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¿En Lima? Más que en Toronto

Ilustración: Yoan Manuel Figueredo

Por Roberto Ramírez

Detrás quedaron los tiempos en que pronosticar la ubicación de Cuba en Juegos Panamericanos apenas demandaba esfuerzos.

Contrario a lo sucedido durante años, el deporte recibió importantes asignaciones económicas en varios “gigantes” del continente, y el panorama cambió radicalmente.

Tales “inyecciones” se tradujeron en infraestructura, implementos, tecnología y mayor respuesta a las crecientes demandas de fogueo, al tiempo que acrecentaron la importación de atletas, entrenadores y estrategas como otra vía de “fortalecimiento”.

En medio de esa realidad, y precisada a optimizar los recursos disponibles, la isla abandonó su habitual segundo escaño en la edición de Toronto 2015, donde 36 coronas la situaron cuarta, antecedida por Estados Unidos (103), Canadá (78) y Brasil (41).

La cita tuvo matices especiales, porque sus anfitriones sacaron el máximo a esa condición y los brasileños la asumieron en pleno tránsito hacia los Juegos Olímpicos, celebrados en la temporada siguiente en Río de Janeiro, pero aun así dejó una señal de reacomodo en favor de las potencias.

De ahí que parezca ajustado el propósito hecho público por el Inder rumbo a la versión de Lima, enfocado en mejorar la colección dorada de entonces, porque más allá de la posición que genere, será un claro parámetro para evaluar el crecimiento concebido.

Y quede claro que se trata de una aspiración exigente, conocido que el reparto de cupos olímpicos en 25 disciplinas elevará el rigor imperante en la capital peruana, donde se disputarán 416 pruebas y la delegación cubana no tendrá presencia en 116 de estas.

De nuevo deportes como boxeo, lucha, atletismo, judo y taekwondo serán pilares en una vanguardia igualmente llamada a recibir la gimnasia artística, el tiro, el remo y el canotaje.

Pero ninguno queda exento del compromiso, y eso bien lo saben beisbolistas, badmintonistas, ciclistas y pelotaris, por solo añadir otros ejemplos.

La llamada ruta crítica está bien definida. “Damos riguroso seguimiento a todos los componentes de la puesta en forma, con análisis personalizados en relación con los atletas más responsabilizados”, ha dicho el titular del Inder, Doctor en Ciencias Antonio Becali Garrido, y ese es el ambiente imperante.

Hasta ahora son 337 las plazas acuñadas, y febrero trae otro segmento clasificatorio que se extenderá hasta junio y debe dejar 125 más, sumadas las que emergen de lides eliminatorias, rankings, marcas mínimas y otras fórmulas de acceso a estas.

Departir con los colectivos técnicos deviene comprobación del peso asignado al control médico, las respuestas a las cargas y otros detalles, y escuchar a quienes pretenden bañarse en oro aporta razones para pensar en positivo sobre una delegación totalmente “hecha en Cuba”.

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