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Sergio Rodríguez, Doctor Honoris Causa, científico con las botas en el fango

Científico con las botas en el fango, así caracterizó en la década de los 90 del pasado siglo el actual Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al  doctor Sergio Juan Rodríguez Morales, director del Instituto de Viandas Tropicales (Inivit), Héroe del Trabajo, quien recibió el título Honoris Causa en Ciencias Agrícolas, de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV).

La doctora Oxana Moleiro, rectora de la Casa de Altos Estudios, le entregó el diploma de reconocimiento de esta alta categoría en acto solemne, al que asistieron Yudi Rodríguez, secretaria del Partido en la provincia, y Alberto López, presidente del gobierno en el  territorio. Entre muchos de los argumentos expresados subrayó uno determinante: el aporte personal en la formación de estudiantes y profesores de la Facultad de Agronomía.

Sergio, como se le conoce, es un hombre modesto a toda prueba, gran comunicador; un investigador nato, que lleva la ciencia en la raíz de su existencia; un cubano real y útil, que ha puesto su saber e inteligencia al servicio de la agricultura de su país; un profesional de intensa y prolífera obra personal, fundamentalmente en la procreación y mejoramiento de cultivos de tubérculos y raíces tropicales, en particular la yuca.

No obstante, su obra individual valdría para obtener cualquiera de los muchos reconocimientos y los méritos que acumula, entre estos la  distinción Carlos J. Finlay, varias condecoraciones de la Academia de Ciencias, así como de otras instituciones cubanas y extranjeras, su labor en función del desarrollo del colectivo que dirige, el Inivit, es uno de sus mayores méritos.

En las palabras de elogio el profesor, doctor Felipe Lidcay Herrera Isla, evocó al Sergio alfabetizador, al alumno eminente de la UCLV que participó en la zafra del 70, al investigador de reconocimiento nacional e internacional, al experto que ha representado a Cuba en la FAO, a quien con acierto dirigió el programa de producción de  yuca en Venezuela, al diputado de varias legislaturas, al incansable científico que apoya a productores e instituciones agrícolas del país, entre otros numerosos méritos.

El doctor Sergio Rodríguez, visiblemente emocionado, agradeció a  la UCLV el reconocimiento,y lo consideró un compromiso. “Me siento en el deber de no defraudarlos. Este estímulo me impulsa a trabajar más, a ser más fiel a la Revolución”, afirmó.

Asimismo explicó que sus contactos con Fidel, Raúl y Díaz-Canel han sido savia para encauzar el trabajo en el centro de investigación que dirige, y reflexionó que cada encuentro con los dirigentes del país son fuente de inspiración y confianza para el Inivit, una institución que desde su fundación ha sabido fracturar el bloqueo que Estados Unidos impone contra Cuba al lograr potenciar nuevas variedades resistentes a plagas y enfermedades en los cultivos, muchas importadas por la mano imperial.

Extendió el agradecimiento al Partido, al Gobierno, a la Academia de Ciencias, a los ministerios de la Agricultura, del Azúcar, el MININT y las FAR, así como a todos los productores de Cuba, quienes han generalizado los resultados del Inivit. También lo hizo a su familia y al colectivo que dirige; “porque sin ellos esta distinción nunca la hubiera alcanzado”, aseguró.

 

 

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