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Palacio del Segundo Cabo: primer museo tecnológico en Cuba (+ Fotos)

Con el firme propósito de aprovechar los avances tecnológicos para visibilizar la huella europea en la isla y las relaciones entre ambos territorios, el Palacio del Segundo Cabo, Centro para la Interpretación de las Relaciones Culturales Cuba-Europa, se erige como el primero en su tipo en proponer un relato histórico para acercase interactivamente a los procesos culturales cubanos.

Por iniciativa de la Oficina del Historiador de La Habana y con el apoyo financiero de la Unión Europea (UE) y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), esta pieza fundamental en la Plaza de Armas, exponente emblemático del barroco a escala insular que testimonia el nacimiento de la arquitectura civil pública cubana, fue liberado de las garras de la desidia y restaurado en el marco del proyecto Rescate Patrimonial y Desarrollo Cultural en La Habana.

 

Sala Llegadas y Migraciones, primer piso. Foto: Isabel Aguilera

 

En buena lid las funciones del inmueble han trascendido tanto las típicas del museo tradicional como las de un centro cultural desde que, en el 2009, el Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, propusiera las primeras pautas que definirían su quehacer luego de la reparación capital que inició ese mismo año y culminó en el 2014.

Al culminar esta iniciativa, se puso en marcha un nuevo proyecto: Gestión Integral Participativa y Sostenible para el Desarrollo Local del Centro Histórico y la Bahía de La Habana, mediante el cual se diseñó e implementó la propuesta museográfica actual, protagonizada por las Nuevas Tecnologías de la Información (TICs) que revolucionaron el acceso y la difusión de contenidos y conocimientos museales.

En tales empeños, la cooperación internacional fue decisiva puesto que, en suma, solo la UE donó 2 millones de euros. Asimismo fue significativa la participación del Ayuntamiento de Barcelona, la Fundación Tecnalia, el Gobierno Vasco, entre otros organismos. Sin embargo, la transformación estuvo a cargo de un gran equipo multidisciplinario de profesionales cubanos cuya labor ha sentado precedentes –Memorial de la Denuncia, Museo Complejo Histórico del Segundo Frente Oriental Frank País y proyecto actual de la Casa Memorial de Fidel, según la directora del Palacio, la Máster en Ciencias Onedys Calvo Noya–, y la huella del Centro se replica ahora a la vez que se transmiten lecciones aprendidas.

Así, el inmueble acoge hoy el primer proyecto en Cuba en plantearse ese cambio en la perspectiva museológica, en cuyas salas temáticas se le ofrecen al visitante determinadas pautas que le ayuden a repensar su comprensión de la historia y de la identidad al abordar los propios procesos culturales cubanos, de los cuales Europa ha sido muchas veces protagonista.

Tradicionalmente la noción de museo resulta más contemplativa, mientras que la propuesta del Palacio es participativa, puesto que uno de los conceptos actuales, muy vinculados a la nueva museología y que maneja el Centro, es la importancia del usuario y su experiencia. Por ello se superan los discursos habituales, recordando siempre que las TICs constituyen el medio, y no el fin, para enriquecer la propuesta museográfica a partir de las disímiles posibilidades que aquellas aportan.

 

Sala Línea del Tiempo, primer piso. Foto: Isabel Aguilera

 

Entre las salas más interesantes de la primera planta se encuentran Línea del Tiempo, que muestra a Cuba y Europa en un continuo histórico: sus personalidades, política, arte, industria, ciencia y economía desde el choque de ambas culturas; mientras que Viajeros y Viajeras exhibe personajes de diferentes ámbitos profesionales, tanto europeos que pisaron la isla como nacionales que viajaron a Europa.

En ambos espacios se puede interactuar con la muestra, consultar datos biográficos y develar determinados hitos culturales, poniéndolos en relación con la historia universal para entender más su cualidad de proceso cultural, mediante el empleo de dispositivos táctiles llamados “quioscos”, que son manipulables digitalmente.

 

Sala El Gabinete, primer piso. Empleo de cubos interactivos y pantallas táctiles para hacer más ameno el aprendizaje. Foto: Isabel Aguilera

 

En El Gabinete es posible maniobrar unos cubos físicos que poseen íconos relativos a una temática específica –digamos, Armamento o Navegación, o Industria–. Al colocarlos sobre la mesa-pantalla táctil sus datos se visualizan virtualmente en esta y se despliega un abanico de diapositivas temáticas que muestran información relativa a la materia en cuestión, relativas a la época y sociedad coloniales.

A excepción del software que opera el dispositivo anteriormente descrito, para cuya elaboración el Centro contó con la ayuda de la Fundación Tecnalia, del País Vasco, los demás programas informáticos del Palacio del Segundo Cabo fueron creados exclusivamente por profesionales nacidos y graduados en Cuba, como el espacio virtual que se halla en Música y Danza, mediante el cual, y a través de un sofisticado equipo tecnológico que instruye y califica al jugador, el usuario puede escuchar a paradigmáticos artistas como Los Beatles y Buena Vista Social Club, así como aprender bailes típicos.

Cerca de la anterior, en el segundo piso, el visitante hallará la Sala Polivalente, que está apta para proyectar cine incluso en su modalidad 3D.

