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El imposible no existe para el productor Pedro Manuel Dorado

Pedro Manuel Dorado Matos, un destacado productor con el cual Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba dialogó en su reciente visita a Guantánamo, declaró a la ACN que lo imposible no existe…al menos en las 33 hectáreas de su finca La María Elena.

 

Foto: Pablo Soroa Fernández/ACN

 

Así lo hizo saber al también Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, quien acudió al lugar atraído por las referencias a un campesino vencedor de los retos planteados a los guantanameros por Fidel el 26 de julio de 1985: la sequía y la salinidad de los suelos.

En realidad, fue un tríptico de flagelos lo que expuso el Comandante en Jefe en la Plaza de la Revolución Mariana Grajales, durante el acto nacional por el Aniversario XXXII de los asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, pero el tercero (el éxodo de la montaña), no guarda relación con Pedro Manuel, que vive en el llano.

Incluso a las tierras que heredó de su padre en la circunscripción especial La Jabilla, los vecinos denominan Hoyo de María, por encontrarse en una leve depresión al suroeste de la carretera que conduce de la ciudad de Guantánamo a Caimanera, no lejos de donde nace la Sierra Maestra.

El verdor de La María Elena sobresale por su intensidad entre los predios pertenecientes a la emblemática Cooperativa de Créditos y Servicios Fortalecida Enrique Campos Caballero, puntal del programa de autoabastecimiento de la capital provincial, municipio donde habita el 42 por ciento de los guantanameros.

En medio de ese paraje bucólico, donde campean los cultivos varios, encabezados por el plátano, y se cría, con gran dificultad el ganado menor, “Chichito” (como es conocido) agradece al socialismo que un guajiro respondiera las preguntas del mandatario cubano, como ocurrió la mañana del pasado 11 de noviembre.

“Tuve la oportunidad de explicarle, a solicitud suya, por qué obtengo rendimientos superiores a los de otras áreas en que están ausentes la salinidad, la compactación y el drenaje, y la sequía son continuadas.

“Le manifesté mi adhesión a las 63 medidas del Ministerio de la Agricultura para incrementar la producción de alimentos, la mayoría de las cuales benefician a todo el que desee trabajar y no se dedique a buscar la primera oportunidad para cruzarse de brazos”, dijo.

Señaló que la rebaja de las tarifas del agua, la electricidad, e incluso de las tasas impositivas por el Banco y el incremento de las facilidades para la obtención de créditos, eran beneficios antes impensados.

 

Foto: Pablo Soroa Fernández/ACN

Hay dificultades, es cierto, aclaró el cooperativista, como la escasez o alto precio de los insumos, pero las limitaciones y las escaseces han sido hechas para saltar sobre ellas, crecerse: jamás cruzarse de brazos.

Ante el imperativo de obtener el máximo de las 18 hectáreas dedicadas al plátano burro, sembró más de mil plantas de esa variedad, intercaladas con otras de la variedad Enano guantanamero, “en un espacio que generalmente se ocupa con 625 matas”.

“Al no cruzarme de brazos y utilizarlos, alcancé un rendimiento por encima de las 45 toneladas por caballería en un renglón por cuyo desarrollo mostró especial interés Díaz Canel, y sobre el que opinó que Guantánamo y Granma pueden ser las primeras provincias en alcanzar la caballería por cada 10 mil habitantes”

Impedido físico (prótesis en un miembro inferior) relata que al sufrir el lamentable accidente, causa de su limitación, lejos de desanimarse prestó atención a que otras personas con pérdidas de ambas piernas, lograban sin ellas grandes hazañas: Por qué él no ?

Leyó en uno versos que las dificultades existen en la vida como las barreras en los hipódromos para que los corceles salten sobre ellas y se dio a la tarea de extraer el máximo de sí mismo y de los suelos, con el auxilio de la ciencia y la técnica, y el sudor diario.

Al filo de la quinta década de su vida, Pedro Manuel Dorado, se enorgullece, sin vanagloriarse, de un desempeño agrícola, a todas luces, del mismo brillo que su apellido, y del proceder en que no había reparado hasta que el Presidente se lo elogió: priorizar la soberanía alimentaria de su pueblo, y no dejarse seducir por el afán de utilidades extremas.

(Tomado de ACN)

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