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Congreso Mundial de Mujeres Trabajadoras: Mujeres de clase

El Congreso fue organizado por la Central Nacional de Trabajadores de Panamá (CNTP) y participaron más de 80 delegadas en representación de los cinco continentes. Fotos: De la autora

Yimel Díaz Malmierca, enviada especial

La panameña Martha Matamoros no tuvo hijos, pero en 1947 conquistó para sus congéneres el derecho a la licencia de maternidad. Ella lidereó una batalla que le costó prisión e incomprensiones. Años después Norma Cano, otra panameña, organizó y condujo una marcha de mujeres que tuvo lugar el 8 de marzo de 1990. Allí estuvo junto a quienes perdieron esposos, hermanos, hijos, padres o amigos durante la invasión de Estados Unidos a la nación istmeña, en diciembre de 1989. Muchas llevaron la bandera nacional y una vela por los caídos, todas compartían igual tristeza e indignación.

Hoy Martha Matamoros (fallecida) y la nonagenaria Norma Cano son inspiración. Lideresas de todo el mundo alzan su voz en nombre de quienes luchan por los derechos femeninos y también de aquellas que nunca han tenido siquiera voz.

Más de 80 mujeres de 37 países de los cinco continentes se dieron cita en la ciudad de Panamá entre el 8 y el 10 del presente mes. Llegaron convocadas por la Federación Sindical Mundial (FSM) bajo el lema Luchamos por la igualdad de derechos en el trabajo, la sociedad y la vida.

El 17 Congreso de la FSM, celebrado en Durban, Sudáfrica, en octubre del 2016, acordó darle un nuevo impulso a la participación de las mujeres en los sindicatos y desde entonces han trabajado para lograrlo. En diciembre del pasado año y enero del actual se organizaron dos reuniones temáticas regionales en Asia Pacífico y África, las cuales sirvieron como antecedentes al Congreso Mundial efectuado ahora en Panamá.

Cada delegada trajo su historia de conflictos y luchas, pero sobrevolando las singularidades, identificaron un enemigo común: la sociedad del capital con su sesgo explotador, patriarcal y muchas veces misógino.

Ha sido muy significativo para mí sentir la solidaridad del mundo con mi pueblo, confesó a Trabajadores la única representante, de cinco aspirantes palestinas, que pudo participar. A las demás se les negó o tardó demasiado el visado.

Las españolas, por su parte, lamentaban no haber estado en la multitudinaria huelga de mujeres que tuvo lugar el pasado 8 de marzo en las ciudades más importantes de ese país: Me llegaban constantemente imágenes de mis amigas que me ponían los pelos de punta por la cantidad de gente que se movilizó, pero valió la pena estar aquí. La FSM también necesita de mayor presencia femenina, dijo la representante del País Vasco.

Mi sindicato no tenía toda la plata para los gastos del evento, reconoció la guatemalteca, pero yo decidí que no quería perdérmelo y con mis ahorros financié lo que faltaba. Igual hicieron delegadas de otros países.

Declaraciones como esas fueron frecuentes en los recesos e intercambios informales, y revelan matices de la relevancia que las sindicalistas conceden al espacio, militante y clasista, creado por la FSM para introducir la perspectiva de género al análisis y enfrentamiento a las problemáticas de la clase obrera de hoy.

Las culturas, leyes, sistemas políticos y económicos son diversos, pero los problemas que afectan a las mujeres son comunes, con la excepción de Cuba, explicó el presidente de la FSM, George Mavrikos, donde gracias a la Revolución y al régimen socialista, se les garantiza un grupo importante de derechos, como el de la igualdad salarial.

Empoderar a las mujeres, multiplicar las oportunidades de superación, potenciar la capacidad organizativa en aras de mayor unidad, y establecer igualdad de derechos son los mismos desafíos que desde hace décadas enfrenta el movimiento sindical internacional, la diferencia es que luego de eventos como este, se fortalece la conciencia, sobre todo esa que las confirma como “mujeres de clase”.

Durante el Congreso Mundial quedó conformado el nuevo Comité de Mujeres Trabajadoras de la FSM, el cual estará coordinado por la sudafricana Grace Khanye Mathalepo, que aparece en la foto junto a George Mavrikos. El Comité lo integran además representantes de Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Panamá, Perú, Estados Unidos, India, Australia, Senegal y España..

Asistentes al Congreso, que este domingo participaron en un mitin de solidaridad con los pueblos que enfrentan el sionismo y la agresión imperialista; allí se alzaron las voces de Cuba, República Árabe Saharaui Democrática, Palestina, Siria, Venezuela, Rusia, Panamá y Perú. Por este último intervino Valentín Pacho, vicepresidente de la FSM, quien alertó acerca de la solidaridad con las causas de izquierda que se pondrá a prueba en la Cumbre de las Américas que tendrá lugar próximamente en su país.

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