Icono del sitio Trabajadores

EE.UU.: Falta de estrategia ante COVID-19 genera gran preocupación

La falta de una estrategia definida por parte de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para abordar la pandemia de la COVID-19 genera hoy gran preocupación en todo el país.

Trump alienta a los estados a reabrir negocios y empresas, a pesar de que no existe una guía federal clara sobre la reapertura. Foto: Tomada de PL

Un artículo publicado este sábado en el sitio digital The Hill aborda las numerosas críticas que enfrenta el jefe de la Casa Blanca, sobre todo en estos momentos en que algunos estados comienzan a abrir sin contar con un plan nacional para el manejo de la pandemia.

“Expertos en salud pública, líderes empresariales y funcionarios de la administración actual dicen que el enfoque disperso pone a los estados en riesgo y deja a los Estados Unidos vulnerables a una ola de infecciones potencialmente abierta este otoño”, señala el texto.

Actualmente, añade, la Casa Blanca carece de una estrategia para realizar pruebas de detección del nuevo coronavirus, un elemento que será clave con el fin de prevenir futuros brotes, según coinciden los especialistas sanitarios.

Incluso, Trump ha expresado que los test generalizados podrían estar “sobrevalorados” y alienta a los estados a reabrir negocios y empresas.

Expertos advierten que la falta de una guía federal clara sobre la reapertura podría obstaculizar la recuperación económica, indica The Hill.

Para el economista jefe de Moody’s Analytics, Mark Zandi, una condición necesaria para una economía saludable es una población saludable y una reapertura gradual, asumiendo cada quien diferentes criterios, representa un gran riesgo.

Ante la falta de liderazgo de la actual administración para coordinar la respuesta, muchos gobernadores ya comenzaron a aliviar las restricciones a las empresas y actividades sociales, sin cumplir con las pautas sanitarias defendidas por los especialistas en el tema.

Expertos en salud pública, líderes empresariales y funcionarios de la administración dicen que el enfoque disperso deja a los Estados Unidos vulnerable a una ola de infecciones este otoño. Foto: Tomada de Milenio

Desde el inicio de la pandemia en Estados Unidos, la Casa Blanca permitió a los estados trazar sus propias respuestas. De hecho, en ningún momento se emitió una orden nacional de quedarse en casa, sino que se dieron algunas órdenes estatales en diversos momentos y con diferentes niveles de restricciones.

Cuando se experimentó una escasez generalizada de algunos suministros médicos necesarios, se dejó a los estados adquirir su propio equipo de protección personal, ventiladores y dispositivos de prueba, observó The Hill.

En tanto, Trump se resistió a usar la autoridad federal para obligar a las empresas a fabricar y vender equipos al Gobierno de Estados Unidos.

Sin una guía clara, los funcionarios estatales competían entre sí y con el Gobierno federal.

A juicio del profesor de la Universidad de Georgetown Lawrence Gostin, la agencia de salud pública de la nación “cojea” en un momento como este, pues ha perdido su “visibilidad y su credibilidad, que está siendo interferida políticamente”.

Muchas personas podrían morir a causa de ello, dijo a The Hill.

A medida que los estados buscan reabrir negocios y hacer que las personas vuelvan a trabajar, la Casa Blanca está quedando en segundo plano pues son los gobernados quienes establecen sus propias pautas para aliviar órdenes y restricciones.

Si bien la Casa Blanca emitió en abril un plan de tres pasos para que los estados reabran sus economías, dichas demarcaciones y el propio presidente lo ignoran en gran medida. (Con información de Prensa Latina)

Compartir...
Salir de la versión móvil