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Responden a artículo publicado en Periodismo Ciudadano

Central Siboney.
Central Siboney.

 

Varias preguntas embargaron las reflexiones del ingeniero Alién Acosta Álvarez publicadas en nuestra sección de Periodismo Ciudadano bajo el nombre El valor del azúcar, a mediados de octubre pasado.

Al poco tiempo de su publicación en la página web generó alrededor de una veintena de comentarios; algunos cuestionadores, otros dándole la razón y exponiendo situaciones similares. Por el correo electrónico de Buzón Abierto también recibimos las opiniones de dos ingenieros: el mayabequense Asdrúbal Estobal Carbonell y José Ángel Vázquez Llanes, el amigo al que se refería el lector en su artículo.

Por su parte, la dirección de la empresa azucarera camagüeyana conformó una comisión para investigar y responder los planteamientos del joven trabajador del Central Siboney, que para su beneplácito fueron declarados, en su mayoría, con razón. Así consta en la misiva que nos enviara Félix Manuel Cambas Almendaris director de dicha unidad empresarial de base.

Por la polémica que destara el escrito y la amplia contesta, decidimos compartir la respuesta.

Érase una vez un central

Siboney es un central con capacidad de molida de 1840 toneladas por día (t/d), aspecto que lo limita en la producción, en el aumento de la productividad y por ende impide mejorar el poder adquisitivo de su fuerza de trabajo.

En la proyección hasta el 2024 está considerado llevarlo a 3000 t/d, para lo cual hay que ejecutar importantes inversiones, lograr el crecimiento cañero previsto en el plan de desarrollo, resolver que con los mismos gastos fijos se tenga más productividad y posibilidades de pago.

Para que este central pudiese acometer las últimas cuatro reparaciones ha tenido que traspasarse dinero del presupuesto del Batalla de las Guásimas para compensar su déficit en esta partida. Este año no se pudo hacer porque la entidad también necesitó solucionar graves problemas. Siboney tuvo que realizar ajustes para poder lograr alistarse y el personal técnico vio limitado su sueldo. Un central  tiene para reparar actualmente 72.13 CUP/t de azúcar a elaborar, aspecto que por supuesto, es más favorable cuanta más producción logre inscribir;  a su vez todo depende de la disponibilidad de caña con que cuente. En el actual período se va a producir menos que en el anterior, pues no cuentan con la vinculación de caña de Panamá, y dependerán de su propio crecimiento cañero.

Ciertamente desde 2003 se han realizado importantes inversiones en todas las áreas que han contribuido a elevar la eficiencia pero sus resultados siguen marcados por su baja capacidad de molida.

El lector también hablaba en su artículo de la contratación de personal extra para la realización de labores. Sobre este aspecto Cambas Almendaris explica que los centrales dependen de un grupo de servicios especializados que lo prestan los grupos nacionales. Los demás trabajos de reparaciones que puedan ejecutar con sus empleados no están en la obligación de contratar a otros.

“¿Por qué encarecer nuestra producción guardándola por largos períodos en almacenes de terceros, donde hay que pagar transporte, estiba, custodios, pérdidas; y que al finalizar la zafra no se contabilice como ventas porque la Empresa Mayorista de Productos Alimenticios no ha sido capaz de asumirla?”

Las regulaciones de la comercialización para la economía interna establece que los almacenes de la EMPA solo aceptan tres meses del plan de entrega de la canasta básica de la provincia; el resto de la producción es responsabilidad de la Empresa Azucarera y de la UEB garantizar el almacenamiento el resto del año.

La capacidad de almacén en el Siboney es limitada, por lo que se hace necesario ubicar el azúcar en un tercer  almacén, teniendo que asumir el central con todos los gastos adicionales que genere esta alternativa.

“¿Cómo se explica que la tonelada de azúcar cueste 450 USD en el mercado internacional, con tendencia al alza; los costos de producción no llegan a 1 200 CUP, y al central le den menos de 70 CUP/tonelada para formar el salario de más de 300 personas?”

La tonelada de azúcar se vende en USD, de allí se define una ficha de costo en moneda nacional para reparar la agroindustria, los insumos de atención a la caña, compra en el exterior de recursos para las inversiones; el precio de venta en MN del azúcar es 1251.60  y de este precio se determina el costo para las reparaciones, salario, combustibles, energía, pago de la caña a los productores.

