Icono del sitio Trabajadores

Un congreso en familia

Por Juanita Perdomo y Betty Beatón

La delegación de la provincia de Santiago de Cuba marca la “diferencia” en el XXI Congreso de la CTC que desde este 20 de abril y hasta el 24 se desarrolla en el Palacio de las Convenciones de la capital del país.

La representación santiaguera, conformada por 100 delegados y cuatro invitados, segunda más numerosa que asiste al cónclave proletario, pone tonos de color por la ligazón de amor y sangre que une a muchos de ellos.


María de los Ángeles y José Augusto, son dos delegados que se conocieron hace más de 30 años, allá por el lomerío del Tercer Frente, en el territorio santiaguero, mientras impartían docencia y asumían roles de dirección sindical.

Ella acumula ya 28 años y él 12 como dirigentes a diferentes instancias y se mantienen con el mismo compromiso de siempre, ahora ella como máxima líder de la Central de Trabajadores de Cuba en la provincia de Santiago de Cuba y él como secretario general de su sección sindical en la dirección municipal de Educación en la Ciudad Héroe.

Es este el segundo Congreso al que asisten tomados de las manos, abrazados, como mismo andan por la vida, como siempre los han visto sus dos hijas que ahora tienen que multiplicar llamadas para saber cómo están mamá y papá.

Otras dos delegadas santiagueras, Irma y Yuneski, también comparten lazos afectivos, amándose como madre e hija, además de laborales, en el mundo de la dirección sindical, la primera como secretaria del sindicato provincial de trabajadores de la industria alimentaria y la pesca, la segunda, en la dirección municipal del sindicato de la cultura.

Tanto María, José, Irma como Yuneski reconocen la valía de este Congreso y la oportunidad de asistir y poder representar a las santiagueras y los santiagueros.

Compartir...
Salir de la versión móvil