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Se nos fue Iscajim

La noticia conmovió a familiares, colegas y amigos. De forma repentina, este martes en horas de la tarde, falleció Israel Castellanos Jiménez (La Habana Vieja, 1º Octubre de 1942), destacado periodista, guionista de historietas, redactor humorístico, poeta y escritor, quien deja hondas  huellas en el periodismo insular.

 

 

Dicharachero por naturaleza, alegre y gran conversador, Iscajim (prefería llamarlo Israel), seudónimo compuesto por las primeras sílabas de su nombre y dos apellidos, con el que generalmente firmaba sus textos, se graduó de Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana en 1974, época en la que ya había publicado sus textos de corte humorístico en el suplemento de Juventud Rebelde dedicado a este género, DDT, y en el semanario P’alante. En este último se integró a su colectivo desde el año 1988.

Trabajos de este querido compañero, tanto humorísticos como de reflexivas críticas sobre la historieta y la caricatura, así como sobre la realización de la Bienal del Humor de San Antonio de Los Baños, recurrentemente aparecieron en las páginas del periódico Trabajadores, además —aseguraba en tono jocoso— que le han aceptado colaboraciones “como en 20 periódicos y revistas más, y en algunos de ellos ¡hasta me han pagado y todo!”.

Así era Israel, un revolucionario a toda prueba, quien consagró su carrera profesional al mejoramiento de la sociedad a través de un humor, sano, criollo, prudente y juicioso. Sus textos siempre dejaban alguna enseñanza o preceptos críticos sobre determinados asuntos relacionados con la vida insular contemporánea. Esa capacidad para derivar en chistes cualquier cuestión relacionada con nuestra existencia, con sorprendente imaginación y gracia expresiva, asimismo trascendía en su entorno familiar, en las reuniones con los amigos, en la redacción de P’alante, en la cola de la bodega o en cualquier sitio donde hiciera determinadas estancias.

 

Israel enfrentó y venció con asombro a la muerte cuando hace algunos años fue operado a corazón abierto para poco después volver a la normalidad del día a día. Su contagioso entusiasmo revelaba a un hombre que amaba la vida, a pesar de esta y otras muchas adversidades que supo retar con optimismo.

Al lado de su compañera de toda la vida, nuestra subdirectora de Trabajadores Alina Martínez Triay,  con la que estableció una fuerte e inquebrantable relación amorosa, construyó un hogar en el que dio calor y ejemplo de padre y trabajador sin tacha, abnegado y solidario. En su época de estudiantes de periodismo, los dos jóvenes amantes, se destacaron en la lucha ideológica llevada a cabo por la Federación de Estudiantes Universitarios en favor del proceso revolucionario, donde desempeñaron un papel vanguardista y movilizador.

Ahora, en estos tiempos difíciles para todos, debido a las penurias ocasionadas a la nación y a este pueblo por la cada vez más aguda implementación del bloqueo impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos durante más de seis décadas, agravadas tras la llegada de la pandemia de la Covid-19, Israel extendió la mano amiga para compartir su pan, para expresar aliento y confianza.

Pocos conocían su admirable condición de poeta, ejercicio en el que se destacan sus versos en obras como “Iscajim contra el bloqueo, con décimas suyas dedicadas a cada uno de los presidentes estadounidenses que han ejecutado el criminal bloqueo contra Cuba, y su texto Las mariposas nocturnas también tienen alas, una valoración, acompañada de varias estrofas y relacionada con el contrapunto —tan antiguo como los orígenes mismos del Arte y la Literatura— entre lo llamado ´culto´ y lo llamado ´popular´”, como apunta en su blog el también colega y prestigioso bardo Pedro Péglez González, creador y cabeza del conocido grupo Ala Décima.

Se nos fue Israel. Nadie esperaba tan fatídica noticia en plena tarde de este día, 23 de noviembre de 2021. Quisiera evocar su talento y su originalidad  como humorista con los primeros párrafos de un trabajo suyo aparecido en el año 2007, en la sección El Cuento, de P’alante, bajo el título de Hoy las mujeres saben demasiado:

Pantaleón es un pícaro que se hace pasar por adivino, pero como le va mal en el negocio y los clientes decepcionados ya no acuden a su consulta, ha decidido poner un gran anuncio publicitario para atraer incautos.

“Toda la noche se la pasó rompiéndose la mollera para que fuera un anuncio original y llamativo. Hasta que se le ocurrió una idea nada despreciable. Escribiría todo el texto comenzando cada palabra con la letra “P”, que es la inicial de su nombre. Se dio a la tarea y a la mañana siguiente puso el cartel, que decía así:

“Para personas perturbadas: PANTALEÓN POLICARPO PIÑÓN, palmista, pitoniso profesional, por poca plata propone predecirles porvenir, puede plantearles presagios, prevenirles peligros potenciales, prepararlos para posibles problemas, paliar poderosas preocupaciones, posibilitar progreso personal, procurar pertenencias perdidas, poder pescar portentosos premios, participarles planes para persuadir preciosas pepillas, procrear prolongada prole, practicar provechosas permutas, proporcionar pomada para producir poblado pelo, preparar poción para parar partes pudendas,… Puede preguntar por Pantaleón Policarpo Piñón, profeta prestigioso, probada precisión”.

Los restos de Israel, por decisión propia, serán cremados. Hasta siempre, querido amigo, colega, compañero…

 

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