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Luz verde en zona roja (+ Fotos)

Un trozo de pa­pel, con escritura de puño y letra, destaca: “(…) médicos como usted también curan el alma. Le agra­decemos infinitamente, Juanita y familia”.

La joven doctora santiaguera Leticia Mercedes Sese, de misión en misión, postergando su tiempo de descanso, salvando vidas hoy en Ciego de Ávila. Foto: José Luis Martínez Alejo

Es uno entre tantos halagos, escrito con lágrimas en el rostro por una madre llena de alegría, que atesora en su cartera la doc­tora Leticia Mercedes Sese Puen­te, quien un día de julio pasado, sin encontrarse con su familia en Songo-La Maya, llegó a Ciego de Ávila procedente de la República Bolivariana de Venezuela.

La integrante del contingen­te internacionalista Ernesto Che Guevara postergó sus vacaciones para cumplir otra misión en el preciso momento en que la tierra avileña se había convertido en el epicentro de la COVID-19, en Cuba.

Aún presente en la zona roja, poniéndole luz verde a la vida para que la situación epidemiológica cambiara de color, la santiaguera de 29 años de edad continúa junto a los avileños. “Cuando llegamos a esta hermana provincia se repor­taban más de mil casos positivos en una jornada, hoy la tendencia apunta al control de la enferme­dad, aunque nadie debe darle con­fianza al descuido”, subraya.

La especialista de Primer Gra­do en Medicina General Integral, cuenta que “en la Escuela Camilo Cienfuegos, acondicionada como centro de aislamiento, ayudamos, incluso, al traslado de los botello­nes de oxígeno para socorrer a pa­cientes graves y críticos.

“Luego, al convertirse el hotel Ciego de Ávila en hospital pediá­trico para esta contingencia epide­miológica, nos trasladaron y aquí atendemos a los niños y acompa­ñantes, desde el punto de vista médico y psicológico, donde agra­decemos el apoyo de cocineros, camareros y otros trabajadores de esta instalación de turismo”.

Los pacientes del centro avileño de atención pediátrica cuentan con la experiencia y solidaridad de Yliana Jaramillo Hernández, licenciada en enfermería, internacionalista y trabajadora del hospital ginecobstétrico Mariana Grajales, de Villa Clara. Foto: Cortesía de Yliana Jaramillo Hernández

En la propia institución de campaña también permanece ac­tiva Yliana Jaramillo Hernández, licenciada en Enfermería, de Vi­lla Clara. “Cuando llevaba ocho meses luego de mi segunda misión en Venezuela —comenta— di el sí ante el llamado de ayudar a Ciego de Ávila, donde tengo la satisfac­ción de brindarles atención a ni­ños, por primera vez en 30 años de labor profesional.

“Mi mayor gratificación es sa­ber que se han recuperado bien los pequeños y acompañantes egresados de este centro, donde permanecemos defendiendo la vida, a pesar del cansancio físico-mental y la ansiedad por no poder reunirnos con nuestros familia­res”, afirma.

Doctor Abel Denis Ruiz, director de la unidad de asistencia a niños con COVID-19 en Ciego de Ávila, junto a la doctora Ereida Cabrera Arias, de Las Tunas, quien también brindó colaboración en la institución. Foto: Dianelys Marin Dewar

Junto a la labor del personal de la provincia, la eficacia de la ayuda solidaria es valorada por el doctor Abel Denis Ruiz, director de la unidad asisten­cial: “Desde el 3 de agosto que comenzamos aquí han egresado más de mil 500 pacientes, hoy te­nemos unos 60 ingresados. Antes se completaban las 226 capaci­dades, a los que se sumaban los acompañantes…”.

Doctora Dailyn Sordo Peláez, secretaria general del Buró Provincial del Sindicato de Trabajadores de la Salud en Ciego de Ávila. Foto: Cortesía de la entrevistada

La doctora Dailyn Sordo Pe­láez, secretaria general del Buró Provincial del Sindicato de Tra­bajadores de la Salud, también re­conoce que la colaboración de más de 400 profesionales del sector de otras provincias ha propiciado un gran impacto en la disminución de la tasa de incidencia por cada 100 mil habitantes.

“Con este ejército de refuerzo se logró, por ejemplo, que el médico titular regresara a cada consultorio, con vistas a priorizar la atención primaria a la familia, ya que muchos de ellos habían pasado a centros de aislamiento, estaban enfermos o se habían acogido a la ley por tener hi­jos pequeños. Por eso fue necesario reorganizar la fuerza y potenciar la atención en edades pediátricas”, en­fatizó la sindicalista.

El sentir del colectivo del pe­diátrico-hotel Ciego de Ávila se concentra en otra parte de las de­claraciones de la enfermera villa­clareña Yliana Jaramillo: “Con­sidero que nuestra ayuda está presente en el Concepto de Re­volución definido por el Coman­dante en Jefe Fidel Castro: “(…) es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo (…)”.

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