La fábrica Inpud Primero de Mayo, de Villa Clara, planificó producir este año 50 mil cocinas de keroseno y solo ha logrado hasta hoy poco más de 3 mil, mientras que en la de bicicletas Minerva, también de ese territorio, las dificultades son grandes, pues la casi totalidad de las materias primas correspondientes al 2015 llegaron en el último período.
Ello se conoció en la última reunión nacional del sindicato de industria, presidida por Ulises Guilarte De Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, y Salvador Pardo, ministro del ramo, ocasión en que se precisaron dificultades por la falta de personal de soldadura para las cocinas y los atrasos por parte de Minerva en la solicitud de los créditos para materia prima.
Tales apremios, conjuntamente con los referidos al empleo y el impacto en la aplicación de la Resolución 17 y la atención a los trabajadores no estatales, conformaron una apretada agenda de los sindicalistas de ese importante sector.
El análisis, profundo y complejo a la vez, enfatizó en la visión sindical sobre el salario, el asunto de mayor peso cuando de planteamientos de los trabajadores se trata.
Al respecto se reconoció que ante el hecho cierto de que muchas entidades pudieron entregar mayor salario, el sindicato tiene la misión de exigir que después de aprobados los planes y sus indicadores hay que hacer efectivo a los trabajadores todo lo que les toca una vez generada la riqueza.
Por su parte, sindicalistas de la empresa Suchel Camacho detallaron a los asistentes al Pleno del Comité Nacional del Sindicato sobre las dificultades en su entidad con la aplicación de la Resolución 16, una negativa situación que también se aprecia en el resto de las entidades mixtas del sector industrial, donde los trabajadores se quejan por cobrar menos de lo que debieran.
Al valorar la visión sindical al respecto, el secretario general de la CTC indicó que para los dirigentes de esa organización no debe haber nada más importante que el examen sistemático de la política de empleo y salario, “pues en la Resolución 17 están refrendados derechos, no demandas de los trabajadores”, precisó.
Al analizar el alza del salario medio en el país, hoy ubicado en 696 pesos mensuales, hay que ir al detalle en cada lugar, pues la tendencia al crecimiento de ese ingreso está por debajo del aumento de la productividad y más de 730 entidades están por debajo de los 600 pesos.
Anunció, además, que existe un proyecto de modificación para las Resoluciones 17 y 100.


La EINPUD está o debería estar en capacidad de producir cocinas de alta tecnología, pero siguen en el intento absurdo de producir esas cocinas de la época de los dinosaurios. Me inventé una palabra para eso: «autotercermundarse». El subdesarrollo es mas mental que tecnológico.
Hasta cuándo la vieja historia de las materias primas no llegan a tiempo? Estoy convencido que el auto bloqueo es mas efectivo que el del gobierno de los EE.UU. Y que no es que no lleguen, es que tenemos burócratas en cada nicho de la economía cubana que se empennan en que no lleguen. No es casualidad, es sabotaje.
Sr. periodista, si es un análisis, ya debe ser profundo y complejo. Son muletillas que no aportan nada eso de profundo y complejo. Esos sennores no son dioses ni son mas inteligentes que el resto de los cubanos. Le invito a que salga a la calle y averigüe qué es un sulatrán.
Qué bien, el sindicato tiene la misión de EXIGIR los derechos de los trabajadores. Parece una verdad de perugrullo, pero lo importante es que se haga realidad.
El párrafo dedicado a los salarios es simplemente una vergüenza. Primero porque desmiente un «mito» económico que fue «copiado» de los paquetazos neo liberales (A los griegos les dicen la misma barbaridad). El salario debe ir con la producción y no con la productividad sencillamente porque el obrero no es el responsable directo de la mala calidad de la gestión empresarial que tira la productividad para abajo. Observen que la tendencia del aumento de la productividad, si está bien medida, es mayor que la «tendencia» al aumento del salario. Los burócratas, que sin dudas han secuestrado parte de las decisiones en Cuba, no van a ceder con facilidad.
