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Tiro deportivo cubano: la diana se llama Tokio 2020

Con pulso firme y esperando a que la calma, la maestría y la fe hagan poco a poco su trabajo, el tiro deportivo cubano asume la mayoría de sus retos competitivos. Es cierto que la estrechez económica y el bloqueo son también adversarios temibles, pero a esa modalidad los retos no le asustan. Al contrario, lo asumen como una diana más a la que deben destruir en su empeño de superase cada día.

En busca de respuestas sobre qué hacen en la actualidad nuestros mejores representantes, Trabajadores conversó con Julio Fidel Hernández, comisionado nacional de ese deporte.

 

Foto: Roberto Morejón

“El 2020 nos anuncia un reto complicado. Los Juegos Olímpicos de Tokio serán más difíciles que los de Río 2016. Ya hemos realizado varios análisis, y podemos decir sin temor alguno que nuestros cinco clasificados tendrán que competir a un altísimo nivel.

“Cada año las potencias mejoran más. Ello obliga a continuar trabajando sin descanso, pues no renunciamos a pelear las  medallas. Hemos implementado varias alternativas en busca de mejorar. El buen entendimiento entre la Federación peruana y la nuestra nos ha permitido que las modalidades de tiro rápido con, Leuris Pupo y Jorge Félix  a la cabeza, realicen allá bases de entrenamiento”, aseveró el federativo.

“En el Salvador también nos abrieron las puertas. Gracias a las excelentes relaciones que tenemos, Laina Pérez, Jorge Grau y Eiglys Cruz, los otros asegurados para tirar en Japón, efectúan excelentes campos de entrenamiento”.

Recuerda el directivo las complicaciones a la hora de adquirir municiones y armamento.

“Actualmente contamos con el dinero para obtener lo necesario para el deporte, pero el tema bloqueo nos complica mucho. No podemos comprar como nación. Tenemos que ir a un tercer país. No solo se encarece más el objetivo. Muchas veces no hay seguridad y la demora es tremenda”.

La longevidad en el atleta de tiro deportivo es un aspecto que ayuda. Sin embargo, el relevo siempre es necesario. ¿Cómo nos encontramos en esos aspectos?

Tenemos confianza en los que en la actualidad son la base del equipo nacional. Eglys, Juan Miguel, Pupo y Laina son los mejores ejemplos. Sus maestrías están fuera de duda. Han logrado un punto de estabilidad emocional y sicológica vital. Los últimos resultados lo corroboran. Algunos récords nacionales y preseas en diversos certámenes lo ratifican.

No obstante lo positivo de los consagrados, hemos ido renovando poco a poco la selección. En cada modalidad incorporamos a varios jóvenes. La idea es que estos muchachos se nutran de la experiencia de los veteranos. Ese tipo de ayuda vale mucho.

 

Foto: Granma

 

El trabajo en la base es fundamental para conservar y ampliar el desarrollo. ¿Cuál es la estrategia en casa?

Recientemente terminamos el recorrido nacional. En todas las Eide se mejoró la matrícula, pero ahí también nos afectan los males del conjunto principal. La falta de munición y armamento. La estrategia trazada es potenciar las armas de aire. En los venideros Juegos Nacionales Escolares y Juveniles desarrollaremos competencias en esas modalidades. Sin duda aqueja en el alto rendimiento, pero hemos dado las instrucciones para que se mantenga el trabajo en todas las posiciones y sus movimientos.

Hernández afirmó que en los meses próximos tratarán de concretar competencias de rigor con vistas a mejorar la preparación de los clasificados a Tokio 2020. Allí las dianas serán complejas, pero alcanzables.

 

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