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Las MNR: hijas de la necesidad de defenderse

Saber defenderse para sobrevivir. Bajo ese principio, obreros, profesores y estudiantes universitarios, trabajadores manuales e intelectuales, campesinos y obreros agrícolas, integraron las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR). A constituirlas llamó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en la tarde del 26 de octubre de 1959, ante miles de compatriotas concentrados frente al  Palacio Presidencial —hoy Museo de la Revolución—, para condenar el ataque aéreo efectuado cinco días antes sobre La Habana, con saldo de dos muertos y 50 heridos.

De inmediato comenzó la formación de las unidades, las cuales quedaron organizadas en escuadras, pelotones, compañías y batallones, con las misiones de, luego de una elemental preparación militar, garantizar la vigilancia, defensa y protección de objetivos económicos y sociales de sus lugares de residencia, y en determinadas ocasiones, en unión de las fuerzas regulares, participar en operaciones contra las bandas de alzados, como fue el caso de las primeras de ellas asentadas en el Escambray.

Colofón de una iniciativa obrera

Si bien la proclamación de las MNR tuvo como antecedente más inmediato la captura de una banda de alzados encabezada por Luis Lara Crespo —excabo del ejército batistiano con un grueso expediente de crímenes cometidos en la provincia de Pinar del Río—, por un pequeño pelotón de 12 campesinos conocidos como Los Malagones, no puede obviarse lo sucedido en San Antonio de los Baños, el 5 de marzo de 1959.

En esa fecha, a partir de una convocatoria lanzada ese día por el periódico Noticias de Hoy, una multitud se dio cita en el Círculo de Trabajadores de San Antonio de los Baños para pedir que se les proporcionaran armas y se les enseñara su manejo. Esa iniciativa se extendió rápidamente por todo el país, para dar vida a  las Milicias Populares Voluntarias las cuales, integradas por trabajadores,  campesinos y obreros agrícolas, sin distinciones en cuanto a sexo o edad, junto a los soldados y el pueblo en general, participaron en los desfiles del Primero de Mayo de ese año en todas las capitales del país.

Todo el pueblo en defensa de la patria

Aunque en un principio existían destacamentos de milicias obreras y estudiantiles, la idea de Fidel, de acuerdo con lo explicado por  el historiador y teniente coronel retirado Tomás Diez Acosta, era que todo el pueblo se incorporara a la defensa del país, lo cual fue totalmente respaldado durante el X Congreso de la CTC, celebrado en noviembre de 1959. El problema fundamental radicaba en cómo armarlo, debido a la carencia de medios para hacerlo, pues el Gobierno estadounidense trataba de impedir que sus aliados de Europa vendieran armas a Cuba, apuntó Diez Acosta.

Sin embargo, los cubanos sortearon todos los obstáculos y aprendieron el manejo de las armas, dispuestos a preservar su hermoso proyecto.

A finales de la década de los setenta y principios de la siguiente, ante la agresividad imperialista y el aumento de las posibilidades de agresión, las Milicias se reorganizaron bajo el nombre de Milicias de Tropas Territoriales (MTT), a partir de un concepto más acabado, el de la Guerra de Todo el Pueblo, que reserva a cada ciudadano un lugar y un medio para la defensa de cada palmo del territorio nacional.

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