Noventa años del desastre del 32

Noventa años del desastre del 32

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (30 puntos, 6 votos)
Cargando…

Era la madrugada del miércoles nueve de noviembre de 1932 y el poblado de Santa Cruz del Sur, en Camagüey, comenzaba a vivir una de las catástrofes naturales más dura que ha vivido Cuba.

Un ciclón que procedía del Atlántico se adentraba en el mar Caribe. El Observatorio Nacional anunciaba la cercanía del último ciclón de aquella temporada y del peligro que se podía extender desde Camagüey y hacia el oeste.

 

La escultura ubicada en Santa Cruz del Sur muestra la altura de las olas cuando el paso del ciclón del 32. Foto: Archivo de Adelante

Pero, como las opiniones de los meteorólogos estaban divididas, con pronósticos contradictorios y todo parecía en calma, muchos pobladores no se alarmaron ante el peligro que se acercaba.

Amaneció el nueve de noviembre y el huracán tocó tierra muy cerca de Santa Cruz del Sur. El poblado recibió la fuerza de unos vientos de más de 250 kilómetros por hora que procedían del mar, con olas que alcanzaron grandes alturas y penetraron 25 kilómetros tierra adentro.

El ras de agua se tragó el pueblo. En nada, según cuentan los especialistas, 570 casas fueron destruidas y unas tres mil personas fallecieron.

En su tránsito por tierra, el ciclón afectó, además de Santa Cruz del Sur, a poblaciones como Guayabal, Camagüey, Júcaro, Morón, Nuevitas, Ciego de Ávila, Florida, Puerto Tarafa, Pastelillo, Camajuaní, Caibarién y Jatibonico. Pero los santacruceños vivieron uno de los huracanes más violentos que ha sufrido Cuba. Las marcas de aquel día, aún permanecen en los recuerdos de algunos, en la historia.

La imagen muestra una embarcación que se encontró tierra adentro aquel nueve de noviembre de 1932. Foto: Archivo de Adelante

Sin embargo, 90 años después Santa Cruz es otro. Los pobladores ya no viven cerca del litoral, sino que se han traslado algunos metros tierra adentro. Y se acostumbraron a respetar al mar, sobre todo en momentos de eventualidades como esa.

La prevención se ha vuelto palabra de orden, gracias a la educación y preparación que recibe el pueblo y a los especialistas en la materia, quienes informan con claridad sobre el paso de los huracanes.

La esperanza es que nunca vuelva a ocurrir algo parecido, pero el cambio climático bien puede generar la aparición de otro ciclón de gran envergadura.

Pero a los santacruceños no los tomará desprevenidos; lo del 32 no ocurrirá otra vez, nadie perderá su vida ni sus bienes si apareciera otro fenómeno meteorológico.

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu