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El surco llama (+ Fotos)

Tantas restricciones por el bloqueo imperialista, la crisis económica, el cambio climático y otros avatares incidieron en la producción de alimentos durante el 2022, por eso en la fértil tierra cubana perdura el anhelo de un cambio estructural en el Ministerio de la Agricultura para que más personal improductivo se meta para el surco, cuestión que motivó la reflexión en la II Conferencia Provincial del Sindicato de Trabajadores Agropecuarios, Forestales y Tabacaleros (SNTAFT) en Ciego de Ávila.

 

El surco demanda más brazos ante el éxodo de fuerza de trabajo en el sector agropecuario. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

Maritza Izquierdo Arencibia, sindicalista de la Empresa Agroindustrial Ceballos, ejemplificaba que allí le explican a los trabajadores acerca de la compleja situación económica que requiere reducir las reuniones y los informes, llenar los surcos y reanimar las producciones industriales para tener más empleo, salario y comida para el pueblo.

Tal cuestión contiene una de las variantes dirigidas a ahuyentar las pérdidas económicas con las que despiden el año 140 empresas del sector agropecuario en el país, de ellas ocho avileñas con un monto superior a los 217 millones de pesos.

 

«Menos reuniones e informes, los surcos son los que necesitan estar llenos de fuerza de trabajo y alimentos…», afirmó Maritza Izquierdo Arencibia. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

Otra alternativa consiste en «remotorizar» el movimiento de los colectivos agropecuarios del cual fue abanderado el territorio avileño y se ha detenido. Cuenta con 97 de esos grupos para optimizar la fuerza laboral agrícola, pero no todos tienen los resultados de eficiencia esperados en calidad de nuevo modelo de gestión estatal.

Hay casos excepcionales en medio de carencias materiales y financieras. En la lista de las perdedoras no aparece la Empresa Agropecuaria Arnaldo Ramírez por sus soluciones agroecológicas y otras buenas prácticas que propician adecuados rendimientos agrícolas, éxitos elogiados por José Antonio Pérez Pérez, miembro del Secretariado Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba.

Aunque, quedó claro en la plenaria que solo a base de buey, guataca y medios biológicos no puede subsistir la agricultura extensiva, máxime en entidades como La Cuba con 800 hectáreas de plátano, más el resto de la superficie dedicada a los demás cultivos.

Tampoco serían sostenibles conquistas laborales si se descuida cualquier arista en la atención al primer recurso: el humano. Un ejemplo es el caso del combinado cárnico, de la Empresa Pecuaria Genética Turiguanó, colectivo eficiente por tradición e inconforme en Ia actualidad pese a mantener la variedad de cortes especiales a las carnes con destino al turismo y sus entregas a instituciones sociales.

 

«Renunciamos al sistema de pago por no ser idóneo, pero no a la productividad y la eficiencia a las que estamos acostumbrados», subrayó Julio Chávez. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

«Renunciamos al sistema de pago porque ha sido impuesto, es cierto que no cumplimos el volumen de producción por inestabilidad de la materia prima, sin embargo, buscamos alternativas para encaminar el plan, pero demasiado altas son las ventas planificadas.», afirma Julio Chávez Pompa, secretario general de la sección sindical de esa Unidad Empresarial de Base.

«Tenemos que solucionar problemas subjetivos lo antes posible, estamos a las puertas de la presentación a los colectivos laborales del plan de la economía 2023 y este es un centro importante de la entidad más eficiente de la ganadería en Cuba», enfatizó Néstor Bárbaro Hernández Martínez, secretario general del SNTAFT en el país.

Argumentó al respecto Niurka Pérez, máxima representante del Buró Sindical en Turiguanó,
que se evaluó allí la forma de pago porque no puede ser en sentido lineal la distribución del salario formado, ni mucho menos un colectivo productivo devengar salario escala, por lo que
se valoró, en primer lugar, la posibilidad de distribuir las utilidades por alto desempeño al personal directo a la producción, tras incrementarse la entrada de ganado al matadero en el último trimestre del 2022.

 

Ha sido un 2022 muy difícil, de pocos insumos y materia prima principalmente para la producción de alimento animal, por lo que en el nuevo año el reto principal de los afiliados a nuestro Sindicato será cumplir los compromisos con el pueblo y la Revolución en relación con el apoyo a la economía, subrayó Néstor Hernández Martínez. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

«Hay que cambiar el paso en este sector y necesitamos un sindicato que defienda la Revolución todos los días», expresó Liván Izquierdo Alonso, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Ciego de Ávila, quien mencionó entre las tareas urgidas de dinamismo y transformaciones el enfrentamiento al Hurto y Sacrificio de Ganado Mayor.

 

El 2023 augura ser mejor, eso lleva trabajo, expresó José Antonio Pérez Pérez, miembro del Secretariado Nacional de la CTC. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

En un ambiente más favorable se avecina la nueva etapa de labor con un mejor nivel de aseguramiento de la energía eléctrica y los combustibles, pero con el gran reto de bajarle la fiebre a los precios de los alimentos. Al decir del informe debatido en la conferencia, todos los productos derivados de la tierra incumplen sus planes productivos.

 

Los acuerdos adoptados aquí tienen que estar dirigidos a que el Sindicato cambie el paso en su gestión integral, indicó Liván Izquierdo Alonso. Foto: José Luis Martínez Alejo

 

Por eso, el conjunto de circunstancias que rodearon a la agricultura en el año que termina, compromete a los agropecuarios avileños a aprovechar las oportunidades para ir devolviéndole a su llanura de riquezas aquellas bondades de expandir por todas las provincias los productos con la marca DCballos y los platanitos de La Cuba, entre otros renglones de esta potencia agroalimentaria del centro de la Isla.

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