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Eide Pedro Batista Fonseca: No hacen falta alas… (+ Fotos)

Bayamo.— Hay una plaza en esta ciudad donde los versos del poeta trovador son un feliz presente. El espacio honra la memoria del mártir Pedro Batista Fonseca, y como Escuela de Iniciación Deportiva, (Eide), aglutina la mayoría del talento provincial.

José Francisco González Benitez, director del centro.Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

El Máster en Cultura Física, José Francisco González Benítez, guía los destinos de esa institución, que por sus logros fue seleccionada el pasado año la más destacada del país. Cada maestro tiene su librito y él conoce el suyo. Tal vez porque seguramente transitó por todas las etapas necesarias para asumir ciertas responsabilidades.

El reconocimiento no es personal, sino de todo el colectivo. “La base fundamental es la unidad, desde los profesores hasta los alumnos. El sacrificio y el esfuerzo diario han tributado los premios que disfrutamos”, aseveró mientras recordaba a sus subordinados algunas de las tareas de esa jornada.

Refirió además que los frutos no cayeron del cielo, ni fueron obra de la casualidad. “Tenemos una base que ya se consolidó. Nuestra estrategia fue ambiciosa. Lograr que durante todo el ciclo olímpico se obtuviera el cuarto lugar en los Juegos Nacionales Escolares y Juveniles. Esa fue la meta.

“Fue una labor sistemática, que dio la clarinada el curso pasado al concluir terceros en ambas categorías. Algo inédito en la historia del deporte provincial”, abundó.

La escuela cuenta actualmente con 910 estudiantes, con cuatro unidades docentes diseminadas por varios municipios, en la cual destaca Manzanillo. “Los favorables resultados del pasado curso nos permitieron ser beneficiados por la dirección nacional del Inder. Esto se tradujo en un incremento de la matrícula. Un estímulo que se obtiene cuando los efectos del trabajo son positivos”, relató González Benítez.

“Todos los deportes han mejorado, pero debo resaltar la lucha, que históricamente no descollaba. Aquí destacaría a las niñas, quienes cada día se superan y nos realzan”, indicó mientras hacía una pausa para degustar un aromático café. “No puedo olvidar al sóftbol, balonmano y atletismo, que paso a paso incrementan su rendimiento”, agregó.

No obstante esas luces, la escuela tiene carencias que suple con voluntad e innovaciones.

Los atletas de kárate entrenan en un pasillo, sobre un colchón reglamentario que retiran luego de su rutina. Entre katas no cejan de sudar sueños y esfuerzos, alejados del oscuro desánimo. “El aporte de nuestros karatecas fue significativo en la fase final de la competencia nacional. Indiscutiblemente son de pelea”, celebró el director a medida que los saludaba.

Aunque la bandera del triunfo ondea en esta instalación no todo brilla como el oro. Aún existen insatisfacciones. El baloncesto es una de las disciplinas que necesita un golpe de timón para enderezar su travesía.

“Tenemos que ser más serios desde la base. Incrementar el aporte de los municipios de cuyos combinados deportivos brota talento. Es un reto que aceptamos y de seguro superaremos”, zanjó González Benítez, quien conoce y cuenta con varios argumentos que le permitirán llegar a feliz puerto. El más importante: la voluntad de su colectivo laboral.

Amor, sabiduría y trabajo engendran maravillas

Yonder Milán Núñez acompañado de sus destacadas alumnas Greili Bencosme y Daniela Osorio. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

La dedicación de Yonder Milán Núñez es merecedora de aplausos. Su romance con el magisterio le ha tributado varias recompensas. Las mayores, el cariño y la lealtad de sus incansables luchadoras. Hacedoras de triunfos e ilusiones.

Destaca el Máster en Ciencias del Deporte que los efectos actuales se deben a la entrega y el amor por la profesión. “Los avances son significativos. Somos los primeros a nivel escolar y juvenil, gracias a la voluntad que apostamos en cada jornada”. Agregó que en la última justa nacional escolar nueve de sus 10 gladiadoras fueron medallistas. “Eso señala lo mucho que nos hemos superado”.

El también jefe de cátedra de lucha recordó que las buenas noticias se han extendido a la categoría de mayores. “Hoy contamos con tres atletas en la preselección nacional. Además tenemos otras capaces de incluirse pronto en ese privilegiado grupo”, apuntó con sobrada alegría.

Sueños y ansias al pie del colchón

Daniela Osorio y Greili Bencosme son dos de las más afiladas armas que atesora la lucha escolar en Granma. Ambas tuvieron que sortear escollos para batallar por sus sueños deportivos. Hoy son felices y conscientes de la responsabilidad que cargan.

Cuenta Daniela, dos veces campeona nacional, que al principio de iniciarse en la disciplina su mamá se negó. “No le agradaba, decía que era un deporte de hombres. Le expliqué que me gustaba. El profe, mi papá y mi hermano mayor ayudaron a convencerla. Cuando apreció mis resultados cedió más”.

Por su parte, Greili respondió con la misma contundencia que desarma a sus rivales. “Quiero llegar al equipo nacional. Ayudar a mi familia y obtener muchos triunfos. Son mis sueños”.

Lo apreciado en la Eide Pedro Batista Fonseca ratificó que cuando la perseverancia y el talento se juntan se pueden hacer realidad los versos del trovador: no hacen falta alas para hacer un sueño.

Los atletas de kárate entrenan en un pasillo. .Foto: José Raúl Rodríguez Robleda
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