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Empresa Geominera Camagüey: De la mina… al mercado (+ Fotos)

Allá donde solo se ve polvo, hay hombres; son mineros. Y tal parece que prefieren respirar ese aire amalgamado; que escogen estar allí, en medio de piedras, charcos de aguas, perforando huecos y extrayendo minerales. Tal parece que adoran ese esfuerzo.

 

Más de 300 yacimientos de cromo se estiman en las llanuras agramontinas, con diferentes grados de explotación. Foto: Gretel Díaz Montalvo

 

En Camagüey ese gusto por la explotación de minas, específicamente las de cromo, comenzó en los años 30 del siglo XX a través de compañías norteamericanas en el norteño municipio de Sierra de Cubitas.

Luego fueron ampliando las extracciones a medida que Estados Unidos incrementaba la industria armamentista. Y cuando llegó la década del 40 crecieron las excavaciones o más bien la explotación sin control.

“Los yacimientos camagüeyanos fueron sometidos a un saqueo desmedido que dejó el terreno como una espumadera llena de huecos”, asegura Cecilio Hernández Pérez, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Cromo. Pero tras el triunfo de la Revolución se diseñó una estrategia para el desarrollo de la minería en Cuba y desde entonces los depósitos que se encuentran en el territorio agramontino se estudian y exploran con mayor precisión.

 

Exportar, la misión de una empresa

La Empresa Geominera Camagüey es quien hoy se encarga de explotar las minas y realizar estudios geológicos desde Ciego de Ávila a Las Tunas. “Además de excavar y dedicarnos a exportar minerales o sustituir importaciones con nuestros productos, una de las principales metas de la entidad es hacer estimados para determinar los recursos que pueden haber en el terreno”, asegura Geomel Vila Placeres, director general de la entidad.

 

Geomel Vila Placeres, director de la Geominera, asegura que la principal misión de la empresa es continuar investigando todas las riquezas minerales del territorio para contribuir con el incremento de la exportación. Foto: Gretel Díaz Montalvo

 

“Las investigaciones, continúa el directivo, no se detienen, sobre todo las que puedan influir en exportaciones. Gracias a eso concretamos dos proyectos de inversión extranjera, uno en fase de aprobación, denominado Oro Jacinto, ubicado en el municipio de Guáimaro, y otro que aún se encuentra en la etapa evaluativa: los yacimientos Oro Cobre La Unión, ubicado en Sibanicú y que ya cuenta con interés de inversión”.

El oro es uno de los productos estrella de la empresa, y durante un año puede aportar al país más de un millón de dólares. La planta está ubicada en el municipio tunero de Jobabo.

“Es sin dudas un mineral muy comercializable y atractivo en el mercado, pero no solo se exporta el oro, sino otros elementos asociados a él. Aquí comercializamos el Doré, que es una masa metálica que contiene porcientos de oro y de otros minerales como plata y cobre”, comenta Geomel.

Pero la Geominera busca más, y en ese sentido orientan las indagaciones hacia los yacimientos no metálicos como la zeolita, el carbonato, la magnesita. Camagüey cuenta actualmente con plantas de zeolita y carbonato en Najasa y a la par investiga para potenciar la producción de materiales de la construcción con yacimientos de arcilla. Algo que se extenderá también por las zonas de Ciego de Ávila y Las Tunas, acota el director general.

Aprovechar todo

Por más de 100 kilómetros en los municipios Camagüey, Minas y Sierra de Cubitas se extienden los yacimientos de cromo, mineral que solo Cuba, en la región latinoamericana, se encarga de exportar.

 

Gran cantidad de arena de cromo, acumulada por más de 10 años, espera en el patio de la UEB Cromo para ser procesada y aprovechada en la industria nacional. Foto: Gretel Díaz Montalvo

 

Por años, la UEB Cromo presentó problemas productivos, pero en el último período se ha estabilizado y mejorado hasta el equipamiento minero. Durante el 2019 lograron superar en 80 toneladas las 60 mil pactadas, cifra récord para la entidad. Y el 2020 lo iniciaron cumpliendo igualmente los planes de exportación.

“Aquí tenemos una máxima, asegura Hernández Pérez, y es que hay que trabajar y trabajar. Ahora incluso nos dispusimos a instalar una planta para procesar la arena de cromo, un residuo que por más de 10 años se ha ido acumulando en nuestro patio y que se emplea en los procesos de fundición y en los mantenimientos de estructuras metálicas. Ese producto contribuye a la sustitución de importaciones, es decir, es una inversión que nos beneficia, que impacta en la economía del país”.

 

La roca con mayor contenido de cromo es seleccionada manualmente, se destina a la exportación como cromo rajón. Foto: Gretel Díaz Montalvo

Cuidar al trabajador

Bajo el inclemente sol, expuestos a la lluvia, con mucho aire, utilizando químicos fuertes y equipos pesados, así trabajan los mineros. Quizás por eso, lo que bien lo sabe el director de la Geominera, la mayor preocupación de la empresa es mejorar las condiciones laborales.

“Cada trabajador de la empresa es importante, por eso siempre tramitamos las inquietudes, se habla mucho con ellos y se trata de contar con los medios de protección necesarios y su correcto uso”, apunta Romancia Trumbull Gray, secretaria del buró sindical.

Y aunque tengan algunos problemas con las máscaras con filtro para el polvo y la calidad de las botas y overoles, el cuidado prevalece y es de estricto cumplimiento.

“Tenemos un sistema de chequeo médico que se les realiza periódicamente a los trabajadores, señala Vila Placeres, y los índices de accidentes son bajos. En la planta del oro se cuenta con una ambulancia, personal médico y con lo necesario para los primeros auxilios en caso de intoxicación, no así en la de cromo, tema que se discute para resolverlo.

“Y es que si queremos producir y cumplir, los 370 mineros deben contar con las respectivas climatizaciones, la disminución del ruido, las señalizaciones para evitar accidentes, las medidas de seguridad necesarias”.

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