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Activan ley injerencista contra Cuba

La viceministra de Relaciones Exteriores Ana Teresita González Fraga confirmó este jueves, ante el millar de extranjeros asistentes al Encuentro Sindical Internacional por la Paz Mundial, reunido en La Habana, que se presentó la primera demanda contra Cuba en un Tribunal Federal del distrito sur del estado de la Florida, Estados Unidos, como resultado de la activación del título III de la injerencista ley Helms-Burton.

Foto: Isabel Aguilera

“Se inició la aplicación del título III que permitirá presentar demandas en tribunales estadounidenses  con el objetivo de desestimular a la inversión extranjera”, afirmó la diplomática ante el plenario del Palacio de Convenciones donde se han dado cita mil activistas solidarios con Cuba, representantes de 57 países y de 103 organizaciones sindicales del mundo.

“El propósito de la ley es imponer trabas adicionales al desarrollo económico de Cuba; colocar suficientes obstáculos para impedir una relación normal entre los dos Estados; atacar a la soberanía de terceros países, asfixiar económicamente y destruir a la Revolución Cubana”,  dijo González Fraga.

El engendro legal Helms-Burton entró en vigor  en 1996. Desde entonces codificó el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba y limitó las posibilidades reales del poder ejecutivo (presidencial) para flexibilizarlo.

No obstante, el título III, que ampara la posibilidad de presentar demandas ante tribunales estadounidenses contra terceros, había sido suspendido, cada seis meses, de manera sistemática por los presidentes Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama, debido a los problemas, que en el ámbito de las relaciones internacionales, les acarrearía su extraterritorialidad.

Desde la campaña por la presidencia, el actual presidente Donald Trump anunció la posibilidad de retomar ese instrumento legal para multiplicar su hostilidad contra la Mayor de las Antillas y hacer retroceder los avances alcanzados en la relación bilateral durante los últimos meses del mandato de su predecesor, Barack Obama.

Luego de una primera fase, caracterizada por el incremento de la agresividad retórica contra Cuba y el anuncio de represalias por apoyar a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimamente electo de Nicolás Maduro Moros, la administración de Estados Unidos ha avanzado en su estrategia de sanciones.

Es así que este 2 de mayo ha vencido el plazo de la última suspensión del título III concedida por Trump. Como resultado, aparece la primera demanda contra Cuba que apela al título III. Ha sido interpuesta contra la compañía de cruceros Carnival Cruises Line por Javier García-Bengochea, supuesto heredero del actual puerto Guillermón Moncada, en la oriental provincia de Santiago de Cuba.

El sitio elegido para iniciar lo  que promete ser una larga lista de litigios impredecible duración y poca efectividad,  no es casual, cumple el propósito de desestimular la inversión extranjera en Cuba en uno de los sectores de mayor crecimiento, el turismo.

Específicamente la opción de los cruceros creció un 300 %, en el 2018 según informó la viceministra Ana Teresita Gonzáles al plenario

En el puerto Guillermón Moncada existe hoy una terminal marítima multipropósito que recibió una importante inversión del Estado cubano durante el 2018. Entre sus instalaciones se halla también un muelle de cruceros adonde arriban los de la compañía Carnival, una de las cuatro grandes compañías que dominan esa industria, y que posee una flota de más de 100 embarcaciones.

Como resultado de la puesta en vigor de la ley estadounidense, el órgano legislativo cubano, la Asamblea Nacional del Poder Popular, aprobó en diciembre de 1996 la ley número 80, también denominada ley de reafirmación de la dignidad y la soberanía cubanas, que declaró “ilícita la Ley «Helms-Burton», inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno”.

 

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