Las Bases Generales que aprueban los Sistemas de Pago a emplear en las Oficinas Centrales de las Empresas, Institutos y CNCA que recibimos todos los años firmados por el Grupo Azucarero AZCUBA, aprueban las tasas a utilizar, en el particular de los Centrales Azucareros para el salario de la operación de la producción de azúcar crudo corresponde 37.35 pesos y para el salario del mantenimiento de zafra 3.76 pesos para un total de 41.11 pesos.

Con excepción del Siboney que se ubica en el rango de menos de 3000 t como norma potencial y se le aprueba una tasa inicial de 63,08 pesos, además de 6.67 pesos por toneladas de azúcar establecidos en la ficha de costo con el acápite distribución y venta, para su incorporación al monto formado diario por la UEB, siempre que se cumpla con el plan de ensaque del día, teniendo en cuenta que este financiamiento está establecido hasta la liquidación del azúcar almacenada.

La decisión de utilizar esta tasa parte de un análisis realizado en la entidad en la zafra 2012-2013, aprobado por la empresa y enviado al grupo azucarero, sobre la factibilidad económica de utilizar la tasa de 63.08 pesos, la cual fue aprobada desde esa fecha y se ha mantenido.

En otro momento de su carta el remitente apuntaba que su unidad tenía este año 600 mil pesos de ganancia para repartir, pero no los podía tocar porque incumplió la comercialización de bloques multinutricionales.

Sobre este particular Cambas Almendaris explica que en la zafra 2016 el comportamiento del salario medio por trabajador al cierre del mes de mayo representaba el 68% del plan. Hasta ese momento el central tenía un ahorro de salario de 747.9 miles de pesos (mp) y una ganancia de 178.4 mp, el 31% de plan.

En las bases que aprueban los sistemas de pago correspondiente al año en curso, refiere que cada entidad (según sus características) formará una reserva de un 15 – 20 % del monto creado, como contingencia que será ejecutado el 100 % con cierre del año económico.

El sistema de pago que se aplica en los centrales es por resultado, y al cierre del mes, se tiene en cuenta el cumplimiento mensual de las producciones de alimento animal. El incumplimiento de este indicador penaliza el monto total formado en 1 % por cada 10 % de desviación. Aun cuando tenga ganancia, no todo es para el salario.

Con relación a los bloques multinutricionales, debemos decir que esta producción fue balanceada por el Grupo Azucarero AZCUBA para entregar a la Empresa Agropecuaria de las FAR, la cual no respondió a la oferta del central Siboney y no se materializó el contrato, ni la obligación de extracción; sin embargo, sí se ejecutaron contratos con unidades productoras perteneciente al Ministerio de la Agricultura, las que no cumplieron sus compromisos y en el mes de abril de 2016 le fueron presentadas 22 reclamaciones comerciales.

“Los técnicos azucareros abandonan el sector en busca de mejores salarios”.

La situación de los técnicos en la provincia atraviesa una situación difícil antecedida por los resultados desfavorables de la zafra. Durante la cual los ingresos no fueron  favorables ni siquiera en el Siboney, que fue el único de la provincia que cumplió el plan de azúcar.

En el Balance Nacional de Zafra, se realizó un análisis del comportamiento de las productividades y de los ingresos medios de todas las empresas y la camagüeyana resultó la tercera provincia de menor salario medio en relación con todas las que componen AZCUBA.

“Los obreros entran de madrugada y se retiran tarde en la noche, pero no les reportan más de ocho horas”.

En relación con el horario de trabajo está establecido las 8 horas de trabajo en la etapa de reparaciones y los trabajadores vinculados directamente a esa actividad se les paga a destajo. Cuando las brigadas laboran más de 8 horas se les paga el tiempo extraordinario como establece la Ley 116 del 2014 Código del Trabajo, y es deducido del monto total concebido en cada una de las normas de trabajo.

Finalmente, Alién Acosta señalaba que los aniristas debían pagar sus propios premios y la comisión investigadora aclara que no es cierto. La ANIR es quien sufraga los gastos. Cuando los trabajos realizados se encuentran registrados en el banco de problemas y son analizados por la comisión evaluadora se remuneran económicamente por la Ley 38. Por error del central este año por primera vez se les cobraron indebidamente los estímulos a los trabajadores que presentaron investigaciones.

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