entre los parlamentarios

El diputado Carlos César Torres Páez ratificó la condena del bloqueo y exhortó a buscar soluciones territoriales ante el fenómeno inflacionario, como el fortalecimiento del sistema empresarial local.

Lo difícil que resulta conseguir un incremento productivo en un ambiente de desequilibrio macroeconómico, por lo cual encomió la decisión de llevar en paralelo un programa de estabilización para lograrlo, fue señalado por Ian Pedro Carbonell Karell, diputado por Minas de Matahambre.

Inés María Chapman, por su parte, abundó sobre el programa hidráulico nacional, afectado por el cambio climático, las restricciones del bloqueo y la situación con los créditos externos. Explicó que es necesario abundar en la infraestructura para asegurar el desarrollo, y la importancia que tienen los trasvases para el uso del agua.

Foto: Heriberto González Brito

Sobre el papel de las mipymes abundó Carlos Miguel Pérez, al destacar el aporte de estas nuevas formas de gestión, más allá de distorsiones que se hayan podido presentar, y de las condiciones que se requieren para lograr una mayor producción de bienes.

Rubén Darío Mora Fernández reflexionó sobre la trascendencia de los aspectos ideológicos en la concepción de las normas jurídicas, y propuso valorar la posibilidad de una ley antiespeculativa.

El impacto de la situación económica en los adultos mayores fue analizado por la diputada Ana Flavia Méndez Cusidor, quien exhortó a buscar soluciones inmediatas para su atención. Nuestro país no puede abandonar al adulto mayor, enfatizó, al destacar su aporte.

Durante la pandemia protegimos a nuestros abuelos y es nuestro deber continuar haciéndolo, expresó, para proponer fortalecer el sistema de atención a las familias, lo cual incluye unir fuerzas en la comunidad para atender a adultos mayores que viven solos.

Al respecto, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feito Cabrera explicó la existencia de una comisión nacional que atiende el tema de los adultos mayores, lo cual incluye perfeccionar un grupo de servicios. También existe un estudio para las pensiones cuando el país lo pueda asumir.

Idaliana Díaz Casamayor inquirió sobre los parámetros que se tienen en cuenta para aprobar los proyectos de las mipymes, de modo que se pueda garantizar esa correspondencia deseada con los objetivos de desarrollo de su territorio y del país.

Esteban Lazo resaltó la necesidad de exigir y cumplir las leyes, y de poner orden en el país con la participación del pueblo. Para que un país avance tiene que tener orden, disciplina y participación, hay que dejar de quejarse y actuar, enfatizó.

 

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