Icono del sitio Trabajadores

Desde Santiago de Cuba las gracias a la solidaridad

Yelena Beltrán Parra anda feliz y junto a ella los suyos en casa, quienes ya han saboreado con deleite desde unos sabrosos macarrones hasta un alimenticio potaje de lentejas.

 

La entrega del módulo se realiza con agilidad y con apego a las medidas epidemiológicas establecidas para el enfrentamiento a la COVID-19. Foto: Betty Beatón

 

Su familia es una entre miles, entre exactamente 336 mil núcleos, que en Santiago de Cuba reciben paulatinamente y de manera gratuita un módulo con productos alimenticios (seis paquetes de pastas, tres de arroz, dos de granos, y uno de azúcar, estos últimos con un kilo de peso) donados a la Mayor de las Antillas por naciones hermanas.

Por el Consejo Popular de Altamira, en el municipio cabecera de la provincia, inició esta entrega.

“De alguna forma siempre se recibe lo que se entrega, comenta la joven Yelena, y nuestro país, desde el triunfo de la Revolución ha compartido con cientos de naciones aquello que ha tenido para dar y ahora cuando más necesitábamos de la solidaridad, de la ayuda, del apoyo, se dan gestos como estos”.

 

La persona que recoge el donativo muestra la libreta de abastecimiento, su carné de identidad y firma un papel como constancia de haber recibido los alimentos de manera gratuita. Foto: Betty Beatón

 

En medio de la situación epidemiológica del territorio santiaguero se ha organizado este proceso de distribución gratuita cumpliendo con rigor las medidas establecidas para reducir la incidencia de la COVID-19. ´

Buen ejemplo de lo dicho es la bodega Las Cruces, del Reparto Altamira, donde sus más de mil consumidores, a sabiendas de que existen 30 días para adquirir lo donado, acuden ordenadamente y son atendidos con agilidad.

 

En la bodega Las Cruces, del Consejo Popular Altamira, el primero de la provincia en beneficiarse con los módulos gratuitos, el personal organiza el proceso de entrega para que sea ágil y con apego a las medidas de higienes establecidas en el territorio. Foto: Betty Beatón

 

“Ya se sabe que es un módulo por núcleo familiar, comenta Noralvis Orue, la administradora, igual se conoce que hay que venir con la libreta de abastecimiento junto con el carné de identidad de quien va a adquirirlo.

“Hasta ahora la entrega transcurre sin contratiempos, con la gratitud a flor de labio por parte de cada persona que lo ha recogido y con la total disposición de nosotros por permanecer con la bodega abierta mientras exista un consumidor que venga a recoger el donativo”.

 

Foto: Betty Beatón
Compartir...
Salir de la versión móvil