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Lázaro Blanco, la carta de Cuba contra Australia

Lázaro Blanco
Lázaro Blanco, la carta de triunfo para la apertura contra Australia.

 

Tokio.—Anunciado para lanzar contra Australia desde hace varias semanas, el granmense Lázaro Blanco es hoy la carta de triunfo de Cuba para abrir en la tercera presentación de nuestra selección en el IV Clásico Mundial de Béisbol, lo cual definirá el último concursante para la segunda ronda, tras los boletos asegurados en el Grupo A de Israel y Holanda, y en el apartado B de Japón.

Blanco, no cree en cábalas y mucho menos que el 10 de marzo puede traerle algo de suerte, a pesar de que ese día, pero del 2009, una selección nacional derrotó a Australia (5-4) en el segundo Clásico Mundial de Béisbol, único enfrentamiento entre ambos conjuntos en estos certámenes.

Después de trece temporadas en Series Nacionales, Blanco se ha convertido este 2017 en el líder del staff de pitcheo de Cuba, respaldado no solo por la excelente última campaña (17-4, con 1.92 pcl), sino por su actuación en la pasada Serie del Caribe, en la cual fue escogido como el mejor serpentinero en el Todos Estrellas.

Este jueves realizó su práctica final antes de subir al box del Tokyo Dome al mediodía del viernes frente a los representantes de la Isla-continente. Su testimonio, enfocado en un triunfo que permitiría cumplir el pronóstico de llegar a la segunda ronda, habla por sí solo.

Estudio del contrario

“Me siento bien. Estoy muy concentrado en lo que tengo que hacer. Vi el juego de ellos contra Japón y pude observar que en el primer turno casi todos los bateadores le iban al primer lanzamiento, mientras en el segundo turno vinieron con más calma. También aprecié que le iban muy bien a la recta y no así a los rompimientos.

“La regla de los 65 lanzamientos es incómoda para nosotros porque en Cuba estamos acostumbrados a trabajar hasta 120. Eso obliga a trabajar con un gran control en todos los envíos

Momentos claves

“Es cierto, me ha tocado lanzar en dos momentos claves, en la semifinal de la Serie del Caribe y ahora en la discusión para avanzar a la segunda ronda del IV Clásico. No es igual a cualquier partido de temporada, porque llevan una presión extra, pero lo asumo con responsabilidad.

“Me concentro en todo lo que tengo que hacer, leo mucho el escauteo de los bateadores contrarios. El día antes lo repaso todo para que luego me salga bien. Hablo mucho con el psicólogo y eso ayuda a relajarme”.

Una solicitud al equipo

“En Culiacán le pedí al equipo que me dieran una carrera de ventaja porque con eso nadie me iba a ganar. Ahora contra Australia solo les diré que salgan a darlo todo porque así lo haré yo arriba del box. Hay un buen ánimo. La gente le está pegando muy bien a la bola y estamos en perfectas condiciones de batearle al pitcheo australiano, a pesar de que debemos enfrentar lanzadores con experiencia en Grandes Ligas. A ellos también se les puede ganar”.

La experiencia del Clásico

“Este evento es único y representa una experiencia muy bonita desde el principio, porque nunca había participado. Jugar en el Tokyo Dome también impresiona, pero sobre todo estudiar al béisbol japonés, el cual tiene lanzadores que mueven mucho la bola y tiran varios lanzamientos. Me he fijado en eso para perfeccionar los míos y así ser más profesional en mi trabajo.

Señales de aliento

“Cuando estábamos en Osaka la dirección del equipo decidió la rotación del pitcheo y me comunicaron que abriría contra Australia porque Entrenza lo haría contra Japón. Desde ahí me he concentrado en estudiar bien a ese equipo. También le di apoyo a todos los lanzadores que han trabajado con Japón y China. Ahora llegó mi momento de defender el patio y mi país. Muchas señales me han mandado. El pueblo cubano confía en mí y solo necesito estar concentrado para regalarle una buena apertura y que los relevistas concreten la victoria”.

 

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