Fortalecen en Cuba la gestión de la información y la comunicación social (+Video)

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Entender la gestión de la comunicación como algo vital para la Revolución y gestionarla desde la verdad, la investigación, la objetividad, la inmediatez, pero también desde los sentimientos; en otras palabras, revolucionar la comunicación social, ha sido el llamado de la dirección del Partido y  del Gobierno, que ahora alcanza un momento superior con la creación del Instituto de Información y Comunicación Social.

A propósito, el miembro del Secretariado del Partido Comunista de Cuba y Jefe de su Departamento Ideológico, Rogelio Polanco Fuentes, consideró este martes en su cuenta en la red social Twitter, que es una importante decisión en el proceso para consolidar la Comunicación Social como pilar de la gestión de gobierno, junto a la informatización y la ciencia e innovación.

Lo que nos ha traído hasta aquí

Desde el propio Informe Central al 6to. Congreso del Partido Comunista de Cuba, el General de Ejército Raúl Castro Ruz convocaba a estar alertas, poner los pies y los oídos sobre la tierra, cultivar y reforzar la interrelación con las masas para «retroalimentarnos eficazmente de sus preocupaciones e insatisfacciones y que sean ellas quienes indiquen el ritmo de los cambios que deben introducirse».

Insistió, además,  en el papel de la prensa y la comunicación, sin triunfalismos y con creatividad, con un lenguaje claro, directo y certero, necesario para explicar y que se entendiera lo acordado allí, en función de hacer a todos y todas partícipes de la construcción y perfeccionamiento del modelo socialista cubano.

Posteriormente, en 2018, se aprueba la Política de Comunicación del Estado y el Gobierno cubanos y se comienzan a dar los pasos para que surgiera un organismo de la Administración Central del Estado que tuviera como misión principal contribuir a fomentar la cultura del diálogo y el consenso social en un momento en que cada vez estamos más necesitados de contar con la participación de todos los ciudadanos.

De la misma manera en que se asume a la ciencia y la innovación como pilares para la gestión del Partido y el Gobierno, el 8vo. Congreso del PCC, desde su propio Informe Central, hace referencia en reiteradas ocasiones a la comunicación como un arma estratégica a todos los niveles, así como la necesidad de entenderla, asumirla y concebirla como parte de todos los procesos políticos y de impacto social.

Entre otras cosas, se especificaba: «Existe una insuficiente cultura comunicacional que limita la capacidad de motivar, comprender, participar y debatir los asuntos que preocupan a la masa de trabajadores».

El tema fue abordado en todas las Comisiones y espacios de debate del Congreso de una forma u otra, de manera integral, abarcando mucho más allá del papel de la prensa y los medios de comunicación e incluyendo otros posibles escenarios.

El objetivo era evaluar cómo transversalizan todos los fenómenos y sectores de la sociedad, sobre todo en momentos de una guerra cultural y mediática sin precedentes contra nuestro proceso revolucionario.

Posterior a la cita partidista, estas valoraciones sobre la Comunicación quedaron recogidas en el documento Ideas, Conceptos y Directrices del 8vo. Congreso del PCC en el que, entre otros temas, señala:

  • Es hora de comprender y emplear todos los recursos de la comunicación social, particularmente el trabajo en redes para tratar los temas que estremecen a la sociedad, para intercambiar y dar respuesta oportuna desde cualquier institución a la que acudan los ciudadanos, para favorecer la participación, la transparencia y la rendición de cuentas, para mostrar los ánimos que mueven al país.
  • Vivimos en un país estructurado y organizado, donde se trabaja mucho para resistir el embate de una realidad hostil y asfixiante, pero que se empeña en seguir adelante hacia un mayor bienestar social. Esa verdad hay que hacerla sentir todos los días mediante un goteo informativo, educativo, ilustrativo sobre cada proyecto, sobre cada escenario de resistencia y de construcción para superar la adversidad.  Hagámoslo sin altisonancias, ni alardes, ofreciendo contenidos desde la verdad y la virtud, desde la firmeza y la coherencia, desde la elegancia y la mesura, sin discursos que provoquen agobio y rechazo, con argumentos y sentimientos, desde la sensibilidad y la empatía. Con el lenguaje de los que resisten a diario desde esa dimensión más íntima de la Patria que es el barrio, la pequeña parcela de tierra, la comunidad, la fábrica, la escuela, la obra, la familia y acortando la brecha entre los discursos institucionales y las demandas públicas.
  • Dinamizar y reforzar la superación política de los militantes y demás miembros de cada colectivo, a partir de una preparación superior de los orientadores políticos, activistas y conferencistas, una mejor selección de los temas y la utilización creciente de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, apreciando esto como una necesidad para el desarrollo del trabajo ideológico y político de cada núcleo del Partido, en defensa de la Revolución y sus políticas.

