La educación es para toda la vida, es un proceso que nunca termina; comienza al nacer y cuando se desaparece físicamente siempre se deja un legado, aseveró el doctor Gustavo Cobreiro, rector de la Universidad de La Habana (UH), al pronunciar las palabras inaugurales de un nuevo curso de la Cátedra del Adulto Mayor, en su décimo sexta edición.
El suceso tiene lugar en la capital del país cada 1º de octubre (Día Internacional del Adulto Mayor), y se inicia a los pies de la histórica escalinata de la bicentenaria Casa de altos estudios, cuando decenas de personas de la tercera edad depositan una ofrenda floral en el Memorial Mella, que honra a la gran figura de la historia patria.
Cobreiro señaló esta mañana estar honrado por la presencia de los adultos mayores en la Universidad de La Habana, institución, dijo, que también les pertenece.
Ustedes han escogido el tiempo de que disponen para prepararse y la experiencia acumulada la podrán utilizar para vivir mejor, subrayó.
La actividad estuvo dedicada al aniversario 70 de la entrada de Fidel a la Universidad de La Habana, por lo que a propósito también se desarrolló un coloquio sobre la vida y la obra del líder revolucionario, el cual contó con la presencia de la escritora y periodista Katiuska Blanco, autora de varios libros sobre él.
La matrícula para el actual período lectivo la conforman 500 personas de la capital, quienes recibirán el curso básico, compuesto por cinco módulos temáticos.
Durante estos 16 años de trabajo han egresado de esta cátedra más de 16 mil adultos mayores capitalinos.
El acto estuvo presidido por Teresa Orosa, presidenta desde su fundación de la Cátedra del Adulto Mayor, cuya sede principal radica en la Facultad de Psicología de la U.H.
Presentes también Pedro Ross Leal, exsecretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, así como vicerrectores y directivos de la universidad.
