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Cuando el agua regresa a las presas

Para traer el agua hacia el este hay que vencer numerosos obstáculos naturales, mediante la construcción de obras como los denominados puentes canales.
Para traer el agua hacia el este hay que vencer numerosos obstáculos naturales, mediante la construcción de obras como los denominados puentes canales.

fotos: Cortesía de Recursos Hidráulicos y del periódico Ahora

EL AGUA brota a borbotones y forma una corriente que incrementa considerablemente el caudal del río Gibara, principal abastecedor de la presa del mismo nombre, la cual tiene capacidad para recibir 56 millones de metros cúbicos y es la mayor del acueducto de la ciudad de Holguín, de más de 300 mil habitantes.

Pero no se trata de una fuente natural, sino artificial, formada por una conductora de 27 kilómetros de largo y 900 milímetros de diámetro, que trae el líquido desde el canal magistral Nipe-Deleyte, propulsado por tres estaciones de bombeo y capaz de entregar 860 litros por segundo.

El suministro ininterrumpido está garantizado porque la obra proviene de la presa Nipe, la cual, a su vez, se conecta con la de Birán, y esta a la de Mayarí, mediante un extenso y complejo conjunto de conductoras y túneles que forma parte del trasvase este-oeste.

Las ciudades de Banes y Antillas, que se habían quedado prácticamente sin fuentes de abastecimiento por los efectos de la sequía, y varios poblados también fueron interconectadas con el canal Nipe-Deleyte, mediante tomas y tuberías.

El sistema atraviesa importantes zonas agrícolas y beneficia a más de mil hectáreas de la empresa agropecuaria de Guatemala, muchas de las cuales ya están en producción, superficie que se incrementará en la medida que se conecten nuevos equipos de riego.

En caso necesario el agua del este puede llegar, además, hasta el polo turístico del litoral norte holguinero, mediante entregas de la presa Gibara río abajo a la Colorado, que a su vez se interconecta con la Naranjo, principal proveedora de sus instalaciones.

Holguín cuenta con otro sistema auxiliar de abastecimiento, la conductora que viene desde el río Cauto hasta la estación de bombeo de la presa Güirabo, de 36 kilómetros de largo y una capacidad de entrega de 500 litros por segundo al acueducto de la ciudad.

“Nosotros pudimos superar los efectos de la última sequía, sin las consecuencias de las de años anteriores, gracias a la existencia de los trasvases”, afirmó Eudelio Ricardo Mondeja, delegado de Recursos Hidráulicos en la provincia.

Agregó que quedaron fuera de servicio dos de los embalses, Güirabo y Cacoyugüin, cuyos aportes fueron suplidos en buena medida por la conductora del Cauto, que permanece trabajando desde el 20 de febrero del 2015, y la de Nipe, que lo hizo desde el primero de septiembre del año pasado hasta julio del actual.

Conjuntamente se traslada agua desde la presa Colorado a la Naranjo para mantener los niveles de entrega demandados por los hoteles y demás instalaciones del Polo Turístico, que aumentan por años en correspondencia con las nuevas inversiones.

En la generación de energía también tendrá su impacto, pues se encuentra en fase de terminación una minihidroeléctrica en la presa Mayarí, que se debe concluir en los próximos meses y podrá generar hasta tres megawatt.

Dicha planta funcionará en régimen no subordinado, es decir, que su nivel de entrega a la red nacional estará en dependencia de las potencialidades del embalse y la demanda de agua para la agricultura y la población.

Los efectos de tales obras hidráulicas, que permiten aprovechar el agua proveniente de las abundantes precipitaciones y corrientes fluviales de las zonas montañosas del este, continuarán incrementándose en la misma medida en que se les dé valor de uso y se avance hacia el este.

Ellas han sido proyectadas por la unidad empresarial de base Trasvase, de la Empresa de Investigaciones Raudal, de Holguín, mientras que su construcción ha estado a cargo de Dirección Integrada de Mayarí, dos entidades especializadas creadas al efecto.

Las inversiones prosiguen

Los trabajos relacionados con el necesario rescate de la voluntad hidráulica, como llamó Fidel en la década de los 60 para enfrentar los azotes de la naturaleza (léase eventos de excesivas lluvias por ciclones o sequía) no se detiene en la provincia de Holguín.

En el presente año se acomete un plan de inversiones que asciende a 44,5 millones de pesos y comprende numerosas obras en ejecución, según informó Jorge José Quevedo Segura, subdelegado de Recursos Hidráulicos en el territorio.

Sobresale por su magnitud e importancia la nueva conductora de la presa Gibara a la planta potabilizadora Holguín-2, de unos 11 kilómetros de largo, que sustituirá a la existente con más de 30 años de explotación y permitirá entregar 800 litros por segundo.

Se trabaja también de forma acelerada en el montaje de una conductora de 19 kilómetros de extensión, la cual tomará agua del río Levisa, en Mayarí, y la llevará hasta la península de El Ramón de Antilla, donde se proyecta un gran plan de desarrollo turístico, que prevé la construcción de miles de habitaciones.

Simultáneamente prosigue laborando en la rehabilitación de las redes del acueducto de la ciudad de Holguín, que en su inmensa mayoría se encuentra en mal estado por los años de explotación, y del poblado de Guatemala, que ya se concluyó en lo fundamental.

Durante el presente año se trabaja en la instalación de hidrómetros en las viviendas para medir el consumo, la sustitución de equipos de bombeo y otros trabajos, encaminados todos a propiciar el ahorro del vital recurso.

Quevedo confirmó que si bien se cumplió con lo previsto en el primer semestre del año, 15, 5 millones de pesos, el grueso del financiamiento se ejecutará en el segundo con la llegada de los recursos requeridos.

Tampoco se detienen las labores en el trasvase esteoeste, donde se labora en la segunda etapa, que comprende nuevas obras hacia el oriente y la terminación del tramo de Birán a Cueto para luego proseguir de dicho municipio al de Báguano.

La materialización de tan ambiciosos objetivos permite que en la actualidad buena parte del agua se represe en la provincia de Holguín y en vez de causar daños sirva para paliar la sequía e impulsar el desarrollo económico y social.

De tal manera los hidráulicos holguineros responden al llamado realizado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz en la inauguración del primer tramo del trasvase, cuando afirmó: “El reto que tenemos ahora es lograr una voluntad hidráulica sustentable y racional, que ahorre y evite el despilfarro y se aproveche para continuar incrementando la producción agrícola y abastecer a la población”.

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