Una vez concluido el Congreso, el Primer Secretario del PCC y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto a los miembros del Secretariado del CCPCC, realizaron un recorrido por todo el país para debatir acerca de la estrategia para la concreción en cada uno de los territorios de estas Ideas, Conceptos y Directrices, encuentros en los que se resaltó la importancia de la Comunicación Social y la participación ciudadana como parte de la labor del Partido y el Gobierno a todos los niveles.

Posteriores encuentros de la dirección del país con diferentes sectores de la sociedad – los jóvenes, las mujeres, los juristas, religiosos, los científicos y la prensa, entre otros- han evidenciando la necesidad de continuar perfeccionando los mecanismos para el diálogo y la comunicación social a nivel gubernamental, institucional y comunitario.

El propio documento que recoge las Ideas, Conceptos y Directrices del 8vo. Congreso señala como prioridades:

  • Emplear todos los recursos de la comunicación social y en particular el trabajo en las redes para tratar los temas de interés de la población, para intercambiar y dar respuesta oportuna desde cualquier institución a la que acudan los ciudadanos, para favorecer la participación, la transparencia y la rendición de cuenta.
  •  Asegurar el acceso del pueblo a una información veraz, objetiva y oportuna; enfrentando las debilidades que aún lastran este propósito, con una actuación más efectiva de las organizaciones de base del Partido, la UJC, las organizaciones de masas y sociales, los medios de comunicación y nuestras instituciones.
  •  Perfeccionar la generación y gestión de contenidos, logrando una mayor correspondencia entre las prioridades informativas definidas por el país y los estados de opinión de la población, por una parte, y la labor comunicacional de las instituciones y los medios de prensa, por otra.

Trascendiendo lo mediático

Para el Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Ricardo Ronquillo Bello, el Instituto de Información y Comunicación Social debe contribuir a resolver los problemas estructurales de la prensa y la comunicación en la sociedad cubana y ofrecer coherencia al cumplimiento de la Política de Comunicación del Estado y del Gobierno, la primera de este tipo después del triunfo de la Revolución.

En su página en Facebook, Ronquillo recordó este martes que dicha política reconoce a la información como un bien público y un derecho ciudadano y por tanto, con una visión y misión mucho más integral e integradora, la aparición del Instituto debe facilitar el avance hacia nuevos modelos de prensa y de comunicación públicas, «una necesidad acentuada por la rápida inmersión de Cuba en la llamada era de la convergencia y en el escenario de guerra híbrida que enfrenta el país».

“Por delante está pendiente, con vistas a resolver dichos problemas estructurales, la aprobación de un instrumento legal, ya incluido en el cronograma parlamentario, que ofrezca garantías a los derechos a la libertad de prensa y de expresión recogidos en la nueva Constitución”, aseguró el Presidente de la UPEC.

Por su parte, el vicepresidente primero del  hasta entonces Instituto Cubano de Radio y televisión (ICRT), Waldo Ramírez, reiteró que la función del nuevo Instituto trasciende el hecho mediático, llega a todas las instituciones, trasciende las instituciones y  a la ciudadanía.

 

 

«Se vienen dando muchos pasos desde años anteriores y ahora la creación del Instituto debe contribuir a que esto se estructure», precisó.

El directivo aclaró que esto no supone cambios en las rutinas de trabajo de la Radio y la televisión cubanas, que el ICRT tenía como misión las políticas para llevar a efecto los programas de radio y televisión y eso va a seguir estando ahí, pues a nivel de ejecución la dirección de los dos grandes sistemas que conforman el ICRT siguen vigentes y funcionando del mismo modo, sin impacto en sus estructuras.

«Estamos hablando de un Organismo de la Administración Central del Estado que tendría ahora que incorporar todos los demás ámbitos de la comunicación para poder gestionar lo que está buscando la dirección del país:  seguir fomentando la cultura del diálogo, seguir construyendo consenso dentro de la sociedad cubana», detalló Ramírez.

La creación del Instituto de Información y Comunicación Social es parte además, del proceso de perfeccionamiento de la institucionalidad del país y favorece el desarrollo de la nación, en la misma medida en que todas sus estructuras y la ciudadanía en general, asumen la comunicación con visión estratégica y son cada vez más partícipes de las transformaciones económicas y sociales que impulsa el país en pos del bienestar común. (Tomado de PCC)

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