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Tensión en el Cáucaso

A fines del pasado año y a propuesta de la Federación Rusa fue ratificado un acuerdo de paz entre dos ex Repúblicas soviéticas, firmado por el presidente ruso Vladimir Putin y los mandatarios de ambas naciones, de Armenia, Nikol Pashinyan e Ilham Aliyeym por Azerbaiyán.

 

La región mantiene por ahora una paz precaria lograda por el acuerdo de las partes y Rusia.

Con la firma de ese documento se detuvo, por el momento, el enfrentamiento armado entre sus ejércitos en la disputada localidad de Nagorno Karajab, que en solo unos días de combate provocó la muerte de miles de personas de ambas nacionalidades, entre uniformados y civiles.

El fin de las hostilidades fue firmado el 10 de noviembre y según el documento, Bakú y Ereván se detendrían en las posiciones ya ocupadas, y una parte del territorio de Nagorno Karabaj, incluida la ciudad de Shushi, de importancia estratégica, se transfería a Azerbaiyán. Además, Armenia debía devolver a Azerbaiyán varias regiones.

Asimismo, el acuerdo preveía el despliegue a lo largo de la línea de contacto en Nagorno Karabaj y del corredor de Lachín de un contingente ruso de mantenimiento de la paz, que allí se mantiene.

Quién mejor que Vladimir Putin para explicar el diferendo entre ambas naciones.

«¿Qué puedo decirles?, son las consecuencias geopolíticas del colapso de la Unión Soviética. Hablamos de esto todo el tiempo en general. En esta ocasión no se trata de algo en general, sino de acontecimientos muy concretos que estamos viendo en estos momentos», precisó el dignatario.

“Se necesita tiempo para que todo se calme, para que la gente sienta que la vida pacífica ha vuelto a sus corazones, a sus almas (…) Y para ello, claro, hay que pensar en la seguridad real de las personas que regresan de ambas partes», dijo Putin, al añadir que «los soldados de paz rusos se encargarán de esta misión».

 

Muchas de las víctimas son civiles que se involucraron en los combates para defender sus propiedades. Foto: DW

No todos quieren la paz

Pero la paz no solo dependerá de la presencia de los soldados rusos sino del comportamiento de otros actores interesados en esta parte del Cáucaso.

Como también señalara el Presidente ruso. «El estatus final de Karabaj aún no se consigue y señaló que esto «deberá ser resuelto por los futuros líderes y participantes en este proceso».

«Rusia formuló condiciones.. Y con esto, por cierto, todos los participantes en el proceso de Minsk, entre ellos los co presidentes —Rusia, Francia y Estados Unidos— estaban de acuerdo y mostraron su apoyo»

Sin embargo, la doble moral de las naciones europeas y Estados Unidos salió a la luz días después del alcanzado acuerdo.

Rusia denunció que Estados Unidos y sus aliados intentan incitar la enemistad entre las dos naciones en pugna, en opinión de Serguei Nuriskhin. Jefe del Servicio de Inteligencia Externa.

 

El tronar de los cañones posiblemente vuelva a estremecer a esta región del Cáucaso. Foto: AFP

El alto funcionario ruso aseguró que los principales países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) “tratan de esconder su irritación por el alto al fuego alcanzado. Están disgustados porque la guerra haya cesado con la mediación de Moscú”

Y agregó “intentan que las naciones en conflicto rompan el acuerdo de paz, sin importarles que ello llevaría a nuevos derramamientos de sangre y provocaría en la región un grave conflicto militar.”

La riqueza de la discordia

No es precisamente una manzana lo que provoca la discordia entre las dos naciones en pugna y genera un interés desmedido en actores allende las fronteras de ambos contendientes.

 

A fines del pasado año nuevamente los enfrentamientos armados ensangrentaron la región. Foto: EFE

El petróleo, el gas y otros recursos están en la mira de naciones ricas que pretenden, de alguna manera, apropiarse de parte de la explotación de esas riquezas.

No es un secreto el interés geopolítico de Turquía sobre la región y mucho menos las buenas relaciones que mantiene con las autoridades de Azerbaiyán.

Durante el conflicto diferentes fuentes señalaron la presencia de aviones turcos respaldando al ejército azerí. Turquía no oculta que está lista para apoyarlos con el uso de la fuerza.

Decenas de oficiales y soldados turcos están radicados en el Centro de Monitoreo de Azerbaiyán además de contar con unidades militares en esa nación.

Hace solo unos días Ankara y Bakú llevaron a cabo un ejercicio militar donde participaron tanques, infantería, aviación, unidades con cohetes y fuerzas especiales.

Algunos comentaristas de la prensa internacional señalan que a pesar de alto costo económico y la incomprensión de la Otan, en especial de los estadounidenses, Turquía no oculta sus intenciones de mantenerse en territorio de Azerbaiyán y aumentar con esta nación su colaboración técnico-militar.

Intereses foráneos pretenden terminar con lo alcanzado con el acuerdo de paz y provocar que, una vez más, esa región del Cáucaso se convierta en escenario de una de las tantas guerras que son provocadas por los que dicen defender la democracia en el mundo.

 

Llegada de los militares rusos a la región. Foto: Sputnik

La paz alcanzada corre peligro  porque esa región del Cáucaso está bajo una tensión inducida por intereses foráneos.

 

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