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El hijo del periodista

Javier es el hijo de Francisco Rodríguez Cruz, más conocido como «Paquito» el de Cuba. «Mi padre es un guerrero en todos los escenarios de batalla. Me esfuerzo por ser un hombre íntegro, como él», nos dice confiado el joven que hoy estudia Ingeniería Informática en la Universidad del Ministerio del Interior Capitán San Luis.

Javier se siente orgulloso de su padre y ambos disfrutan mucho la relación que tienen. Foto: Cortesía del entrevistado

En la hermosa casa de Cojímar, a pocas cuadras de donde reside su padre, Javier vive con su madre, abuela, dos hermanos pequeños, su padrastro y muchos animales. Muestra las fotos de la hermana quinceañera que hace poco fueron tomadas y dice que el chiquitín «sí es el lindo de la familia». Todo allí es armonía.

«Mis hermanos son como hijos propios para mi papá. Entre todos hemos construido una inmensa familia que se ama, respeta y colabora para el bien de todos. Aunque mis padres se divorciaron cuando yo era pequeño, nunca me sentí abandonado. Crecí en un ambiente muy saludable. Cuando no estaba en mi casa estaba con mi padre y Miguel Ángel, su pareja. En los dos lugares siempre recibí cariño y me enseñaron a comportarme de forma digna.

«Mi papá nunca dejó de ocuparse de todo lo que un padre debe atender de sus hijos. Iba a las reuniones de la escuela y siempre armaba líos cuando algo estaba afectando la calidad de las clases o el funcionamiento de esta. Jamás nadie me discriminó porque mi padre fuera gay. Nunca padecí por eso. Siempre fui el hijo del periodista».

Parecerse a su progenitor es motivo de orgullo para él, asegura Javier. «Cuando hablo de él me parece que hablo de mí mismo. No obstante, tengo mi propio rumbo y, como él me enseñó, debo emprenderlo. Sigo siendo el muchacho a quien le encanta estar con su padre.

«A su lado hay tranquilidad. Aprendo mucho. Casi siempre me propone buenos libros y música. Jugamos dominó, compartimos tiempo con los amigos. Nos divertimos, porque mi padre tiene tremendo sentido del humor. Las novias que he tenido y los amigos quedan encantados cuando se los presento.

«Cuando era pequeño dependía de que viniera a buscarme los fines de semana. Ahora irrumpo en su casa, que es también mía, cuando se me antoja. Creo que ambos disfrutamos estando juntos. Somos un buen equipo. Cuando llegue la hora de tener mis hijos estaré listo», afirma orgulloso.

Hace poco Paquito fue víctima de la COVID-19 y salió de ese sobresalto sin complicaciones, a pesar de que el reconocido periodista del semanario Trabajadores, colaborador del Cenesex e integrante del Comité Organizador de las Jornadas cubanas contra la Homofobia y la Transfobia, desde hace años padece sida y es sobreviviente a un linfoma no Hodgkin.

Fueron días de mucha tensión, recuerda su hijo, quien apunta que a su padre nada puede derribarlo, porque hasta en su más áspero campo de batalla, que son las redes sociales y su blog Paquito el de Cuba, es invencible.

Padre e hijo han disfrutado en muchos lugares su hermosa relación. Foto: Cortesía del entrevistado

 

(Tomado de Juventud Rebelde)

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