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Díaz-Canel sostiene amplio diálogo con intelectuales argentinos

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, sostuvo es un enriquecedor intercambio con destacadas figuras de la intelectualidad de Argentina, devenido momento de reflexión en medio del complejo escenario que caracteriza al continente.
Foto: PL
En su primera visita a Buenos Aires para participar en la toma de juramento del nuevo presidente, Alberto Fernández, y su vicepresidenta, Cristina Fernández, el mandatario se reencontró con intelectuales amigos de antaño de la isla, como el recién nombrado ministro de Cultura, Tristán Bauer, o el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.

En la cita también estuvieron presentes la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; la destacada intelectual y periodista Stella Calloni; el politólogo Atilio Borón; el hermano del Che Guevara, Juan Martín Guevara, y el amigo de la infancia del guerrillero heroico, Calica Ferrer.

«Muchos de ustedes han sido, en cierto sentido, maestros nuestros. Nos han ayudado a conocer mejor y a interpretar el mundo, sus complejidades y desafíos», apuntó el presidente a los intelectuales, tras ponderar las históricas relaciones culturales entre Cuba y Argentina.

«Una relación, dijo, que tiene su origen en la profunda visión que se abrió paso en ambas sociedades acerca del papel liberador de la cultura, del pensamiento y de las ideas».

Asimismo, destacó que los vínculos de los intelectuales argentinos con la Revolución cubana se comenzaron a edificar desde sus inicios, en 1959, antes aún que todos los países del hemisferio rompieran relaciones con la isla, y encomió la estrecha relación de varios de ellos con Casa de las Américas o la asidua participación de sus cineastas en el festival de La Habana.

«En Cuba hay una huella de la cultura argentina muy sólida, que ejerció gran influencia en la música, en especial el tango», expresó el mandatario, quien además se refirió a las relaciones entre las universidades de los dos países, que calificó de intensas, especialmente entre las escuelas de filosofía, derecho y, más reciente, de economía.

El gobernante destacó que fue la Revolución la que puso a los cubanos de a pie tanto en versos o puntas de zapatillas de ballet, como en el camino de increíbles ingenios científicos y tecnológicos, de hallazgos biotecnológicos y bioéticos que, además, comparten con otros.

Foto: PL

En el ameno diálogo, Díaz-Canel ratificó que la intelectualidad argentina, como la latinoamericana y caribeña pueden contar siempre con Cuba para enfrentar los desafíos actuales. «Y no hablo de esos que escriben manuales idiotas. A esos tenemos que combatirlos con nuestras ideas», dijo.

Se refirió a los momentos complejos, en ocasiones de retroceso político y social, uno de los temas abordados en el intercambio, donde los intelectuales coincidieron el proceso de recolonización que Estados Unidos intenta imponer en el continente.

«Asistimos impotentes a golpes de Estado y asesinatos políticos, se imponen sangrientas y corruptas dictaduras neoliberales, proliferan ideas neofascistas, se ensayan nuevas tecnologías represivas y de contrainsurgencia, los grandes medios monopolizan y manipulan la información, mientras se persigue a los líderes de izquierda», enfatizó.

Para el presidente cubano, esto es un ataque en toda escala contra las ideas de avanzada. No basta protestar, no basta elegir, no basta gobernar. «Incluso no bastaría luchar con cualquier recurso por defender todo aquello que puede hacer mejor nuestro mundo», expresó.

Díaz-Canel abogó por producir ideas que abran caminos, que devuelvan la espiritualidad al ser humano, ideas enaltecedoras. Todos debemos pensar, sembrar ideas y valores, mostrando el sendero de la justicia, de la verdad, la unidad y la honestidad a los pueblos.

«Frente al avance de la barbarie sobre la civilización, tiene un significado universal aquella afirmación de Fidel, dicha en momentos críticos para Cuba, de que lo primero que había que salvar es la cultura», sostuvo tras puntualizar que en una crisis como la actual, no solo para Cuba, sino para todos, es esencial salvar la cultura, la historia, las ideas.

«Por otro lado, urgió al compromiso de los intelectuales con las causas justas que hoy se están dirimiendo en las calles bajo fuerte represión y un preocupante avance de prácticas que nos retrotraen a los años más oscuros de las dictaduras, cuyas huellas aún pueden verse y sentirse en el alma de pueblos como el argentino», manifestó.

«El neoliberalismo ha vuelto, explican muchos analistas y afirman que esa es la razón de los males que han lanzado a los muchachos a las calles», dijo en su diálogo el mandatario, quien también recordó que el año próximo la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires estará dedicada a La Habana en su 500 aniversario.

Adelantó que pese a las limitaciones financieras que impone el bloqueo, esperan estar en Buenos Aires con un amplio mosaico de la producción editorial nacional, de otras artes y de la cultura cubana en su conjunto.

Al tomar la palabra, Tristán Bauer, quien asumirá mañana sus funciones como ministro, destacó que espera que en el nuevo ministerio de Cultura argentino estén presentes el ideario del Héroe Nacional cubano, José Martí, y abogó por que este primer encuentro sea la primera semilla de un vínculo que nunca se rompió, dijo.

Por su parte, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel calificó con una frase la etapa que cierra en Argentina y el nuevo comienzo con el gobierno de Alberto y Cristina Fernández que iniciará este martes: hay muchas luces y sombras, pero mañana esperamos un nuevo amanecer con esperanza.

El destacado defensor de los derechos humanos insistió en la unidad en la diversidad y no en la uniformidad porque es ahí donde está la riqueza de los pueblos, en el pensamiento crítico tras subrayar que Cuba ha dado mucho ejemplo de todo esto, expresó.

Hay que volver a construir muchos espacios de libertad y resistencia, es un momento difícil pero no imposible, exhortó tras alabar el ejemplo de Cuba que ha resistido todos los embates y sigue en pie, ofreciendo la solidaridad a los pueblos hermanos del continente.

Por su parte el politólogo Atilio Borón llamó a estar preparados para una lucha no solo en lo que respecta a la cultura sino con presencia en las calles y pidió encarar el 2020 con un moderado optimismo y esperanza, en tanto Stella Calloni ahondó en la batalla cultural que tiene que hoy darse para enfrentar el proceso de colonización que intentan imponer a los pueblos.

Casi al final, después de varias intervenciones, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, señaló que ponen muchas esperanzas y sueños en Alberto y Cristina Fernández y apuntó que ‘los cubanos nos enseñaron que la solidaridad, la lealtad y el amor son parte de la Revolución’.

Tras enviar el abrazo a las Madres, el mandatario cubano cerró con una frase entre aplausos al evocar la popular canción del rockero argentino Fito Páez. Quién dijo que todo está perdido, Cuba viene a ofrecerles su corazón, concluyó.

(Tomado de PL)

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