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Supermartes: Biden gana impulso apoyado por el establishment y Sanders se queda con California

Las primeras proyecciones dan como ganador al exvicepresidente Joe Biden en Virginia, Alabama, Arkansas, Massachusetts, Minnesota, Carolina del Norte, Oklahoma y Tennessee que tienen en juego 99, 52, 31, 91, 75, 110, 37 y 64 delegados respectivamente para la convención demócrata, a Bernie Sanders en Vermont, su estado natal, que cuenta con 16 delegados, en Colorado (67 delegados) y Utah (29 delegados) y a Michel Bloomberg en el territorio de la Samoa Americana, con 6 delegados.

Al publicar este artículo recién se conocían los resultados en Texas, uno de los principales estados con 228 delegados, donde se terminó imponiendo Biden por dos puntos. La mayoría de las encuestas previas daba como ganador a Sanders en este estado, por lo que el cambio de tendencia es la muestra del resultado de la política del establishment demócrata en volcar la maquinaria del partido en apoyo cerrado a Biden para frenar el crecimiento de Sanders.

Finalmente aún faltan los resultados de Maine y California. Este último estado es sin dudas el más importante con 415 delegados, y allí se impuso Sanders aunque aún no terminó el escrutinio. Esto va a terminar modificando el conteo final de delegados que por ahora quedó levemente a favor de Biden.

El exvicepresidente viene de ganar las primarias en Carolina del Sur el sábado pasado, su primera victoria, y sumó apoyos con el llamado de Klobuchar y Buttigieg, dos de los precandidatos que se retiraron, a votarlo y el espaldarazo del establishment del partido. Sin embargo, hasta el 29 de febrero pasado, Sanders tenía 54 delegados a la convención, Biden 44, Pete Buttigieg 26, Elizabeth Warren 8 y Amy Klobuchar 7.

Al cierre de esta edición, con los resultados parciales del supermartes, Biden tiene 384 delegados, Sanders 319, Warren 35 y Bloomberg 12.

De esta manera parece fortalecerse la opción Biden como parte de la campaña interna del partido demócrata «Cualquiera menos Sanders», mientras públicamente desplegaron la bandera «Cualquiera menos Trump».

Aunque el gran capital respire al dar ventaja a su candidado Biden, nada puede ocultar que estuvo envuelto en negocios turbios, como salió a relucir durante la investigación del impeachment a Trump.

Su hijo Hunter Biden estaba en el directorio de Burisma Holdings, una de las compañías de gas natural más grandes de Ucrania. Ganaba $ 50,000 al mes en este puesto, más de lo que ganan grandes sectores de estadounidenses en todo un año. Fue una muestra de nepotismo que sirvió para incrementar la fortuna de Hunter Biden.

 

Un sistema electoral amañado contra las mayorías

El proceso presenta varios tipos de elecciones primarias según el estado y el partido político: elecciones solo para afiliados registrados, abiertas a no afiliados o mixtas. Asimismo, varían las reglas, funcionamiento y distribución de los delegados correspondientes a cada partido en cada estado. Las primarias son indirectas, se votan delegados a las convenciones partidarias, que son quienes elegirán a la candidata o candidato. La elección puede ser del candidato o directamente de los delegados.

En el caso de la convención demócrata, si ninguno de los contendientes obtiene 1991 delegados, hacen su entrada en escena los superdelegados, a quienes no elige nadie, que son figuras del establishment del partido que pueden imponer al candidato que consideren más afín a sus intereses. Otra muestra del carácter profundamente antidemocrático del sistema electoral estadounidense.

Los comicios presidenciales en el imperialismo que hoy gobierna Trump con un sistema de internas complejo y varias instancias de la elección despliegan un velo democrático, que no es más que apariencia. Se trata en realidad de un proceso electoral diseñado para las maquinarias millonarias de los partidos republicano y demócrata. Su carácter restrictivo imposibilita la participación de un tercer partido por fuera del bipartidismo histórico a nivel nacional, en especial para partidos de izquierda, de los trabajadores u otras organizaciones sociales.

Como señalamos ante el escándalo de la demora en presentar los resultados en Iowa, todo el proceso de primarias y caucus es antidemocrático: un sistema en el que uno podría ganar el conteo del voto popular y no el Caucus o las primarias. Todo el sistema electoral está pensado en torno a la alternancia en el poder de uno de los dos partidos del imperialismo estadounidense, el demócrata y el republicano.

(Tomado de La Izquierda Diario México)

 

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