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XXVIII Cumbre Iberoamericana: La unidad como premisa

Por Osvaldo Rodríguez Martínez, especial para Trabajadores

Una bocanada de oxígeno recibió el propósito de integración y construcción de consensos en Latinoamérica y el Caribe, al evaluar los resultados preliminares de la XXVIII Cumbre Iberoamericana, celebrada este fin de semana en República Dominicana.

 

 

Los jefes de Estado y Gobierno de los 22 países participantes aprobaron la Declaración de Santo Domingo, que incluyó el rechazo a las medidas coercitivas unilaterales violatorias del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas.

El texto volvió la mirada hacia la historia regional, donde precursores plantearon la unidad sobre la base de la igualdad de derechos y citó al humanista dominicano Pedro Henríquez Ureña, quien adelantó el pensamiento integracionista cuando «nuestra América (…) constituida en magna patria, fuerte y próspera (…) dé el ejemplo de la sociedad donde se cumple la emancipación del brazo y de la inteligencia».

En este sentido, obligada referencia hizo la Declaración al apóstol cubano José Martí, el cual propuso en múltiples foros la necesidad de construir una América unida y el texto recordó el propósito martiano de que las acciones deben estar acordadas «con todos y para el bien de todos”.

En una primera impresión del breve encuentro de alto nivel, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, lo calificó de “muy positivo” en declaraciones al equipo de prensa de la Presidencia de Cuba.

En su valoración destacó el discurso del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y en particular el “enfoque sobre la necesidad de cambiar el orden económico internacional para poder hacer reales algunos de los propósitos planteados durante la sesión de la Cumbre”.

El ministro calificó de positiva la adopción de “una declaración contra el bloqueo económico, comercial y financiero que el Gobierno de los Estados Unidos ha impuesto a Cuba, y que se haya adoptado una segunda declaración con relación a la necesidad de excluir a Cuba de la arbitraria e infame lista de países patrocinadores del terrorismo”,

Los cambios ocurridos en el mapa político de la región se percibieron en los discursos de los mandatarios, preocupados más por construir consensos para acometer juntos los problemas comunes, que usar la reunión para fútiles confrontaciones bilaterales.

Las palabras del presidente argentino Alberto Fernández recogieron la dimensión del escenario actual: “Somos todos pasajeros del mismo barco. Nadie se salva solo”.

Proteger el Planeta, accionar para enfrentar el hambre, trabajar por una arquitectura financiera para mitigar la crisis y reducir la brecha digital de las sociedades, fueron pronunciamientos del encuentro.

Los anfitriones, encabezados por el presidente dominicano Luis Abinader, trabajaron durante dos años con los demás miembros de Iberoamérica para conformar planes de acción consensuados que permitan enfrentar los asuntos anteriormente mencionados con énfasis en rescatar la biodiversidad.

“Si no hacemos nada, nuestros nietos, en el 2070, tendrán un planeta inhabitable”, expresó el mandatario colombiano Gustavo Petro al reclamar un mecanismo planificador a escala global, multilateral y democrático, el cual resulta imprescindible para reequilibrar la vida humana con la naturaleza.

Algunos discursos buscaron ahondar en las causas de la situación actual, cuya comprensión puede ser la base para encontrar el camino hacia un futuro regional próspero, y en tal sentido, Xiomara Castro, presidenta de Honduras, aseguró que el capitalismo está en su etapa más cruel del neoliberalismo privatizador.

La participación en la Cumbre del rey de España, Felipe VI, el presidente de esa nación, Pedro Sánchez, y los jefes de Estado y Gobierno de Portugal y Andorra ddeberían allanar el camino para un incremento de las relaciones de la Unión Europea con Latinoamérica y el Caribe, cuyo acercamiento ponderó el monarca.

En una primera evaluación del encuentro, el diario madrileño El País se adelantó en asegurar que “La Comunidad Iberoamericana, a la que muchos daban hace tiempo por muerta o inútil, se consolida”, optimismo que solo se justificaría -a criterio de este periodista- si se aplican los acuerdos y afloran resultados.

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