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Díaz-Canel: Nuevamente Cuba está con Matanzas (+Fotos y Videos)

«Estamos al tanto del accidente ocurrido en la CTE Guiteras y en constante comunicación con las autoridades matanceras. Todo se ha dispuesto para el rescate de los trabajadores. Nuestros rescatistas y bomberos están haciendo un gran esfuerzo. Nuevamente #Cuba está con Matanzas», afirmó Díaz-Canel a propósito del lamentable suceso allí ocurrido.

(Por: Gabriela Moreno)

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Cuatro trabajadores de la Empresa Especializada en Reparación y Mantenimiento a Chimeneas y trabajos en altura del Ministerio de la Construcción (MICONS) resultaron atrapados como consecuencia de un accidente ocurrido en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, en la provincia de Matanzas.

 

Foto: @PartidoPCC

 

Hasta el momento de redactar estas líneas habían logrado rescatar a 2 trabajadores, uno de ellos Leonel Pérez Montoya, que aparentemente solo presenta fracturas en una de sus piernas, según el reporte desde el lugar de la eventualidad del periodista de Radio Rebelde, José Miguel Solís.

 

 

Según publicó en la red social de Facebook, los trabajadores extraían hollín y realizaban otras acciones de limpieza en el interior de la chimenea, lugar donde se derrumbó el tabique, pared de unos siete metros de altura.

 

 

 

En el lugar se encuentran el servicio de emergencia, el Cuerpo de Bomberos y otras fuerzas que de inmediato llegaron a socorrer. También están las autoridades de este occidental territorio,  encabezadas por la primera secretaria del Comité Provincial de  Partido, Susely Morfa González, el gobernador Mario Sabines Lorenzo, y representantes de la Central de Trabajadores de Cuba y del Sindicato Provincial de Energía y Minas.

 

 

Con saldo de 81 lesionados, en el 2022 ocurrieron 78 accidentes laborales en la provincia de Matanzas, tres de ellos fatales, según un informe presentado esta semana en la reunión del Secretariado de la CTC, espacio donde se insistió en la exigencia de los sindicatos a las administraciones para asegurar condiciones de trabajo seguras.

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Continúan labores de rescate y salvamento

Pasadas las seis de la tarde de este viernes, la primera secretaria del PACC en Matanzas, Susely Morfa González, informaba vía Twitter que continuaba la búsqueda de los dos trabajadores que permanecen atrapados tras el derrumbe de un tabique en el área de la chimenea de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras.

 

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Fotos: Raúl Navarro/Periódico Girón

 


También empleando la misma red social, el Gobierno Provincial del Poder Popular en esa occidental provincia ampliaba que como parte de esas labores de rescate y salvamento retiran el hollín y ladrillos de la pared de siete metros caída encima de los obreros Lázaro Montero y Alexis Labrada, quienes permanecen desaparecidos entre los escombros.

(Por: Gabriela Moreno)
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Confirman deceso de uno de los trabajadores atrapados bajo los escombros

El periódico Girón dio a conocer en la red social Facebook, que Medicina legal del Hospital Faustino Pérez confirmó el deceso de Alexis Bernardo Labrada Junco, de 47 años, natural de Granma y residente en el municipio de Matanzas.

 

 

Se trata de uno de los dos trabajadores que habían quedado atrapados a consecuencia del accidente ocurrido en la CTE Antonio Guiteras esta tarde.

Llegue a sus familiares y amigos nuestro más sentido pésame.

El primero de los obreros rescatados, Ángel Dionis Pérez Montoya, se recupera de sus heridas en el Hospital Faustino Pérez de Matanzas.
En el siguiente video refiere sus vivencias:

(Por: Gabriela Moreno)
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“Solo pensé en mis piernas, tuve miedo”

Hoy no era mi día, se repite Ángel Diony Pérez Montoya con los ojos puestos en su brazo derecho. “Me duele y está un poco hinchado. Es bastante poco para lo que pudo suceder”, se consuela… “No era mi día, no me tocaba a mí”.

 

“ Tuve suerte, la vida me dio una segunda oportunidad”, aseguró Ángel . Foto: Noryis

 

Cuando en la mañana entraron a la chimenea de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, él y sus compañeros tenían la mente puesta en limpiar todo el hollín, y las cenizas de vanadio allí concentradas. En eso estaban cuando las 2 y 30 de la tarde de este 7 de abril ocurrió el derrumbe.

“No dio tiempo a nada”, narra Ángel Diony desde la sala J, del hospital Faustino Pérez. “Sentí que todo me cayó encima… Nada más que cogí un aliento, lo primero que hice fue darle gracias al Señor y pedir por los demás compañeros míos.

“Cuando entraron a buscarnos,  al único que oyeron gritar fue a mí. No se veía nada, era mucho el polvo por la explosión.  Yo había logrado con mi brazo  derecho aguantar un poco, me funcionó, creo, como una bolsa de aire… Comencé a librarme  de dos o tres ladrillos.

