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Una respuesta soberana

Desde la mirada profesional de quienes estudian y actúan en la economía cubana, no parece existir titubeos en responsabilizar al bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba con las causas, y también las consecuencias, que tiene la medida recién anunciada de suspender las operaciones en efectivo con dólares estadounidenses en la banca nacional.

Foto: Heriberto González Brito

Oscar Luis Hung Pentón, presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (Anec), accedió a profundizar en dudas que ha generado en la ciudadanía, lo que él califica como “una respuesta soberana de las autoridades bancarias cubanas, en defensa ante la situación que se ha venido agravando en la última etapa”.

El también diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, quien laboró por 27 años en el sector bancario, desentraña los obstáculos financieros que ha tejido contra nuestro país esa enmarañada acumulación de sanciones que afecta, sobre todo, al pueblo cubano.

Entre las reacciones primeras estuvo asociar la medida al alza especulativa del dólar contra el peso en las últimas semanas. ¿Qué opina al respecto y cómo podría influir en esa tendencia?

Para nadie es un secreto que desde mediados del pasado año se ha recrudecido como nunca antes el bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de los Estados Unidos a Cuba, y en particular han sido incrementadas las medidas que afectan al sector financiero.

Hay muchos ejemplos denunciados por el Gobierno cubano y el sector empresarial de cómo se impide el curso de los flujos financieros con medidas extraterritoriales a bancos y proveedores que tienen relaciones con entidades nacionales. Una derivación de esta situación es la imposibilidad de depositar dólares estadounidenses en cuentas en el exterior para realizar pagos de bienes y servicios imprescindibles para la economía del país. Poseer dólares recaudados del comercio interno y no poder depositarlos crea un problema aún mayor a las finanzas nacionales y a la economía.

El otorgamiento de un plazo para depositar dólares qué sentido tiene, ¿no agravaría el problema de manejo de dólares que plantea el Banco?

Siempre ha sido un principio del Gobierno cubano tratar de afectar lo menos posible a la población y en ese sentido se otorga un plazo mínimo, que le permita a quienes poseen dólares estadounidenses, tomar la decisión que estimen pertinente.

Si durante este plazo se incrementan los saldos depositados en dólares en los bancos comerciales cubanos, es obvio que dispondremos de más dólares, con dificultades para su depósito en bancos en el exterior.

Lo anterior demandará de la banca cubana un esfuerzo adicional en la prestación del servicio, pero queda claro que es una medida proteccionista a nuestra población, que posee dólares estadounidenses en efectivo, para que pueda contar con un plazo en el que decidan qué es más conveniente para sus finanzas personales.

Después del 21 de junio no se podrá depositar el dólar en Bancos, pero desde el exterior podrán seguir las transacciones de familiares directamente a las tarjetas en MLC. ¿Cómo manejar las crecientes restricciones que impone el bloqueo a esa vía de depósito por transferencia? ¿Impactará en el monto de remesas?

Después del 21 de junio podrán seguir las transacciones bancarias de familiares en el exterior directo a las tarjetas en MLC. Desde el 2019 se limitaron los importes de las remesas familiares desde Estados Unidos hacia Cuba. En el 2020 se suspendieron las remesas a través de la Western Union y posteriormente el Departamento de Estado incluyó a Fincimex en la lista de entidades cubanas restringidas para tener relación con sujetos bajo la jurisdicción de ese país, y además luego lo hizo con la compañía American International Services (AIS).

Se dieron por parte del Gobierno de los Estados Unidos un grupo de pasos con marcado carácter extraterritorial y manipulador para interferir el envío de remesas a Cuba, que tuvo como colofón la inclusión del Banco Financiero Internacional (BFI) en su espuria lista de entidades cubanas restringidas al inicio de este año.

¿Por qué se aplica esta medida solo al dólar, si al final los bancos seguirán recibiendo otras monedas como euro, yen, etc.? ¿Con esas monedas no hay el mismo riesgo en cuanto a transacciones con Bancos internacionales?

