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Grupo Premier: un regreso necesario

Roberto M. López de Vivigo y Fabio Valdés García, estudiante de Periodismo

Omar Almeida conversa con Trabajadores. Foto: Isabel Aguilera Aguilar.

El Grupo Abierto del 53 Capablanca In Memoriam continúa dando batallas de excelente calidad en los tableros de 64 casillas. 14 Grandes Maestros (GM), 30 Maestros Internacionales y más de 30 Maestros FIDE prestigian la lid junto a otros trebejistas de nivel.

Entre esos GM sobresale el cubano Omar Almeida (2 521), séptimo preclasificado, quien hasta este jueves se mantenía invicto. “Desde 2013 no pierdo partidas en el Open. Como estuve muchos años en España jugando eventos similares de una partida diaria ya me he acostumbrado y generalmente logro buenos resultados”, dijo en diálogo concedido a Trabajadores.

A las excelentes actuaciones que logra en el torneo que casi siempre se realiza en el Hotel Habana Libre hay que sumar su título en 2015 y los terceros lugares en 2016 y 2017. “Estas lides se ponen más difíciles a medida que avanza la competencia y de forma habitual son bastante competitivos y reñidos”.

Con respecto al Élite, Almeida reconoció haber jugado contra todos los participantes, excepto el estadounidense Samuel Shankland (2 701). “Esta llave es el estandarte del Capablanca, hoy no es tan fuerte como en otras ediciones, pero tiene calidad. Hay que tener en cuenta que el Elo va y viene y no dice mucho”.

El trebejista habanero también quiso referirse a la importancia de retomar la llave Premier, un reclamo de muchos aficionados. “Son muy necesarios para nuestro ajedrecistas en la búsqueda de normas y más todavía para los miembros de la preselección nacional en año olímpico. El Abierto no tiene una exigencia tan grande como un todos contra todos, aunque reconozco que los GM son imprescindibles en el Open”.

Si bien ancla en el séptimo puesto entre los cubanos, sin contar a Yuniesky Quesada ausente este año, y por tanto tiene difícil incluirse entre los cinco olímpicos las posibilidades no son tan remotas. “El quinto del país me adelanta en 20 puntos. Podría ascender si tengo un excelente Capablanca y posteriormente en el Guillermo García. En el 2010 estuve muy cerca de ir a la olimpiada”.

Añadió que a partir de 2014 entrena al equipo femenino de Colombia, por lo que participa en menos eventos. “También me dediqué a la docencia. El ajedrez colombiano ha crecido muchísimo, hay varios entrenadores cubanos que han aportado y el talento es inmenso.

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