Icono del sitio Trabajadores

“Nuevos guantes” del Girón

Javier Ibáñez aprovechó la ausencia de Robeysis Ramírez para ganar su primera faja nacional.  Foto: César A. Rodríguez Rodríguez
Javier Ibáñez aprovechó la ausencia de Robeysis Ramírez para ganar su primera faja nacional. Foto: César A. Rodríguez Rodríguez

La edición 55 del Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón, disputado con todo éxito en Santiago de Cuba, confirmó la estelaridad de hombres consagrados, y la fuerza con que una nueva hornada de fajadores se acerca a los planos cimeros de la disciplina en el país.

El noveno título de Roniel Iglesias y el octavo de Julio César La Cruz resultaron las notas más altas de la justa, y el primer anuncio de que puede contarse con sus servicios a lo largo del ciclo olímpico que cerrará en Tokío 2020.

Junto a ellos sobresalen, por supuesto, Johanys Argilagos (muy joven, pero consagrado en los 49 kg), Yosbani Veitía (52 kg), Arlen López (75 kg) y Erislandi Savón (91 kg). Todos, por sus edades y experiencias, están en condiciones de agregar triunfos a las vitrinas del país, siempre que la disciplina, la consagración y los buenos adversarios de casa les acompañen.

Y aunque todos los aspectos citados son esenciales, profundizo en el último, ya que la falta de rivales que hagan “sombra” conduce muchas veces a una confianza que afecta al atleta en todos los sentidos, dígase técnica, táctica y psicológicamente.

Por fortuna, en la escena actual del boxeo cubano clarifican jóvenes valores que —guiados adecuadamente— asumirán grandes responsabilidades en poco tiempo. Las recientes jornadas del Girón ofrecieron evidencias de ello.

Resalto en esa dirección a los minimoscas Alibel Poll y Jorge Griñán; los plumas Javier Ibáñez y Maikel Franco; los ligeros Armando Martínez y Darieski Palmero; los ligero wélters Andy Cruz y Kevin Brown; el mediano Orley Iglesias y el semicompleto Osvary Morell, por solo citar algunos ejemplos.

Con casi todos dialogamos en las recientes carteleras boxísticas celebradas en el repleto y rejuvenecido Ateneo Armando Mestre, y sus valoraciones resaltaron el deseo de “mandar” algún día en sus categorías y representar a Cuba en los eventos internacionales. Se trata de muy buenas señales para los tiempos que corren.

En los próximos días verá la luz la nueva preselección que ocupará plazas en la Escuela Nacional de Boxeo Holvein Quesada (la conocida “Finca”), un listado con varias novedades al que solo le faltaban los retoques tras el gong final del certamen doméstico.

Cuando podamos leerlo tranquilamente, tendremos una idea más clara sobre los rumbos por los que navegará nuestro buque insignia en los próximos cuatro años.

Compartir...
Salir de la versión móvil