Sin embargo, toda la actualización implementada ha tenido su costo en la percepción del espectador. “Uno de los retos es educar al público, pues a los más adultos les cuesta apropiarse del concepto interactivo, de que ‘se puede tocar’; y otro es el mantenimiento y los avatares propios de trabajar con dispositivos tecnológicos, que pueden averiarse e impedir temporalmente el acceso a una sala y/o información determinada”, aseguró Calvo.

Una edificación polifacética: su historia

Su construcción se inició el 8 de agosto de 1770, por Real Orden, con el objetivo inicial de acoger la Administración General de Correos de Cuba; decisión que, posteriormente, haría de La Habana el centro de la comunicación postal entre Europa y las colonias iberoamericanas.

Antes de asumir sus funciones actuales como espacio de encuentro, tanto para actividades culturales como para visitas de primer nivel y delegaciones extranjeras, el inmueble había acogido la residencia del general del Segundo Cabo por más de dos centurias, para luego devenir como sede del Senado, Tribunal Supremo de Justicia, e incluso sede de las academias de Historia, de la Lengua y de Artes y Letras.

De la época “republicana”, allá por 1902, data la cúpula en su salón principal, que se halla ricamente decorada con pinturas al óleo sobre lienzo, alegóricas a dicho período, así como a las artes y las ciencias.

Al triunfar la Revolución cubana, el Consejo Nacional de Cultura estableció sus dependencias en el Palacio, mientas que entre 1970 y el 2010 este fue sede del Ministerio de Cultura y del Instituto Cubano del Libro, así como también punto de venta de volúmenes y enclave de diversas actividades culturales; entre otros usos que le fueron conferidos.

Programa cultural: ecos de junio

El Palacio posee un proyecto sociocultural constante, anual y previsto cuya propuesta, en tanto centro de interpretación, se planifica acorde con las efemérides mensuales para renovar o reemplazar las actividades según corresponda. Este año, en saludo a los 500 años de la fundación de la villa San Cristóbal de La Habana, el Centro enfila sus esfuerzos hacia la realización de actividades dedicadas a tal festividad.

Entre estas, la proyección de más de una veintena de filmes europeos con una selección de títulos representativos de la producción reciente, dentro del marco del IV Festival de Cine Europeo en Cuba, que tuvo lugar del 13 al 23 de junio, y del cual el museo era sede.

También como parte de los festejos por el quinto centenario de la Ciudad Maravilla, el Centro celebró, del 3 al 7 del presente mes, la X Jornada por el Día del Bibliotecario; así como la premiación del concurso de video para adolescentes y jóvenes Europa en La Habana, el pasado 21 de junio.

Una de las exposiciones transitorias, en la sala homónima, estará disponible hasta el venidero 18 de julio para conmemorar tanto la Semana de Portugal como el centenario de las relaciones diplomáticas entre Cuba y ese país: La presencia de Portugal en Cuba.

 

Exposición La presencia de Portugal en Cuba. Foto: Isabel Aguilera

 

En ella se realiza una evocación de la presencia de la otrora metrópoli europea en la Mayor de las Antillas, divida en tres aristas: referencias históricas al Nuevo Mundo, referencias religiosas e intelectuales y referencias al patrimonio material de especial importancia para la cultura portuguesa. Las piezas de la exposición fueron provistas por el Café de la Columnata Egipcia, el Museo Nacional de Artes Decorativas y otros espacios museológicos cubanos; así como también las hay provenientes de la lejana nación, facilitadas por la Fundación Eça de Queiroz, el Archivo Nacional Torre de Tombo y la colección personal del Embajador de Portugal, Dr. Fernando Figueirinhas.

Según el sector etario, la institución ofrece diferentes actividades culturales. Para los abuelos, existen varios encuentros habituales como el Té de la Historia –con frecuencia semanal– y el Té de intercambio –mensual–, cuya más reciente edición tuvo lugar el pasado 18 de junio y abordó el tema La fiesta cubana: orígenes y tradiciones de las festividades habaneras.

Para los más pequeños existen opciones atractivas, puesto que de forma habitual se realizan talleres, concursos y se mantiene el espacio Cine Infantil los sábados a las once de la mañana.

“En el verano nos enfocamos en el proyecto de la Oficina del Historiador Rutas y Andares para descubrir en familia, para el cual tenemos proyectados unos Andares Virtuales por la presencia de diferentes países europeos en Cuba –España, Polonia, Italia, Francia e Irlanda–, a partir de materiales audiovisuales que, por vez primera, serán realizados completamente por profesionales del Centro, en saludo al quinto centenario de la capital. Los videos serán proyectados cada miércoles a las 10: 00 a. m.”, explicó Calvo.

“Además, vamos a abrir un taller infantil para entrenar a niños de manera que estos se conviertan en intérpretes y sean quienes expliquen a los visitantes cómo funcionan las nuevas tecnologías dentro del repertorio del museo”, aseveró, exponiendo las variadas opciones recreativas y didácticas que proporcionan una opción más a quienes deseen divertirse sanamente y aprender en este período vacacional.

Abierta de martes a sábado en el horario de 9:30 a. m. a 5:00 p. m., y los domingos hasta la 1:00 p. m., la institución propone “una lectura que nos permita comprender mejor cómo se ha construido nuestra identidad, que ha pasado por procesos migratorios constantes”, y se convierte hoy en “un espacio cultural y patrimonial que ha apostado por nuevos modos de comunicar el patrimonio, desde un discurso tecnológico actualizado que acuda a las nuevas tendencias de la museología y al uso de las TICs a favor del discurso museográfico”, concluyó.

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