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Parlamento da luz verde al Código de las Familias e irá a consulta popular

Después de una emotiva y profunda discusión, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó este martes por unanimidad el proyecto del Código de las Familias, para remitirlo a consulta popular entre febrero y abril del 2022.

Foto: Tony Hernández Mena

Como un proyecto inclusivo, de sumas y multiplicaciones, que refuerza derechos a quienes ya los tenían y los garantiza para quienes no, caracterizó al proyecto de Código de las Familias el ministro de Justicia Oscar Silvera Martínez, en su presentación durante el octavo periodo ordinario de sesiones de la IX legislatura.

El titular de Justicia hizo un resumen de los principales aspectos de la propuesta legislativa, que fortalece la responsabilidad familiar y actualiza las instituciones jurídico familiares, con énfasis en el amor, la dignidad humana, la igualdad y la no discriminación.

La igualdad de género, las diversas variantes del régimen económico del matrimonio y de las uniones de hecho, la salvaguarda del interés superior de niñas, niños y adolescentes, están recogidas en el Código, que además protege a la juventud, los adultos mayores y las personas en situación de discapacidad.

Como parte de la protección a la maternidad y la paternidad responsables, la futura norma amplía el derecho a la comunicación en el entorno familiar y propugna una vida familiar libre de violencia, con un refuerzo a la solución armónica de conflictos.

Otras ventajas de la norma es el establecimiento de fórmulas garantistas para personas en situación de desventaja, con soluciones a los conflictos transnacionales y un fortalecimiento del papel de los órganos del Estado en el amparo a las familias.

Ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez. Foto: Tony Hernández Mena

La compatibilización de la legislación cubana con los tratados internacionales ratificados por Cuba es otro objetivo de la futura Ley, que fue caracterizada como moderna, respetuosa, inclusiva y garante de la dignidad humana, la no discriminación y los derechos humanos.

Silvera Martínez hizo un recorrido por el camino del proyecto, que responde a un mandato constitucional y es el resultado de un intenso trabajo de investigación científica.

Particularizó en la labor con la versión 22 que se hizo pública en septiembre pasado, y que sirvió para un ejercicio democrático de consultas especializadas, que abarcó a 47 instituciones, organizaciones y grupos, que emitieron casi 500 criterios, así como 5 mil 400 opiniones recibidas de la población por correo electrónico.

Como resultado de ese ejercicio, se modificó la mayoría de sus artículos, con importantes adiciones, fusiones y supresiones, explicó el Ministro, al resaltar también el empleo de las tecnologías de la comunicación en todo ese proceso.

También la versión 23 posterior fue mejorada ya a partir de propuestas de los diputados, en un proceso que debe continuar mediante la consulta popular.

El titular catalogó el proyecto como coherente con la Constitución, al optimizar principios, consagrar valores y completar una visión multidisciplinaria alrededor de las familias.

El rico debate posterior…

La primera diputada en hacer uso de la palabra durante el debate fue Yolanda Ferrer, quien se refirió a los aportes de Vilma Espín recogidos en este Código de las Familias. “Ella siempre puso la mirada en la familia y recalcaba que como institución es el espejo de la sociedad. Su expresión avanzada en este tema abarcaba echar por tierra los estereotipos que permanecen en las sociedades.

Yolanda Ferrer. Foto: Tony Hernández Mena

“Ella dedicó mucho tiempo a la consagración de este Código porque encausó su trabajo en la Federación de Mujeres Cubanas durante muchos años a la educación para la vida”, comentó Ferrer, quien se mostró convencida que como dijera el poeta Miguel Barnet, el amor no tiene sexo, y consideró como un homenaje a su memoria este Código.

Emotivo momento vivieron los diputados con la intervención de Ofelia Milián Ortega, líder religiosa y miembro de la comisión redactora del anteproyecto del Código. Valoró que el trabajo de elaboración ha sido con puertas abiertas, desde videoconferencias hasta consultas especializadas con líderes religiosos que pensaban diferentes opiniones. “Esa es la unidad del pueblo aun cuando existan distintas opiniones”, acotó.

La construcción del socialismo es esencialmente un proyecto ético, explicó Milián, en tanto resaltó que “lo importante es que el valor justicia está unido en el Código al valor amor, y ambos ofrecen la vida plena. La aprobación no suprimirá de inmediato todos los aspectos culturales que siempre han afectado a la familia cubana, pero este Código es una Plataforma avanzada y nos va a ayudar a caminar hacia el futuro”.

Para el diputado Enrique Alemán Gutiérrez, la mejor manera que ilustra la validez del proceso de referendo que tendrá lugar con el Código de las Familias está en Martí: “La verdad no tiene miedo a la luz”, al tiempo que nos hará perfeccionar nuestra bendecida democracia.

Como un respeto a la dignidad plena y a la igualdad sin ningún tipo de discriminación, calificó Mariela Espín los baluartes del sistema social cubano recogidos en este Código, que es expresión de un proceso gradual de la madurez alcanzada por la Revolución en su agenda de justicia social. “Viene a reforzar la esencia del socialismo cubano cuando coloca a las personas y las familias en el centro de sus bondades”, acotó.

“Se parece a la sociedad que vivimos, plural, diversa. No es cambiar por moda, sino aquello que genera dolor y se aparta de la máxima martiana con todos y para el bien de todos. No quita derechos a nadie, sino que los amplía para todos. Es un Código emancipador y que pretende elevar a su máxima expresión la paz y la armonía”, comentó antes de hacer un llamado a defenderlo con argumentos sólidos y con nuestra participación consciente en el referendo.

El poeta Miguel Barnet fue sintético: “una muestra madura y democrática de esta Asamblea es llevar este Código a referendo. Y eso demuestra que esta Revolución no es unai. Rompamos barreras y superemos prejuicios. Tuitemos este apotegma martiano: “Solo el amor hace milagros, solo el amor nos salva”.

Como un Código que impresiona, emociona, enorgullece y compromete calificó Reyna de la Caridad Torres Pérez este Código, el cual se parece a Cuba y está diseñado sobre la base de nuestra realidad. “No será solo para ahora o lo inmediato, sino será el del futuro, el del mañana. No se podrá borrar de golpe y porrazo el machismo ni las conductas patriarcales. Este Código no permite espera, como cantara el poeta recién fallecido Vicente Feliu.

El diputado Alberto González Suárez planteó una duda con el artículo 149 sobre la guarda y cuidado de niñas y niños, al defender que ante una separación la madre tenga prioridad en la crianza de la descendencia.

Oscar Silvera Martínez respondió que se trata de no privilegiar ninguna solución jurídica desde el diseño de la Ley, porque todas las familias son diferentes. Estamos migrando de ese modelo, explicó.

José Castañeda Martínez respaldó el proyecto y abogó por explicar, fundamentar y argumentar la propuesta en la consulta popular, como parte del perfeccionamiento de la legislación del país y de la democracia socialista, en contraposición a campañas mediáticas para dividir.

La sabiduría popular y la sensibilidad de nuestro pueblo dará respaldo al proyecto, expresó.

Es un código extraordinariamente revolucionario, apuntó Juan Carlos Rodríguez Díaz, quien explicó que las familias cubanas son la base de nuestra historia, donde se reproducen los valores y los principios de la sociedad.

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