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Empresas cubanas disminuyen pérdidas en gestión financiera

La economía cubana precisa de empresas eficientes y competitivas como las del sector biotecnológico. Foto: Roberto Carlos Medina
La economía cubana precisa de empresas eficientes y competitivas como las del sector biotecnológico. Foto: Roberto Carlos Medina

 

A casi la mitad se redujo el número de empresas con pérdidas en su gestión financiera  en el país durante el  primer semestre del año, comparado con igual período del 2014, según  datos que la Central de Trabajadores de Cuba recibe de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información  (Onei).

Al cierre de junio fueron 72 las  empresas irrentables, de 69 que lo  tenían previsto, menos que en la  misma etapa del pasado año, cuando  147 entidades tuvieron una gestión  desfavorable. No obstante, llama  la atención que al aprobarse la Ley  del Presupuesto del Estado por la  Asamblea Nacional solo 6 empresas  fueron aprobadas con pérdidas para  el 2015.

El salto es insuficiente para lo que exige y requiere la economía del país, que no puede darse el lujo de mantener empresas con pérdidas,  tal como se expone en los Lineamientos 17 y 18  del VI Congreso  del  Partido.

La empresa estatal socialista ha sido reconocida como la forma principal de la economía cubana y en los  últimos tiempos se han adoptado un  grupo de medidas dirigidas básicamente a dotarlas de mayor autonomía en su gestión. Entre ellas está la flexibilización de sus objetos sociales, la definición de un sistema de  indicadores directivos más concentrado para medir su desempeño, las  facultades para comercializar sus  excedentes, y otras relacionadas al  vínculo del salario con los resultados.

Grisel Tristá Arbesú, miembro  de la Comisión Permanente para la  Implementación y Desarrollo y jefa de su área de perfeccionamiento de entidades, en un panel convocado por  el periódico Juventud Rebelde con  jóvenes directivos que se desempeñan en cargos de dirección en organismos de la administración central  del Estado,  en febrero del 2015, se  refirió a otro de los cambios introducidos al sistema empresarial a partir  de la actualización.

“Es que la depreciación de sus  activos ya deja de ser fuente de desembolso de la empresa, porque ahora ella misma financiará sus in- versiones, con sus fuentes propias y  con los créditos que solicite. Es por  esto que se impone como lógica que se  quede con el valor de esa depreciación,  a fin de que pueda reinvertirlo como  parte de su proceso inversionista.

“Esto constituye otra facultad  nueva para las empresas y un cambio  en la relación de estas con el presupuesto, y estamos hablando de unos 500 millones de pesos que el sistema empresarial dejará de enviar al presupuesto”, explicó la directiva.

Según Grisel Castro, presidenta de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular al presentar el dictamen  sobre el informe de Liquidación del  Presupuesto del Estado del año 2014  ante los diputados al Parlamento, el  pasado mes de julio, dijo que en relación con el impuesto sobre utilidades, aunque existe un sobrecumplimiento a partir del incremento de la  eficiencia en un grupo de empresas  y otras entidades, aún hay reservas  para lograr resultados superiores.

Al ampliar sobre el tema refirió  que “se identifican 123 empresas que  planificaron utilidades y obtuvieron  pérdidas por 829 millones de pesos.  Ejemplo de ello son 41 empresas del  Ministerio de la Agricultura y cinco de AzCuba, por solo mencionar las de mayor significación, aspecto que no ha evolucionado lo esperado”.

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