El bloqueo impide a Cuba hacer las transacciones comerciales con dólares estadounidenses. El resto de las monedas también tienen costos de adquisición. Pero podemos hacer transacciones con ellas a diferencia del dólar, con el cual nuestra nación no puede operar.

Igualmente es lógico que si pudiera depositarse parte de los dólares que se reciben en efectivo, implicaría costosos gastos de manipulación que encarecen las importaciones que el país realiza. La prohibición expresa no es para utilizar el resto de las monedas convertibles. La medida contra Cuba es que no pueda usar el dólar estadounidense en sus transacciones comerciales, como puede hacer cualquier Estado.

¿Qué aspectos podrían incidir en la mayor o menor temporalidad de la medida? ¿Algún cambio de política del Gobierno de Estados Unidos? ¿Alguna otra?

La temporalidad de la medida va a estar condicionada en el tiempo debido a la imposibilidad de Cuba de efectuar depósitos en efectivo de dólares en bancos en el exterior. Solo un cambio en la política de guerra económica del Gobierno de Estados Unidos que permita a nuestro país la utilización del dólar en las transacciones y posibilite la relación con entidades financieras y los depósitos en esa moneda para hacer pagos desde entidades cubanas a bancos en el exterior, podrán dar al traste con la situación que dio origen a la medida.

La temporalidad está muy condicionada a la irracionalidad de la política del Gobierno  estadounidense hacia Cuba, y eso nuestro pueblo lo entiende perfectamente.

¿Podría esta medida impactar en el abastecimiento de productos a las tiendas en MLC, a partir de la imposibilidad de comercializar en dólares a nivel internacional?

Desde la apertura de las tiendas en MLC se ha visto afectado su abastecimiento por el conjunto de medidas que limitan las transferencias desde el exterior en dólares estadounidenses y, por supuesto, debido al impedimento de acceder al comercio internacional utilizando el dólar como moneda de pago.

Los familiares en Estados Unidos utilizan la vía de enviar dinero en efectivo en dólares a sus allegados en Cuba por las restricciones impuestas por el Departamento del Tesoro norteamericano y la medida, sin lugar a dudas, limitará su depósito en cuentas en MLC, aunque existe la posibilidad de mandarlo en otras monedas convertibles, como es el dólar canadiense o el euro, por citar ejemplos.

¿Cómo pudiera afectar esta medida a las firmas y empresas extranjeras radicadas en Cuba y que tienen una relación de pago con el BFI?

Las empresas y firmas extranjeras radicadas en Cuba han venido encadenándose con el comercio interior en MLC. Esta vía representa una fuente importante para la reanimación de la economía mediante los importes de esas ventas en la importación de insumos necesarios que dinamicen los procesos productivos.

Pero si en las tiendas se venden mercancías y una parte de esas ventas que están soportadas en dólares que fueron depositados en los Bancos cubanos, luego no se pueden depositar en Bancos en el exterior, se pierde la posibilidad del reaprovisionamiento de las tiendas y de la industria nacional con las materias primas e insumos, así como la compra de productos básicos para la población.

Además, se afectan las entidades extranjeras radicadas en Cuba, viéndose limitada la capacidad de compra de un mercado en plaza seguro y, adicionalmente, las consecuencias de la reacción de algunos Bancos extranjeros que no están dispuestos a mantener relaciones con el Banco Financiero Internacional tras la inclusión en el listado de entidades cubanas restringidas por el Departamento de Estado, debido a las medidas represivas del Gobierno norteamericano.

¿Cómo esta medida pudiera afectar la idea de potenciar las exportaciones para las empresas y el trabajador privado?

Hay varias medidas que ya de hecho afectan las exportaciones de las empresas cubanas del sector estatal y de los trabajadores no estatales. En primer lugar, muchos países están acostumbrados a negociar en dólares estadounidenses y todos los contratos de comercio exterior de nuestro país se pactan en otras monedas convertibles y eso, en América Latina, es una dificultad.

Otro elemento importante es tener que negociar con clientes de regiones más alejadas, que hace a nuestros bienes y servicios exportables menos competitivos.

Y también las presiones a que se hallan sometidos los empresarios que negocian con empresas cubanas, ya sean estatales o privadas.

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