Y esos valores permiten a un cubano trabajador mantener con dignidad y con el concepto actual del buen vivir, a su familia? Claro que no. Un ejemplo: el hombre trabaja y cobra 700 pesitos. Tiene dos hijos y la esposa. Hay que pagar entre electricidad y otros servicios unos 160 de esos pesitos, y eso ahorrando como unos locos. Hay que pagar los tarecos electrodomésticos, que ya están casi obsoletos, hay que pagar, hay que pagar hay que pagar… Y al hijo mayor se le rompieron los zapatos, lo que significan unos 300 pesos, no da. Y solo es una situación que produce corrupción.
O esa familia decide comprar un refrigerador, el que tenía se «reventó». En las tiendas por cuc, ese «bicho», el mas modesto tiene un precio que equivale unos 15 meses de salario completo, sin comprar ni un pan.
Cuba no solo está precisando de modificar las reglas del juego de redistribuir el «pastel» social, necesita legislar cada ciento tiempo, en muchos países es tres veces por anno, y emitir una ley de precios y salarios y otras formas de recibir.
Es injusto que un trabajador, en un país socialista, con un sistema social para defender los intereses de los obreros y campesinos, principalmente, unos cuantos re-vendedores lucren a expensas de los que producen o brindan servicios de calidad, como nuestros héroes, los maestros, profesores, médicos y trabajadores de salud. Ya verán lo que va a pasar con las cocinas de inducción, pues será lo mismo que con las famosas «cajitas» de la TV digital. Esos malos cubanos se estén apropiando de gran parte del pastel social y luego se van a constituir en sectores o clases sociales pattistas.
El socialismo, que todavía tenemos que construir, centrado en el ser humano, no puede sustentar una política popular solo a partir de la mal «llamada» volutad política. Las leyes que rigen la sociedad humana, por cierto investigadas por Marx y Engels, no permiten una base económica con los mecanismos del capitalismo y del neo loberalismo y una superestructura socialista. Esas cosas tienen que ir juntas. Claro el desarrollo de una economía socialista eficiente y efectiva, que no son la misma cosa, todavía está por ser establecido y hay que luchar para construir lo que nunca fue construido.
Otro asunto, sobre los sindicatos en Cuba. El enemigo, que está ahí y solo está modificando un poco sus métodos, no sus objetivos, ya ha utilizado el expediente de crear falsos sindicatos alternativos, el mas famoso fue en Polonia con aquel «sindicato solidaridad» y el estado polaco se vino abajo. Lo mismo hicieron en la desaparecida Chescolosvaquia.
Y en nuestra propia historia estaba aquella basura del mujalismo, para intentar engannar al movimiento obrero cubano y apartarlo de las ideas revolucionarias de Mella y de los dirigentes del Partido Socialista Popular, de las ideas comunistas.
Los imperialistas van a intentar aprovecharse de cualquier debilidad de nuestra sociedad para destruir nuestra revolución y apoderarse definitivamente de Cuba, ese ha sido, es y continuará siendo el objetivo imperial.
Entonces la tarea está clara como el agua. Que no es sencilla, no lo es. Y cuándo la tarea de conquistar toda la justicia, llamado que nos legara Martí y que siempre fue un compromiso serio de Fidel, ha sido fácil. Si fuera fácil ser libres e independientes, el pueblo cubano no habría tenido que pagar el alto precio que ha pagado durante cerca de 150 annos.
El movimiento sindical cubano tiene que hacer su verdadero papel: estar junto al movimiento obrero cubano en todos los frentes. La redistribución del «pastel» social es un punto importante, y no dejar ese importante asunto solo en manos de unos tecnócratas, por mucho que parezca que ellos saben. El que sabe de verdad es el pueblo y en particular los obreros y los campesinos, no los revendedores.
Gracias «Trabajadores» si publican mi comentario, que está inspirado en una convicción revolucionaria, la mía.