Un Bosque en Artemisa rinde homenaje diario a Martí (+ Fotos)

Un Bosque en Artemisa rinde homenaje diario a Martí (+ Fotos)

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Único de su tipo en Cuba y de seguro en el mundo, Artemisa tiene, en su municipio de San Antonio de los Baños, el Bosque Martiano del Ariguanabo. Este sitio en las afueras, fue por 27 años el basurero del pueblo y la voluntad de su creador Rafael Rodríguez Ortiz, Felo lo convirtió en homenaje diario al Apóstol de todos los cubanos.

 

78 años vive en este 2021, el creador del mayor homenaje que le brindamos los artemiseños a José Martí. Foto: Tomada de Radio Ariguanabo

 

Aprender y amar la naturaleza es ley entre árboles, arbustos y piedras, muchas talladas con ideas de José Martí, que este 19 de mayo —a 126 años de su caída en combate— nos lo regresan a la cotidianidad; pues representan un pasaje de la historia, de la Guerra Necesaria, el recorrido que hiciera desde Playitas hasta Dos Ríos.

“Plantamos las primeras especies de ateje, yagruma, güira, guanábana, naranja agria, naranja china, almácigo, jubabán, entre otras de impacto para Martí durante sus más de 350 km de recorrido”, nos cuenta su creador, quien siente el impacto de la COVID-19,  al ver por primera vez el bosque sin visitantes un 19 de mayo. El Ariguanabo está en cuarentena después de confirmar más de 100 casos en las dos últimas semanas.

 

 

El Patio de Felo, o el Museo del Bosque, con la Cuarta Excelencia de la Agricultura. Foto: Cortesía de Felo

 

Volver a aquellos inicios lo hace revivir tanto esfuerzo, y vía telefónica Felo vuelve con la emoción de martiano fiel que nunca lo hizo cansarse.

“La meta era plantar en aquella explanada, con una laguna a un lado, no tan bella como ahora, todas las especies que Martí había mencionado en su Diario de Campaña, y 27 años después (aniversario del Bosque este 2021), reconoce la ayuda de muchas personas e instituciones, pues desde gigantescas piedras trasladadas hasta allí, hasta plantas de otras provincias del país, llevan en sí el cariño al más universal de los cubanos”.

 

Entre piedras, plantas e historia Martí vive en el Ariguanabo. Foto: Cortesía de Felo

 

Desde su primer día el Bosque ha sido cobija y escuela entre las 54 especies de árboles, que mencionadas en el trayecto de Playitas a Dos Ríos, entre el 9 de abril y el 17 de mayo de 1895, y no pocas anécdotas y aprendizajes, se tejen en este espacio visitado por miles, donde siempre hay razones para regresar.

Es allí, como entre una ceiba, el jigüe, la caoba, el cedro, el jobo, la quiebrahacha, la majagua, el caimitillo, el cupey, el caguairán, la sabina, el júcaro, el dagame, la guásima, la yamagua, la guanábana y el curujeyal, y más, crece la historia y el amor al Héroe Nacional, en un sitio que dignifica a este pueblo cubano y su perseverancia por siempre vencer las dificultades, alega Felo.

 

 

Un ambiente sano e histórico se vive entre las 54 especies mencionadas por Martí en su Diario de Campaña. Foto: Tomada de Internet,

 

Es allí, donde junto a ideas martianas consecuentes con nuestro día a día, los pioneros han recibido su pañoleta, los fiscales distinciones, las empresas su bandera de Vanguardia Nacional, los periodistas hemos plantado un árbol, las federadas reconocen la valía de las mujeres en el monumento a ellas, los jóvenes han acampado con guitarra y Martí en su compañía…, dice emocionado

“Hasta el Bosque llegan cada año cientos de personas a alabarlo y reconocerlo, a beber de sus conocimientos, a hacerse más martianos que es ser más cubanos”.

Y tiene este sitio histórico El patio de Felo, en su propia casa o El Museo del Bosque, inaugurado el 8 de marzo del 2000, con los primeros utensilios que cavaron allí, un vivero de especies que se esparcen por otras partes de la geografía nuestra y huellas múltiples de los primeros días, patio que ostenta la Cuarta Corona de Excelencia Nacional, a consideración de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar.

 

Para cualquier cubano, es un sitio de aprendizaje e intercambio.

 

El bosque es historia, y cada artemiseño y cubano fiel le deben una visita. Hay quienes a su paso por San Antonio sentimos el transitar obligado una y otra vez, entre cada árbol, cada piedra, cada pedazo de tierra con la emoción de un hombre que se ha dedicado a estudiar, y a crear entre lo natural gran parte de la historia de Cuba, como la expedición del yate Granma o el encuentro de Fidel y Raúl en Cinco Palmas.

Nada es el Bosque sin Felo ni tampoco viceversa. Son 78 los años que vive en este 2021, quien no es ni agricultor ni historiador, más bien lo tildaron de loco al abandonar su trabajo en una tienda recaudadora de divisas, para irse tras el sueño de un bosque martiano, pero él sí era de los más felices del mundo y su familia lo acompañaba como preciado tesoro.

 

Varios proyectos, sobre todo con escuelas, tienen su sede en el Bosque. Foto: Radio Ariguanabo

 

Desde ese entonces, 324 meses lleva este sencillo y humilde cubano y artemiseño, para orgullo nuestro, culto y sabio con polaina y machete, de ropa de campaña y sombrero de guano, camino hasta donde iza la bandera cubana y resuena la campana, hasta El Bosque Martiano del Ariguanabo (hoy la situación epidemiológica lo impide), para sembrar su semilla de amor a Cuba.

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