“Unas de mi suertes está en que no me cayó nada en la cabeza… El casco quedó atrapado entre la pared y los ladrillos… Entonces, consigo sacar la mano que me queda libre. Después de mucho trabajo logro abrir un huequito, veo la luz, pero todavía no saben dónde estoy. Entonces se me ocurrió coger  el casco y tirarlo  hacia arriba.

“Un muchacho, creo que un bombero, me da  la mano. Me dijo, háblame, háblame, que no te voy a dejar solo. Pero yo tuve miedo… No me sentía las piernas… Si no tengo las piernas, échame ladrillos, que yo no quiero salir de aquí vivo aquí, le dije. Yo te voy a sacar, te voy a sacar, respondió  el bombero.

“Entonces él se para detrás de mí, pero como yo tenía las piernas dobladas, sentí la presión suya y dije, ay, me duelen, me duelen. Es buena señal, comentó el bombero”.

Según Ángel, otra cosa a su favor fueron las botas. “Son muy fuertes, de gomas pero con casquillos. Ellas me protegieron.   Así que logré sacar un pie de dentro de una bota, y con ayuda, me lograron parar, y saqué el otro pie. Fue un momento duro, porque de nuevo me asusté, las piernas no me respondieron y tuvieron que sacarme cargado.

“Ya fuera, en el aire, parece que me volvió la circulación, y me puse de pie por mí mismo.  No quería que me sacaran de allí. Yo me quedo aquí, vamos a sacar ladrillos que allá adentro hay gente…, repetía. Parece que me subió la presión…, me puse mal y me trajeron para el hospital.

“Pero yo, nada más que me  recupere, volveré  a terminar el trabajo… No me voy de allí hasta que no vea el último ladrillo afuera…

“Hoy, no era mi día. No me tocaba  a mí. La vida es caprichosa”, repite Ángel, el primero de los trabajadores rescatados del accidente de la CTE Guiteras.  “Las botas, las botas y este casco me salvaron”. ¿Te salvaron los medios de protección?  “Gracias a ellos estoy vivo.  Yo por la juventud que tengo ( 27 años), bastante malcriado que soy… ¿Lección aprendida? “Claro que sí. Hay que usarlos…”.

(Por: Juanita Perdomo)

 

 



Padre e hijo en el accidente de la Guiteras

“Sentí una gran explosión. Vi mucho polvo y pensé: todos están muertos…”, dice y la voz se le traba.

Manuel al lado de su hijo Maykel, el segundo trabajador en ser rescatado del derrumbe en la chimenea de la CTE Guiteras. Foto: Noryis.

Manuel López y Maykel son padre e hijo. Los dos trabajan en la Empresa de Construcción y Montaje Especializado. El primero como chofer, el segundo como operario. A los dos les encanta lo que hacen.

“Viví un momento duro”, solo atina a decir, sin quitar la  vista de la cama… Es la sala J del Hospital Comandante Faustino Pérez. Allí también están Ángel Diony Pérez Montoya y Pedro Miguel Rondón Arias, sobrevivientes al accidente de este 7 de abril, en la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras.

Manuel es de poco hablar. Ha estado esquivando las preguntas y es lógico. Pero yo no estoy apurada. Tengo todo el tiempo para esperar por ellos, para que me cuenten. Mientras busco el momento exacto para que me digan algo, me imagino la chimenea de 150 metros de altura, las veces que he escuchado de las incomodidades de un sitio donde se acumula mucha ceniza de vanadio, producto del crudo que allí se utiliza, y de las altas temperaturas.

Manuel está al lado de su hijo. Me les acerco para tomarles una foto y de paso aprovecho…  Maykel es uno de sus cuatro descendientes. Llevan juntos unos dos años en “el colectivo de chimenea”, como le dicen a esa brigada.

Maykel tiene tanto dolor, que apenas puede pronunciar palabras… “No sé en qué momento se derrumbó aquello… Solo recuerdo haber estado atrapado allí. Tapado hasta el tope por ladrillos y pidiendo auxilio. Ángel fue él que me escuchó y alertó de que yo estaba allí y vinieron… Sé que pasaron trabajo para sacarme.

Accidentados y familiares agradecen la excelente atención recibida en el Hospital Faustino Pérez. Foto:Noryis

“Yo estaba completamente magullado… No sé cómo pudieron quitarme todo ese ladrillo de encima. No sé cómo me sacaron…”, repite.

Una foto recuerda ese momento. Lo bajaron en una grúa, era un “brazo”  largo  y encima de la cesta estaba el cuerpo de mi hijo, por suerte con vida,  dice Manuel. La imagen nunca la olvidará.

Luego, al ver a su muchacho de cerca, respiró profundo y se sintió aliviado. En el hospital, Maykel no había querido darle entrevista a nadie. No es que no quisiera, es que no podía… “Me duelen la columna, las piernas, los tobillos… Todo me duele, todo, hasta el alma”. Pero estás vivo, trato de consolarlo. “Peor le sucedió a nuestros compañeros. No es fácil”, lamenta Manuel.

Maykel tiene 35 años. ¿Cuándo naciste? “El 9 de diciembre”.  “No, naciste hoy, 7 de abril”, aclara su compañero Ángel. Maykel lo mira y le da la razón.

(Juanita Perdomo)

 

 

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