Icono del sitio Trabajadores

Cuba: sabor proletario

El Primero de Mayo se cierne desde las montañas, por el llano, por la ciudad, de oriente a occidente, y estremece a esta nación

Foto: Angélica Paredes/ Twitter

Hace días, por toda Cuba se corre un rumor. Dicen que está lista la Plaza de la Revolución de Sancti Spíritus y la de Ciego de Ávila; que la Empresa Agroindustrial Ceballos inauguró un centro de beneficio para la exportación; que los jóvenes de Pescaspir y los del Inifat hicieron trabajos voluntarios, y que hasta en los más recónditos pueblitos se hicieron preparativos.

El motivo es el Primero de Mayo, efemérides convertida en fiesta, con una forma de celebración única e inigualable en todo el orbe, porque aquí tiene el sabor del proletariado, o lo que es lo mismo, un sabor para cada pueblo, cada barrio, cada comunidad, cada provincia, cada plaza; es el ajiaco de cubanía que en cada lugar tiene un aroma diferente y distintivo.

Las redes sociales destilan ese sabor, lo adornan con banderas cubanas, con centros de trabajo engalanados, con las palmas de largas cabelleras que baten al viento su invitación para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores.

 

El Primero de Mayo se cierne desde las montañas, por el llano, por la ciudad, de oriente a occidente, y estremece a una nación que construye su futuro próspero y sostenible, con sus líderes al frente, en contactos con los pobladores, tocando con la mano el sentir y el vivir popular.

En algo más de una semana, solo pocos sucesos han desplazado al Primero de Mayo cubano en la red de redes: la granizada que afectó a varias ciudades y poblados del centro del país, los absurdos del presidente estadounidense para recrudecer el bloqueo contra Cuba y el frustrado movimiento golpista en Venezuela.

La fiesta del proletariado, a la que tantos amigos del mundo quieren venir a celebrar con los cubanos ganó el protagonismo, en medios que son absolutamente populares: lo mismo escriben desde la conexión de un centro de trabajo que con el paquete personal que oferta Etecsa. Es un fluir espontáneo de informaciones; ya nadie quiere callar lo que hacen con tanto amor y entusiasmo.

Y se ven banderas desplegadas, telas con lemas y consignas, o simplemente con el nombre de la fábrica, del grupo empresarial, del organismo, de la escuela, del hospital.

Ya empezó la fiesta. Escucho la rumba del tambor y el cencerro de la conga, las voces de los coros, el claxon de los carros y el paso atronador de la multitud.

Pocos han dormido la víspera para estar en la plaza. Todos están listos esperando la arrancada.

Es Primero de Mayo, otro cubanísimo Primero de Mayo, y Cuba está de pie, invicta, irreverente con sus enemigos, amorosa con sus amigos; con los brazos abiertos para abrazarnos todos en cada lugar de esta tierra donde se levantó un cubano.

Hay fiesta, vamos a ver, a probar ese sabor proletario. Unidad, compromiso y victoria

Compartir...
Salir de la versión móvil