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Alderete y sus pupilos quieren ippones en Tokio

Budapest.— Sin rehusar al compromiso del XXXV campeonato mundial de judo, que comienza en menos de 24 horas en esta ciudad, el entrenador cubano Julio Alderete es directo cuando se le preguntan por los retos de la selección masculina que dirige desde hace menos de un año: “volver al podio olímpico en Tokio 2020”.

En el propio lobby del hotel Hungarian City Center, el santiaguero se dispuso a conversar tras poco más de una hora de viaje desde el Centro de Entrenamiento de la Federación Internacional de Judo (IJF) hasta la capital húngara. Sus ocho alumnos estuvieron allí desde el pasado 16 de julio y la preparación “cumplió los objetivos propuestos, de ahí que el equipo tenga una alta motivación”, comenta Alderete.

Tras el triunfo individual y colectivo en el campeonato panamericano de Panamá (abril), la escuadra inició su camino preparatorio para esta lid del orbe con la solitaria incursión en un evento internacional, el Grand Prix de Cancún, en junio, donde terminaron con una plata y par de bronces.

“Aquí ampliamos el volumen de randoris. Entrenamos primero con el equipo de Hungría, luego con Serbia y Republica Checa y Eslovaquia. Hubiéramos querido hacer ese trabajo con países asiáticos, pero no estuvieron en el Centro de Entrenamiento”, explica el jefe del colectivo técnico, quien está acompañado en sus funciones de Yordanis Arencibia, cuatro veces medallista del orbe y referente del judo en Cuba.

Por supuesto, el hecho de acudir con conjunto completo y doblar en una división (90 kg, con Asley González e Iván Silva) evidencia una voluntad de la Federación Cubana de premiar el trabajo realizado este 2017, en tanto es lamentable la ausencia del subtitular del orbe del 2014 José Armenteros (100 kg), lesionado en el brazo izquierdo.

Al pedirle una valoración sobre la forma actual del oro mundial del 2013 y segundo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, Asley González, precisó que “no competía desde agosto del 2016 y reiniciar su participación internacional en un mundial siempre es difícil. Su entrenamiento ha sido positivo y hay que ponderar su maestría y experiencia. Es un gran atleta y siempre compite bien. Esperemos el viernes”.

Un aparte con los debutantes en mundiales ocupó también el diálogo. “Osniel Solís (66 kg) ganó el panamericano en una división que no alcanzábamos oro en el continente desde que Arencibia lo hiciera en el 2008. Ha venido evolucionando bien y se ha preparado con intención”, señaló.

En el caso de Andy Granda (100 kg), su estreno universal se debe en buena medida a la lesión de Armenteros y lo más deseado es que rinda un buen torneo, de acuerdo a la estrategia que le han trazado para una categoría muy fuerte en todos los mundiales.

“No me gusta anticipar ni confirmar los pronósticos que dicen los especialistas respecto a las posibilidades de medallas de Alex García (+100 kg)”, respondió Alderete antes de enfatizar que está hoy en su rango de peso óptimo (129 kg).

“En Río de Janeiro fue quinto y en Cancún obtuvo plata. Estamos iniciando el cuatrienio y todos los países han ajustado sus nóminas. Nosotros también y él es una de las cartas de triunfo para lo que aspiramos en el 2020, volver al podio olímpico como estuvimos desde Barcelona 1992 a Londres 2012.

“Esta generación de atletas venia junta del ciclo anterior y hay un material humano idóneo para lograr ese buen resultado. A medida que avance el cuatrienio, y Budapest es el primer punto del camino, iremos ajustando las divisiones estratégicas para lograr ese empeño”, concluyó Alderete.

El resto del equipo varonil que saldrá desde este lunes a competir por medallas en este mundial de judo está compuesto por Yandry Torres (60 kg), Magdiel Estrada (73 kg) y Jorge Martínez (81 kg). Cuba archiva en el apartado masculino quince medallas (2-5-8) y sus dos monarcas son Manolo Poulot (60 kg) en 1999 y el mencionado Asley (90 kg) en el 2013.

 

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