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¿Por qué somos fieles a tu legado Fidel?

Después de casi 4 años de la partida física de nuestro eterno Comandante en Jefe,Fidel Castro, recordarlo por sus ideas, sus principios y su dignidad como hombre cabal, es la mejor forma de rendirle homenaje.

 

Su defensa sin límites de las ideas martianas, antiimperialistas, anticolonialistas, y su identificación con el pensamiento marxista y leninista, lo convirtieron en el protagonista principal de la Revolución nacional liberadora en Cuba.

Es precisamente Fidel quien logró en Cuba elevar a su máxima expresión el espíritu internacionalista y solidario de su pueblo. Así lo demostró desde la etapa estudiantil y durante su histórico alegato conocido como La historia me absolverá en 1953, donde defendió el programa político que guiaría el proceso revolucionario en caso de triunfar. Entre los aspectos expuestos estuvo su posición solidaria:

 

“[…] la política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente y que los perseguidos políticos de las sangrientas tiranías que oprimen a las naciones hermanas, encontrarían en la Patria de Martí, no como hoy, persecución, hambre y traición, sino asilo generoso, hermandad y pan. Cuba debía ser baluarte de libertad y no eslabón vergonzoso de despotismo”. 

 

Solidaridad es conceptualmente el vínculo que une a hombres y pueblos de modo que el bienestar de los unos determina el de los otros. Unión, adhesión, responsabilidad conjunta.

Para el pueblo cubano, la solidaridad es un principio humano universal que acompaña al hombre desde que surge la sociedad; se educa y cultiva en la familia, en la escuela, en la comunidad, a través de la enseñanza; puede convertirse en un valor en la personalidad de los individuos y llega a ser convicción cuando se concientiza y expresa en la conducta y la actitud en la familia, la comunidad y en las relaciones sociales que establecen los hombres, y en nuestra ayuda internacional a todos los pueblos necesitados del planeta.

Al asumir la presidencia del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), Fidel reafirmó entonces el carácter internacionalista y solidario de la Revolución Cubana, que hoy tienen total vigencia:“En las relaciones internacionales practicamos nuestra solidaridad con hechos, no con bellas palabras», aseveró.

La mayor de las Antillas no se ha cansado de demostrar al mundo el valor y los principios altruistas que guían a su sociedad, a ese hombre nuevo que ha formado y que estremece al mundo por sus valores, principios, ética profesional, desinterés y humanismo, cualidades que se ven identificadas en su actuar cotidiano que solo reflejan las enseñanzas de nuestro eterno Comandante en Jefe, quien fue y es una delaspersonalidades más relevantes del Movimiento Revolucionario Mundial contemporáneo, y educador, con su pensamiento humanista y solidario, de millones de jóvenes en el planeta tierra.

Como bien expresara Fidel en 1968:

 

 “Nuestro deber hoy de pueblo pobre y subdesarrollado es el esfuerzo máximo por salir de la pobreza, de la miseria, del subdesarrollo. Pero en el futuro, no podemos pensar en la riqueza plena mientras haya otros pueblos que necesitan nuestra ayuda. Y es necesario que desde ahora eduquemos a nuestro pueblo y eduquemos a nuestros hijos … eduquemos a nuestro pueblo en ese concepto del deber internacionalista, en ese sentido del deber internacionalista.»

 

Hoy la solidaridad cubana ha llegado a los más recónditos rincones del planeta, haciendo historia, recogiendo el reconocimiento y la gratitud de cientos de miles de agradecidos:¿Cómo no ser solidarios? ¿Cómo no seguir el legado de Fidel cuando dijo?:

 

“Ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad.»

 

No cabe duda que el espíritu internacionalista y solidario que inculcó Fidel al pueblo cubano, constituye uno de sus mayores legados. Las estadísticas son elocuentes: más de 400 mil trabajadores de la salud han cumplido misiones internacionales,y en más de una ocasión en muchos casos, en 164 naciones.

Algunas de esas misiones son verdaderas hazañas, como la lucha contra el ébola en África, contra el cólera en Haití; contra las secuelas de desastres naturales, como las que cumplieron las brigadas del Contingente Internacional Henry Reeve en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile, Venezuela, entre otros países. Además, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 mil 613 profesionales de la salud de 138 países.

Pero Cuba ha hecho mucho más, aun en medio de la feroz campaña de desprestigio de Estados Unidos contra los médicos cubanos. Numerosos gobiernos pidieron a la isla caribeña colaboración en personal de salud, protocolos de actuación y medicamentos para combatir la pandemia Covid-19 que está azotando al mundo, y arrebatando miles de vidas.

Es que el sol no se puede tapar con un dedo… Cuba ha ofrecido solidaridad a los pueblos que lo han necesitado. Sus brigadas médicas se han desplegado por todo el planeta en un acto de generosidad sin precedentes para la humanidad, y por primera vez en la rica Europa.

Cuba lucha por un mundo saludable, la salud es un derecho de todos y para esa bella nación antillana, el ser humano tiene el primer lugar: Somos altruistas y solidarios por convicción, somos fieles a los principios internacionalistas y a nuestra adicción por salvar vidas.

En la actualidad, 43 brigadas están activas en 33 países y dos mil 523 profesionales atienden a pacientes víctimas de esa letal enfermedad, diseminada por todo el planeta, con más de 50 millones de contagiados desde su aparición.

Como saldo de esta hazaña están las voces de organizaciones internacionales, personalidades y pueblos, solicitando el Premio Nobel de la Paz para los médicos cubanos.

Cuba es un país excepcional, comparte lo que tiene y no lo que le sobra, cura el cuerpo y el alma, y siembra semillas de amor, salud y hermandad en todos los rincones de este mundo necesitado.

El deber de un hombre está allí donde es más útil… así escribió el Héroe Nacional José Martí en una carta dirigida a su madre Doña Leonor Pérez, el 25 de marzo de 1895. Cuando han transcurrido 125 de aquella misiva, aun se evidencia en ese cubano universal un profundo compromiso con la sociedad e inagotable sentimiento patrio.

Son precisamente esos valores los que hoy deben mover al mundo, salvaguardar la vida, luchar por la salud, y todo ello es lo que emanan los médicos cubanos.

«Médicos y no bombas», reiteró el líder histórico de la Revolución Cubana y principal promotor del desarrollo de las Ciencias en Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Esa es nuestra divisa. Salvar vidas y compartir lo que somos y tenemos, al precio de cualquier sacrificio.Es lo que brindamos al mundo desde las Naciones Unidas, a la que solo pedimos un cambio a tono con la gravedad del momento. Somos Cuba. Luchemos juntos por la promoción de la paz, la solidaridad y el desarrollo», expresó el presidente Miguel Díaz- Canel en el 75 Periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Por todo esto y mucho más somos fieles a tu legado Fidel. Gracias, vivimos eternamente orgullosos de ser cubanos y haber sido formados bajo tu guía y tus brillantes ideas, Vives por siempre en el corazón de todos los cubanos y de todos los dignos y valientes de este mundo.

(*) Profesora y colaboradora de la Brigada Médica Cubana en Gambia

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