Segundo Frente Oriental: Aquí siempre nos esperará la victoria

Segundo Frente Oriental: Aquí siempre nos esperará la victoria

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El líder de la Revolución cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidió este sábado, al pie de la montaña de Mícara, en la Sierra Cristal, el acto político y ceremonia militar en saludo al aniversario 65 de la creación del Segundo Frente Oriental Frank País, del cual fue su jefe fundador.

 

 

Temprano en la mañana, en el mausoleo donde reposan los restos de los combatientes de este frente guerrillero, caídos en la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo revolucionario, las notas del Himno Nacional rasgaron el silencio de la serranía y dieron inicio a una ceremonia encabezada, además, por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el Comandante del Ejército Rebelde y fundador del frente, José Ramón Machado Ventura; y el Comandante de la Revolución y vice primer ministro, Ramiro Valdés Menéndez.

Junto a la llama eterna, corazón encendido de uno de los sitios sagrados de la Patria, tres ofrendas florales fueron colocadas en nombre de Raúl, Díaz-Canel y del pueblo de Cuba, continuidad de un homenaje al que también asistieron miembros del Buró Político y del Comité Central, jefes principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en la oriental provincia, y una representación del pueblo santiaguero del municipio Segundo Frente.

Tres salvas de fusilería, el toque de silencio, el saludo a los oficiales, suboficiales, cadetes, sargentos, soldados, camilitos, combatientes del Ministerio del Interior y de las Milicias de Tropas Territoriales, seguido de un rotundo ¡Venceremos!, fueron el preámbulo de un pase de lista simbólico a los caídos.

Presente fue la palabra que selló cada mención, síntesis de aquel principio martiano, según el cual «la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida».

Fueron evocados, en ese orden, los combatientes de la Columna 6, Manuel Ameijeiras Delgado, de la Fuerza Aérea Rebelde, de la Columna 19 José Tey, de la 17 Abel Santamaría, de la 18 Antonio Niño López, de la 20 Gustavo Fraga, y de la 16 Enrique Hart; así como de los Departamentos de Sanidad, Educación, Justicia, Propaganda, Finanzas y Construcción y Comunicaciones, fundados todos en aquella etapa inicial que sembró la semilla de la institucionalidad del país.

También fueron mencionados los combatientes del Buró Agrario y del Obrero, y de la Jefatura del Frente, cuya labor permitió materializar el pensamiento estratégico del Comandante en Jefe, de ampliar el teatro de operaciones a otras zonas del territorio oriental, y convirtieron a este frente guerrillero en baluarte decisivo para alcanzar la victoria.

La interpretación de El Mambí, por el trovador santiaguero Eduardo Sosa, fue la pincelada cultural que siguió a la evocación de todos los que estuvieron y siguen estando «con el pie en el estribo», en especial el General de Ejército, quien, al comandar el Segundo Frente Oriental, demostró, al decir de Fidel, «notables capacidades de jefe y de organizador, un gran sentido de la responsabilidad, mucha firmeza revolucionaria, realizando un gran trabajo político dentro de los campesinos y desarrollando una influencia muy positiva en todos los cuadros y todos los jefes».

Seguidamente, la pionera de noveno grado de la escuela secundaria básica urbana 11 de Marzo, Licet Batista Martínez, habló del orgullo que significa haber nacido en estas lomas y crecer en medio de tanta historia. En sus palabras, aludió al acceso a la Educación y a la Cultura, derechos que la Revolución conquistó, «con todos y para el bien de todos».

En nombre de la juventud cubana intervino Naybel Rizo Santana, cadete de primer año de la especialidad Armamento, de la Escuela Interarmas General José Maceo, Orden Antonio Maceo, quien manifestó el compromiso con la Revolución y la defensa de los derechos de las mujeres, presentes en todas las esferas de la sociedad. Subrayó, en ese sentido, el ejemplo de Vilma Espín, guerrillera del Segundo Frente, «reflejo de la dignidad, símbolo marcado por el amor y el deber».

 

 

Las palabras centrales, a cargo del Primer Secretario del Comité Provincial del Partido en Santiago de Cuba, José Ramón Monteagudo Ruiz, rememoraron las más de seis décadas del bastión rebelde, esas que comenzaron a edificarse cuando un puñado de hombres, con un joven de 27 años al frente, recién ascendido a Comandante, arriba a Piloto del Medio el 11 de marzo de 1958, luego de diez largos días de travesía, con el propósito de extender la lucha guerrillera al norte de la provincia de Oriente.

Pertenecientes a los actuales territorios de Santiago de Cuba, Guantánamo y Holguín, el frente llegó a abarcar 12 000 kilómetros cuadrados y, en apenas nueve meses y 22 días de campaña, sus combatientes participaron en más de 250 acciones de guerra, tomaron 31 cuarteles o guarniciones, causaron más de 1 970 bajas al enemigo y ocuparon más de 1 500 armas.

Bastaría ello para afirmar, como expresó el Comandante en Jefe, que «el II Frente Oriental Frank País fue modelo de organización y eficacia y jugó un papel de extraordinaria importancia estratégica en nuestra guerra».

En su discurso, el dirigente santiaguero hizo referencia a la épica de los barbudos, a las victorias que marcaron, definitivamente, el rumbo de los acontecimientos, a las transformaciones económicas y sociales impulsadas por la Revolución, y a los desafíos que impone el contexto actual para seguir revalorizando la vida en el lomerío.

Si ayer fue el combate por alcanzar la libertad y edificar una sociedad justa, aseveró, la batalla de hoy es trabajar duro para perfeccionar y hacer crecer esa obra.

De acuerdo con Monteagudo Ruiz, «la situación actual demanda incrementar los niveles de producción, principalmente de alimentos, avanzar en el autoabastecimiento territorial, lograr mayor eficiencia y ahorro, prestar un servicio de mayor calidad y elevar la exigencia, el orden y la disciplina en el enfrentamiento al delito y las ilegalidades».

Antes, como parte de la jornada de conmemoración, el General de Ejército había entregado al mausoleo del Segundo Frente Oriental un diploma, firmado de su puño y letra, como reconocimiento al trabajo que realiza en la conservación de la memoria de esta agrupación guerrillera. Fue el coronel de la reserva Alberto Vázquez García, director del Complejo Histórico de Museos, y fundador del frente, quién recibió la distinción.

 

 

La marcha en revista de las tropas puso fin al acto político y ceremonia militar, y dio paso a un homenaje más cercano a los combatientes que descansan allí, en perenne custodia de las palmas y las califas rojas.

Raúl, junto a Díaz-Canel y los demás participantes, depositaron gladiolos ante la llama eterna y, tras un breve recorrido por el mausoleo, llegó el tributo a la heroína de la Sierra y el llano.

En la piedra que guarda las cenizas de Vilma, mujer incansable, mujer país, colocó el General de Ejército un ramo de flores, símbolo de amor y respeto a la historia que, en la vida y en la lucha, escribieron juntos.

(Tomado de Presidencia Cuba)

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