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Derecho laboral esencial

Una negligencia, un capricho, una falta de revisión o una baja calidad en los recursos son algunos de los caminos que conducen a hechos fatídicos dentro del entorno laboral. Mas, si se desvanece la autorresponsabilidad y la exigencia por parte de directivos y representantes sindicales, entonces los accidentes y el peligro se incrementan.

Lograr una cultura eficiente del trabajo depende de
todos. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

No es fortuito que este año la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) dedique la Jornada Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) para evitar accidentes. “Es responsabilidad administrativa responder al cumplimiento de las medidas continuas para minimizar los riesgos de accidentalidad laboral, lograr la tranquilidad y el bienestar del trabajador”, destacó a Trabajadores Ana Julia Cleger Anaya, funcionaria que atiende la actividad de SST en la CTC.

 

El lema en esta ocasión es Prevenir los riesgos reduce daños y aumenta la economía, para así incentivar la toma de conciencia con relación a actividades peligrosas que pueden efectuarse en sectores como la agricultura, la construcción, la pesca y la minería.

Ana Julia enfatizó que durante todo noviembre se insistirá en el conocimiento y divulgación de las principales causas de incidentes, accidentes y enfermedades profesionales, los cuidados para minimizarlos; la prevención y control antivectorial en centros laborales, conjuntamente con el cumplimiento de las medidas de higiene personal y colectiva.

“Pero nuestro objetivo fundamental es dar a conocer a todos los trabajadores los peligros que deben ser identificados, tanto en las asambleas de afiliados como en los levantamientos de riesgos que se realizan por cada puesto laboral. Queremos que cada individuo sea partícipe de la responsabilidad”.

Además, dijo, aprovecharemos la etapa para estimular a técnicos y especialistas que laboren por más de cinco años en la actividad de seguridad y salud en el trabajo, de manera ininterrumpida, con resultados.

“Los linieros estarán entre los galardonados, debido a sus constantes jornadas tras la recuperación, después del paso del huracán Irma”.

La cultura de la seguridad

Cada año la Organización Internacional del Trabajo (OIT) refiere que más de 313 millones de personas sufren accidentes del trabajo y enfermedades profesionales no mortales, lo que equivale a 860 mil víctimas diarias.

También fallecen cerca de 2 millones de personas anualmente. Indicadores como estos revelan que los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales son una de las principales cargas para los sistemas de salud. Según la OIT, el 4 % del producto interno bruto mundial se destina cada año a sufragar los gastos relativos a la pérdida de tiempo de trabajo, el tratamiento médico, la rehabilitación y las indemnizaciones. Por ello Cuba posee un programa nacional de salud para prevenir determinados riesgos y accidentes, y evitar enfermedades profesionales en los trabajadores.

Con este se persigue el necesario rigor y vigilancia que debe existir en los centros en materia de protección. No obstante, es obligación de las administraciones y parte del contrato de trabajo, cuando un trabajador comienza en un centro laboral, darle la instrucción inicial, que contempla las cuestiones de seguridad y salud, además de la exigencia del chequeo preempleo.

La cultura de seguridad va evolucionando desde ambientes donde la supervisión es primordial, hasta aquellos donde el compromiso, el cuidado entre compañeros, la cooperación entre equipos de trabajo y el sentido de pertenencia a la organización constituyen los motores fundamentales de la gestión para obtener niveles más bajos de accidentalidad y morbilidad.

Las causas básicas que provocan este tipo de riesgo generalmente son resultantes de fallas organizativas o de control, que permiten que las causas técnicas o las de conducta no estén debidamente controladas. Junto con los accidentes en la vía, los golpeados por objetos o equipos, las caídas a diferente nivel y el contacto con la corriente eléctrica continúan siendo las formas en las que se producen con más frecuencia los accidentes mortales.

Por su nivel de peligrosidad se ha enfatizado en la prevención de estos tipos de riesgos, unidos a la seguridad contra incendios, la biológica y radiológica.

El accidente de trabajo se debe ver con un enfoque multicausal. Se deben evaluar de conjunto todos los riesgos, no solo el hecho en sí sino los de enfermedad, investigar muy bien los incidentes, porque hay siempre señales de alarma que a veces ocurrieron como “

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