Con Filo: Talento local y economía nacional

Con Filo: Talento local y economía nacional

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 puntos, 1 votos)
Cargando…

Pocas consideraciones me parecen tan desacertadas como cierta  fea costumbre de llamarle talento local en cualquier programa artístico a quienes cultivan el arte y la cultura en el ámbito de su comunidad, en contraste con las presuntas figuras nacionales que visitan un territorio.

 

Ilustración: Martirena

Igual de pernicioso quizás resulta suponer que los nuevos actores económicos que comienzan a surgir en el ámbito de una localidad o municipio son menos importantes o tienen menor impacto en la economía del país.

Si bien es cierto que las grandes empresas estatales de carácter nacional son esenciales para el desarrollo, ello no debe llevarnos a subestimar el aporte que pueden realizar las micro, pequeñas, medianas y empresas, las cooperativas y hasta los trabajadores por cuenta propia, a ese propósito de crecimiento económico.

Porque ese talento económico local, como podríamos bautizarle también, tiene casi siempre muchas más posibilidades de mejorar de forma rápida y flexible el desempeño de la economía en los consejos populares y comunidades, que proyectos de mayor envergadura a veces más distantes.

Los nuevos actores económicos nacen la mayoría de las veces con esa vocación de búsqueda de soluciones específicas para un mercado más pequeño, conocido y cercano a sus productos y servicios.

Tales emprendimientos se adaptan como guante a la mano de esas necesidades locales, y también a los novedosos mecanismos financieros a disposición de los gobiernos territoriales, como parte de las políticas que buscan fortalecer la autonomía municipal.

No olvidemos, por ejemplo, que la mayoría de la tributación que genera la actividad económica de esos negocios particulares o estatales de menor formato se queda en los ingresos de los presupuestos municipales, y que además esas nuevas figuras pueden recibir los beneficios de los proyectos e iniciativas que se ejecutan en las comunidades a partir de las contribuciones para el desarrollo local.

Por tanto, ese escenario de la comunidad o el municipio se pinta solo para el estrellato de tales actores económicos, que pueden igualmente encadenarse entre sí o con empresas de mayor calado a las cuales a veces les cuesta más trabajo llegarles a esas demandas locales.

Existe también entonces la posibilidad de iniciar un negocio o actividad económica que comience a escalar desde una iniciativa familiar por cuenta propia hasta una mipymes o cooperativa con mayores alcances, en la medida que la idea resulte, se consolide y extienda, sin perder nunca esa base comunitaria.

A las autoridades locales les corresponde identificar tales potencialidades y promoverlas, incluso con propuestas que intencionalmente se conciban para responder a las insatisfacciones o planteamientos de la ciudadanía, y que puedan constituir una oportunidad para el éxito de esos nuevos actores económicos.

Si el barrio, el consejo popular y la comunidad avanzan y mejora la vida de sus habitantes, a partir del trabajo y la iniciativa de las nuevas formas de gestión, que hallan así también su prosperidad como negocio, estos talentos económicos locales no le tendrán que envidiar nada a nadie, pues se habrán ganado, y muy bien, su título de figuras destacadas para toda la economía cubana.

Puede consultar anteriores Con Filo aquí:

Un comentario en Con Filo: Talento local y economía nacional

  1. «Con Filo: Talento local y economía nacional»…
    «afirmar que las grandes empresas estatales son esenciales para el desarrollo nacional es cierto… Lamentablementono no siempre es así, al menos en casos señalados del frigorífico y Unidades de Servicios Especiales enclavados en el barrio de Parcelación Moderna de Arrollo Naranjo.
    Quien quiera verificarlo, en caso de que los poderes locales no lo hayan hecho de cara a los vecinos, podrán comprobar por sí mismo tanto en las soluciones actuadas a medias sobre el deterioro de las vías y aceras de acceso a esas grandes e importantes instituciones así como las soliciones que desde fin del año pasado se calificaron como temporales.

    Es cierto que se ha mejorado, algo, en higienizar las esquinas basureros.
    Es cierto que en alguna de ellas, las vías, se cambiaron huecos y zanjas viales por velocidad y polvo de camiones y equipos pesados cual correr por caminos vecinales y guardarayas es notable por la nube de polvo al estilo «oeste», y de la capital, tanto frente a la única escuela primaria de la barriada, asi como al tacto de sábanas blancas tendidas sin géneros en los portales.
    Recordemos que algunas vías siguen obstaculizadas por decisión de la vecindad (una de las esquinas de acceso directo a ambas instituciones nacionales, el frigorífico y la Unidad de Servicios Especialuzados).

    Es cierto que la única agro(pecuaria)-placita estatal que había en la comunidad fue intervenida por los poderes autorizados para hacerla más eficaz y dársela a las «pymes», que todavía no actúan como actores consumados; pues aun no son visibles en ella el aporte que pueden realizar estas micro, pequeñas, medianas y empresas, las cooperativas y hasta los trabajadores por cuenta propia, a ese propósito de crecimiento dignificado a la única placita estatal, a donde no llegan los camiones distribuidores furtivos del mincin, exceptuando el de la papa que no son precisamente los considerados furtivos del parque.

    Seremos pacientes, ¿para qué juzgar a los nuevos actores económicos?. Dejemos que sigan «actuando» tanto los nacionales así como los locales hasta que un día, Parcelación decida mostrar por sí misma todo el talento económico local. El cual, como se dice, es sin dudas de muchas posibilidades para mejorar de forma rápida y flexible las imágenes y desempeños de la economía en sus consejos populares y comunidades; más que los otros actores cuyos proyectos de mayor envergadura a veces más distantes son absorbidos por el rigor de sus planes y proyectos «del país grande». Sabiendo incluso que no han interiorizado las indicaciones de las más altas instancias de concientizar la grandeza del «país pequeño», dónde ellos se asientan, se apoyan a costa de los desgastes y daños que su potente actuar infringen. Daño que para muchos en ellas sigue siendo de poca transcendencia, no perceptibles ni de importancia suprema, lo que suceda en la barriada de Parcelación al «oeste» «Suroeste» de la Capital.
    Gracias

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu